La esperada rendición de cuentas de Sánchez dura media hora: neutraliza a Feijóo, pero desespera a los socios y pierde a Junts

Desde la izquierda critican que el presidente no haya salido del “y tú más” con el PP y le exigen una hoja de ruta. El partido de Carles Puigdemont le enseña la “vía Starmer” y el PNV pide salir de la guerra de trincheras

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es aplaudido por su bancada en el Congreso. (REUTERS/Violeta Santos Moura)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es aplaudido por su bancada en el Congreso. (REUTERS/Violeta Santos Moura)

Pedro Sánchez encaraba hoy una cita clave en el Congreso, en medio del incendio provocado por la sentencia del caso Ábalos, con la legislatura paralizada y con medio parlamento exigiendo un adelanto electoral. El líder del Ejecutivo debía dar primeras explicaciones sobre una larga lista de casos de corrupción que apuntan a su entorno familiar y al PSOE.

Sus socios le exigieron ir más allá y dotar de “sentido” a lo que resta de legislatura, evitar caer en el “y tú más”, en las promesas genéricas y en acelerar la agenda social. El líder del Ejecutivo disponía de tiempo ilimitado para atender a todo ello. Sin embargo, Sánchez apenas dedicó media hora para defender que merecía la pena seguir. Sánchez no ha negado los hechos, pero sí ha evitado darse por aludido en la sentencia contra Ábalos porque la responsabilidad política quedó depurada cuando el partido decidió apartarle. Tampoco entonó el mea culpa con los casos de Santos Cerdán o la fontanera del PSOE, que ha encapsulado en “un caso flagrante de corrupción de personas que se aprovecharon de su peso en el Gobierno y el PSOE para ganar dinero”. “Nunca tuve conocimiento sobre estas actividades; y si lo hubiese tenido, no lo toleraría”, aseguró.

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Sobre el caso Zapatero, el líder socialista volvió a exhibir una defensa sin fisuras, apelando a la presunción de inocencia y subrayando que aún era pronto para sacar conclusiones. Mientras el líder del Ejecutivo hablaba desde la tribuna, trascendía una información de la UDEF en la que aseguraba que el expresidente habría cobrado 200.000 euros por influir en favor de una empresa peruana en el Gobierno de Bolivia. En cualquier caso, reiteró Sánchez, el Gobierno llevó a cabo el rescate de la aerolínea “con todas las garantías” de la ley. “No hubo trato de favor en el rescate de Plus Ultra. No debe existir ninguna sombra de duda sobre la actuación de este Ejecutivo y, quien quiera proyectarla, le pido que no especule”, expresó.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, responde en el Congreso de los Diputados a la polémica sobre el préstamo concedido a la aerolínea Plus Ultra, negando de forma "clara, rotunda y contundente" que existiera un trato de favor.

Sánchez se llegó a presentar como una víctima por los casos que apuntan a su entorno, que según él era parte de una persecución que sigue un mismo patrón, que partía con la difusión de informaciones falsas y continuaba con la presentación de denuncias basadas en “bulos y desinformación” presentados por “organizaciones vinculadas a la extrema derecha”. Y por último, denunció, “la apertura de procedimientos judiciales que se prolongan durante años”.

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Sus explicaciones no detuvieron a la oposición, que volvió a salir en tromba reclamando un adelanto electoral. Alberto Núñez Feijóo apuntó además contra los socios por aplaudir la intervención del líder socialista y les recriminó su rechazo a una moción de censura que presentaría “hoy mismo por decencia” -pero que sigue sin poder hacerlo por la falta de números-. Abascal sacó además la carta de la migración para acusar al presidente de “preparar un pucherazo” en las próximas elecciones a través de la regularización extraordinaria.

Críticas a izquierda y derecha

Las miradas estaban puestas en la respuesta de los aliados, quienes se volvieron a mostrar visiblemente enfadados porque Sánchez volviese a dejar escapar otra oportunidad. Desde la izquierda, el más contundente fue el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, quien lamentó que Sánchez no consiguiese salir del ‘y tú más’ con la referencia a casos del PP y su distanciamiento de Ábalos.

“Aznar, Rajoy, Feijóo, Ayuso, Abascal son peores, pero ¿y qué? [...] Negocié con Ábalos y su palabra era palabra de dios y dios era Sánchez”, apuntó. Por su parte, Sumar, Bildu y el BNG le exigieron más contundencia con la agenda social, mientras que Podemos, en cambio, lamentó que la legislatura estaba vista para sentencia.

El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ha preguntado este martes al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, si sabía algo de la trama corrupta por la que ha sido condenado el exministro José Luis Ábalos a 24 años de cárcel y le ha espetado: "¿Usted sabía lo de Ábalos? ¿Tiene usted pecado? Menos caritas y no me cuente milongas". (Fuente: Congreso)

Desde la derecha, Junts daba un paso en su divorcio con el Gobierno exigiendo la cabeza de Sánchez para permitir la continuidad de la legislatura: “Llega tocado y hundido. No tiene ni la mayoría ni la legitimidad para seguir en el poder. Apártese y deje que este parlamento ponga a alguien que sí tenga la capacidad de cumplir", espetó. El PNV no se sumó a los llamamientos, pero sí cuestionó el poco margen del Gobierno tras la sentencia y acusó al presidente de “atrincherarse en una guerra de bandos”. “No estamos aquí para salvar a ningún Gobierno”, trasladó la portavoz jelzale, Maribel Vaquero.

Segunda intervención sin referencias a Ábalos

En el turno de réplica, Sánchez decidió desatender el resto de intervenciones para centrar sus ataques en neutralizar al líder de la oposición, apuntando a su pasado con el narco en Galicia, su gestión en la Xunta, el historial delictivo de su partido y los pactos con la extrema derecha. “Usted no es el fin de la corrupción, es el regreso de la corrupción”, espetó. En esta línea, el presidente contraatacó a las críticas del líder del PP acusándole de hostigar a su mujer por haberse llevado “cero euros” mientras protegen al novio de Isabel Díaz Ayuso, tras hacerse “millonario”.

Un desesperado Rufián volvería a trasladar su enfado ante la ausencia de explicaciones de Sánchez por los casos que ocurren en su casa: “Ha decepcionado a mucha gente. ¿Cree que es cosa mía cuando digo que hay mucha gente de izquierdas cabreada, avergonzada y decepcionada? Yo no le pido elecciones, le pido una hoja de ruta“, sentenció. “Está en el último largo de la piscina, si no se la vacían antes”, avisarían después desde las filas del PNV.

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