Lamine Yamal, después de un partido contra Uruguay en el que su estado de forma dejó muchas dudas, recuperó su mejor versión durante muchos minutos en la victoria por 3-0 contra Austria, donde disputó casi todo el encuentro y fue elegido mejor jugador. Al terminar este duelo de dieciseisavos de final, en DAZN le enseñaron una imagen de su hermano en la grada, Keyne, que tiene solo tres años, y le preguntaron: “¿Qué significa para ti ver a tu familia en la grada?”. Su respuesta: “Para mí, mi hermano es como si fuera mi hijo, estoy enamorado de él”.
Lamine Yamal nació en Esplugues de Llobregat en 2007 y fue criado en Mataró. Su padre, Mounir Nasraoui, de origen marroquí, y su madre, Sheila Ebana, de Guinea Ecuatorial, se conocieron en Barcelona y tuvieron a su primer hijo cuando ella tenía 16 años y él 21. Lamine Yamal creció en el barrio de Rocafonda, en Mataró, y más tarde se trasladó a Granollers.
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Rocafonda sigue siendo el principal núcleo familiar del futbolista, aunque él ya no resida allí. En ese barrio vive parte de su entorno y allí su tío Abdul regenta la Panadería Arábica, un negocio que se ha convertido también en un pequeño escaparate de los primeros pasos del jugador. Y es que la familia ha sido un apoyo constante dentro y fuera del campo. Ese vínculo no se limita a la celebración de sus éxitos deportivos, sino que también se ha proyectado sobre la identidad del barrio en el que creció.
La familia se amplía
La estructura familiar se ha ampliado además por la rama materna. Los padres de Lamine están separados y su madre ha rehecho su vida, una circunstancia de la que ha surgido otra figura importante para el jugador: su hermano pequeño, Keyne. El niño nació el 6 de septiembre de 2022 y se ha convertido en uno de los mayores apoyos del futbolista desde la grada. Una de las imágenes más difundidas tras la final de la Eurocopa fue el abrazo entre ambos sobre el césped después de que España ganara el torneo. Ahora, también se encuentra en Estados Unidos para asistir a los partidos de La Roja.
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Lamine Yamal volvió a dejar una actuación destacada ante Austria. El atacante dispuso de varias ocasiones para marcar, participó con frecuencia en el juego ofensivo de España y terminó siendo elegido MVP del encuentro, en el que la selección selló el pase a la siguiente ronda con los goles de Mikel Oyarzabal y Pedro Porro. Lamine disparó seis veces a puerta, exigiendo a Alexander Schlager al máximo.
Además de por su juego, en el encuentro llamó la atención por otro elemento: su cinta, aquella que usa para que el pelo no le moleste, llevaba un mensaje. “Ego Yamal”, se podía leer. Las cámaras lo captaron rápidamente y el detalle no ha pasado desapercibido. En la cinta también aparecía el logotipo de su colección con Adidas, pero fueron esas dos palabras las que despertaron todo tipo de interpretaciones entre aficionados y comentaristas en las horas previas al encuentro.
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