La inflación pasa factura a los españoles: menos viajes, menos ahorro y más preocupación por llegar a fin de mes

El aumento del coste de vida empuja a los ciudadanos a recortar ocio, vacaciones y consumo: uno de cada dos aplaza gastos y solo el 38% se siente financieramente seguro

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Familia en mesa de madera revisando finanzas con calculadoras, papeles y frascos de 'GASTOS' y 'AHORRO'. Monedas apiladas y alcancía de cerdo.
Una familia organizar sus finanzas personales, calculando ingresos y gastos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La inflación y el encarecimiento del coste de vida, en general, siguen marcando el día a día de los hogares españoles. La preocupación por llegar a fin de mes, ahorrar o afrontar un gasto inesperado ha dejado de ser un fenómeno puntual para convertirse en una constante que condiciona no solo el consumo cotidiano, sino también la forma en la que los ciudadanos organizan su ocio, planifican sus vacaciones y gestionan su dinero.

Así lo revela el Observatorio de Salud Financiera en España 2026 elaborado por la fintech SumUp, que analiza la percepción de los españoles sobre su situación económica y las herramientas que utilizan para gestionar sus finanzas en un contexto de incertidumbre persistente.

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El estudio dibuja un escenario de elevada tensión financiera entre la población. El 78% de los encuestados afirma estar preocupado por el aumento del precio de bienes básicos como la comida o el transporte, mientras que el 57% señala los gastos fijos —como alquiler, facturas o pagos recurrentes— como una de sus principales cargas económicas.

A ello se suma una creciente sensación de inseguridad a largo plazo. Más de la mitad de los españoles reconoce tener dificultades para ahorrar: el 56% está preocupado por no guardar suficiente dinero para el futuro o la jubilación, y el 55% teme no disponer de fondos suficientes para afrontar una emergencia.

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El resultado es claro: solo el 38% de los ciudadanos afirma sentirse financieramente seguro, una cifra que refleja el impacto directo de la inflación en la estabilidad económica de los hogares.

El Índice de Precios de Consumo (IPC) mantuvo su tasa interanual en mayo en el 3,2% y acumula ya tres meses consecutivos por encima del 3% en pleno 'shock' energético por la guerra en Irán, según los datos avanzados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). (Fuente: ebs y europa press)

Menos consumo y más renuncias

Esta sensación de incertidumbre está teniendo consecuencias directas en el consumo. Según el informe, casi el 41% de los españoles ha aplazado gastos relevantes en el último año, como viajes, la compra de una vivienda, cenas fuera o incluso visitas médicas, por motivos económicos.

Además, la presión inflacionaria también afecta a las vacaciones. Uno de cada cinco ciudadanos afirma que no podrá viajar este verano, mientras que el 35% asegura que tendrá que reducir el presupuesto o la duración de su estancia.

El impacto es especialmente visible en los hogares con menos margen de ahorro, donde cualquier gasto extraordinario obliga a replantear prioridades y recortar en otras partidas del presupuesto familiar.

Gastar con más control y planificación

En este contexto, los consumidores están adoptando una actitud mucho más prudente en la gestión de su dinero. Así lo explica el jefe de ventas de SumUp en España, Valerio Corsetti, quien destaca que la incertidumbre económica ya no afecta únicamente a grandes decisiones financieras, sino también a la vida cotidiana.

“Los ciudadanos son mucho más conscientes de sus gastos. El 57% ya está acostumbrado a monitorizar sus gastos diarios y buscan herramientas sencillas y flexibles para tener un mayor control financiero”, señala Corsetti.

Turistas en la playa en Benidorm. REUTERS/Eva Manez
Turistas en la playa en Benidorm. REUTERS/Eva Manez

Viajar con presupuestos más ajustados

Aunque el deseo de viajar se mantiene, la forma de hacerlo está cambiando. El informe revela que tres de cada diez españoles reducirán el presupuesto o la duración de sus vacaciones, mientras que un 21% afirma estar ahorrando con antelación y elaborando presupuestos específicos para evitar gastos imprevistos.

Este comportamiento es especialmente frecuente entre los jóvenes de 18 a 24 años, donde el porcentaje asciende al 30%, lo que indica una mayor conciencia financiera en las nuevas generaciones.

Durante los viajes, el control del gasto no desaparece. El 27% de los encuestados revisa diariamente sus finanzas incluso en vacaciones, y uno de cada cuatro fija límites de gasto antes de salir para intentar respetarlos durante toda la estancia.

El dinero se digitaliza: más apps y menos efectivo

El estudio también refleja una transformación profunda en la forma en que los españoles gestionan su dinero. Más de la mitad (53%) utiliza ya aplicaciones móviles de banca digital, mientras que el 40% recurre a la banca online desde el ordenador.

Además, el 21% emplea monederos electrónicos como Apple Pay, Google Wallet o PayPal, una cifra que aumenta hasta el 33% entre los consumidores más jóvenes. En total, el 80% de los españoles utiliza algún tipo de herramienta digital para gestionar sus finanzas.

La rapidez es el principal motivo de esta transición (86%), seguida de la seguridad (52%), lo que demuestra que la digitalización financiera se ha convertido en una pieza clave en la gestión del dinero diario.

Manos en mostrador de cafetería: una paga con tarjeta en terminal, la otra sostiene taza de café humeante. Rostro sonriente y barista al fondo.
Una persona realiza un pago con tarjeta en una cafetería. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Control del presupuesto: la nueva normalidad

El uso de herramientas digitales no solo crece, sino que también cambia los hábitos de pago. Un 26% de los encuestados utiliza principalmente monederos digitales para sus pagos cotidianos, mientras que un 36% combina estas soluciones con tarjetas físicas o efectivo.

Otro de los grandes cambios detectados por el informe es la creciente aceptación de la inteligencia artificial en el ámbito financiero. El 64% de los españoles considera útil recibir recordatorios automáticos de pagos y facturas mediante sistemas de IA, mientras que el 59% valora positivamente la detección automática de movimientos sospechosos.

Además, el 58% se muestra interesado en automatizar el seguimiento de suscripciones y pagos recurrentes, lo que indica una demanda creciente de herramientas que simplifiquen la gestión económica.

Avance de la digitalización

El avance de la digitalización también se refleja en la confianza en plataformas integradas. Más de un tercio de los encuestados asegura que confiaría en una única plataforma digital para gestionar toda su identidad financiera, incluyendo pagos, datos y seguridad.

Esta predisposición es aún mayor entre los jóvenes: el 47% de la Generación Z y el 40% de los millennials muestran apertura a este tipo de soluciones, lo que apunta a un futuro en el que la gestión financiera será cada vez más automatizada, centralizada y digital.

El conjunto de los datos del observatorio de salud financiera dibuja un cambio estructural en la economía doméstica. La inflación no solo reduce el poder adquisitivo, sino que está transformando hábitos de consumo, planificación y ahorro.

Los españoles gastan con más cautela, planifican más sus decisiones y recurren cada vez más a herramientas digitales para mantener el control de su dinero. Un cambio de comportamiento que, lejos de ser coyuntural, apunta a consolidarse como la nueva normalidad financiera del país.

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