Subastan un centro comercial en Barcelona que nadie quiere: situado en una de las zonas más turísticas de la ciudad, pero con una “degradación importante”

La propiedad de Mercasa salió a subasta por 27,5 millones de euros, pero fue descendiendo hasta los 18,5 sin que ninguna entidad hiciera una oferta

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El portavoz de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Coronas, reclamó el pasado 16 de febrero "parar la subasta" del centro comercial Centre de la Vila, propiedad de la empresa pública Mercasa y que se celebrará el 10 de junio, para destinarlo a uso vecinal y al comercio de proximidad.
Vista del Puerto Olímpico de Barcelona (Canva)

El Centre de la Vila, un emblemático espacio construido a raíz de los Juegos Olímpicos de 1992, se encuentra inmerso en una profunda crisis. La hasta ahora propiedad de la empresa pública estatal Mercasa salió a subasta el pasado 10 de junio, pero ningún comprador presentó una oferta por el complejo ubicado a primera línea de mar.

Los pasillos cada vez más vacíos y el cierre de locales históricos han potenciado la decadencia del edificio fantasma que el Ayuntamiento de Barcelona, liderado por Jaume Collboni, evalúa comprar con cautela. El precio de salida comenzó en torno a los 27,5 millones de euros, pero fue descendiendo progresivamente hasta los 18,5 millones sin que ninguna entidad hiciera una oferta real.

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Según Jordi Valls, teniente de alcaldía del área económica del Ayuntamiento, “el mercado no paga 18 millones por el Centre de la Vila, no vale 18 millones”, como recoge Tot Barcelona. Valls recordó que en años anteriores se llegaron a pedir 80, 40 y 27 millones, cifras que el consistorio socialista siempre rechazó por considerarlas desorbitadas, defendiendo que solo pagarán un precio “justo” si deciden adquirirlo.

El portavoz de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Coronas, reclamó el pasado 16 de febrero "parar la subasta" del centro comercial Centre de la Vila, propiedad de la empresa pública Mercasa y que se celebrará el 10 de junio, para destinarlo a uso vecinal y al comercio de proximidad.
Fachada de El Centre de la Vila, a 19 de febrero de 2026, en Barcelona (David Zorrakino / Europa Press)

¿Por qué nadie quiere hacerse cargo del Centre de la Vila?

La falta de atractivo para el capital privado se debe principalmente a la “degradación importante” de las instalaciones. El complejo sufre graves deficiencias estructurales, incluyendo filtraciones de agua en su aparcamiento de 21.500 metros cuadrados, el cual se encuentra inundado, así como grietas y problemas en los sistemas eléctricos y de climatización. Esta situación de insalubridad y falta de mantenimiento ha derivado en demandas judiciales por parte de los vecinos de las fincas superiores.

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Además, la configuración arquitectónica responde a un modelo comercial de los años 90 que hoy resultaría inviable. Debido a ello, el Ayuntamiento calcula que solo la reforma y rehabilitación del recinto costaría entre 25 y 30 millones de euros, una inversión millonaria que el comprador debería sumar al precio de adquisición.

El abandono también es evidente en la actividad de sus pasillos

Inaugurado como centro comercial estable en 1996, el Centre de la Vila llegó a contar con grandes focos de ocio, como los multicines Yelmo Icària, que cerraron en julio de 2023. En la actualidad, de los 83 establecimientos habilitados, apenas 35 permanecen abiertos, según datos municipales. No obstante, Jordi Giró, presidente de la asociación de vecinos de la Vila Olímpica, reduce esta cifra a poco más de una decena.

El portavoz de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Coronas, reclamó el pasado 16 de febrero "parar la subasta" del centro comercial Centre de la Vila, propiedad de la empresa pública Mercasa y que se celebrará el 10 de junio, para destinarlo a uso vecinal y al comercio de proximidad.
Fachada de El Centre de la Vila, a 19 de febrero de 2026, en Barcelona (David Zorrakino / Europa Press)

Al parecer, según las denuncias de los comerciantes, la gerencia no está renovando los alquileres para facilitar la venta del inmueble. Como daño colateral, la guardería Chiqui la Vila bajará la persiana a finales de julio de 2026, dejando a decenas de niños sin centro educativo y a una decena de trabajadores sin empleo.

Ante esta parálisis, la presión política y vecinal aumenta. Giró acusa a Mercasa de haber “dejado morir” el recinto por su nula inversión continuada. Partidos de la oposición, como Junts, Barcelona en Comú y ERC, exigen al ejecutivo de Collboni que intervenga para garantizar la viabilidad del espacio. Mientras que algunos grupos políticos y vecinos abogan por instalar un mercado municipal, Valls sostiene que el barrio no tiene suficiente densidad de población para ello, y plantea un futuro uso mixto que combine el tejido comercial con equipamientos.

Por el momento, el gobierno de Collboni ha pedido tiempo para tomar una decisión final y poder valorar detalladamente los riesgos y el retorno social de la operación. El Centre de la Vila, antaño símbolo de la modernidad de la nueva Barcelona olímpica, espera ahora una intervención que lo rescate del abandono.

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