Los cuatro ejercicios de hombros y espalda perfectos para mejorar la postura

Con constancia y una técnica adecuada es posible que ciertos movimientos ayuden a activar los músculos interescapulares, abrir el pecho y recuperar la movilidad torácica

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Mujer joven con camiseta verde y shorts negros en camino de tierra con árboles y hojas secas, sujetándose la espalda y la pierna, con vaho en la boca.
Existen una serie de ejercicios que son perfectos para mejorar los dolores de espalda. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los dolores de espalda se han convertido en una constante para buena parte de las personas que tienen que estar sentados frente a una pantalla durante largas jornadas laborales. Esto, a su vez, provoca cambios en la postura corporal. El cuerpo humano tiende a adaptarse a la posición que adopta con mayor frecuencia, lo que puede derivar en hombros adelantados y una respiración superficial. De ahí que sea clave realizar con cierta frecuencia cuatro ejercicios para combatir este problema.

Para contrarrestar estos efectos, no basta con intentar mantener la espalda recta de manera ocasional. Es fundamental realizar ejercicios específicos que activen los músculos interescapulares, como los Wall Angels y las elevaciones con banda elástica, que ayudan a abrir el pecho y mejorar la movilidad torácica.

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Una rutina regular de estos movimientos permite realinear la postura, facilita una respiración más profunda y contribuye al bienestar emocional. Mejorar la estructura corporal no requiere equipamiento sofisticado, solo constancia y una técnica precisa.

‘Wall Angels’ o el ángel de pared

Descubre cómo fortalecer tu tren inferior con esta rutina de gimnasio. Te mostramos la técnica correcta para la sentadilla en máquina Smith, cuádriceps en máquina y curl femoral para trabajar todos los músculos de tus piernas.

Para realizar el ‘Wall Angels’ o el ángel de pared hay que colocarse de espaldas a la pared, asegurando que talones, glúteos, hombros y cabeza permanezcan en contacto con la superficie. Los brazos deben elevarse flexionados a 90 grados, con codos y dorso de las manos apoyados en la pared. Desde esa posición, se deslizan los brazos hacia arriba hasta estirarlos y luego se bajan, deteniéndose si alguna parte pierde el contacto.

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La recomendación es subir en tres segundos, pausar un segundo y bajar en otros tres segundos. Se aconseja realizar tres series de diez repeticiones para obtener resultados efectivos.

Aperturas con banda elástica

El ejercicio con banda elástica, habitual en rutinas de fuerza funcional, se realiza sujetando una banda ligera frente al cuerpo, a la altura de los hombros y con los brazos extendidos. El movimiento consiste en separar los brazos hasta alinearlos con el torso, enfocando la contracción en la zona entre los omóplatos, como si se intentara romper una nuez en esa área.

La ejecución requiere un inicio rápido y controlado, seguido de una pausa isométrica de dos segundos en la máxima contracción y un regreso lento de tres segundos. Lo ideal es completar tres series de 15 repeticiones para fortalecer la musculatura de la espalda.

Elevaciones en Y y T

Una mujer acostada boca abajo en un banco de gimnasio, con un top deportivo y pantalones, sosteniendo una mancuerna en cada mano con los brazos extendidos.
Una mujer entrena sus hombros y espalda ejecutando elevaciones en Y y T. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para realizar este ejercicio, la persona debe acostarse boca abajo en el suelo. En la variante Y, se extienden los brazos hacia adelante formando una Y, con los pulgares orientados hacia arriba. Se levantan los brazos separándolos del suelo, activando la parte superior de la espalda, se mantiene la posición y luego se bajan. Para la variante T, los brazos se abren hacia los costados, repitiendo el mismo movimiento.

La técnica consiste en elevar los brazos durante un segundo, mantener la contracción dos segundos en la parte superior y descender en dos segundos. Se recomienda completar tres series de doce repeticiones para cada variante, primero la Y y luego la T.

Movimientos de extensión torácica

La movilidad de la columna vertebral es tan importante como la fuerza muscular en la espalda. La extensión torácica permite desbloquear las vértebras centrales, favoreciendo una postura más saludable y flexible.

Para realizar este ejercicio, se utiliza un rodillo de espuma o una toalla enrollada, colocada de forma perpendicular a la columna, justo en la base de los omóplatos. Acostado sobre el rodillo, con las rodillas flexionadas y las manos detrás de la cabeza, se exhala profundamente y se dejan caer la cabeza y los hombros hacia el suelo, arqueando la espalda alrededor del rodillo. Se recomienda hacer cinco repeticiones profundas antes de mover el rodillo unos centímetros hacia arriba, evitando siempre la zona lumbar.

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