España, motor de Europa: la OCDE eleva su previsión de crecimiento al 2,2% y la coloca a la cabeza de las grandes economías del continente

El organismo prevé que Alemania, Francia e Italia crezcan menos de un 1%, mientras España acelera impulsada por el consumo privado y la inversión con fondos europeos, pese a elevar la inflación al 3,3%

Guardar
Google icon
La economía española mantendrá un ritmo de crecimiento "resiliente" a pesar del conflicto en Oriente Próximo y la incertidumbre internacional, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que ha revisado una décima al alza su previsión de expansión para España en 2026, hasta el 2,2%, aunque también ha incrementado su expectativa de inflación, que alcanzará el 3,3% este año. (Fuente: Europa Press / Comisión Europea /epdata)

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) publicó este 3 de junio su informe semestral OECD Economic Outlook, en el que mejora su previsión de crecimiento para España hasta el 2,2% en 2026 y la coloca a la cabeza de las grandes economías de la eurozona, muy por encima de la media del bloque, que avanzaría apenas un 0,8% este año. El dato contrasta con la desaceleración generalizada que el organismo proyecta para el resto del continente, golpeado por el encarecimiento de la energía derivado del conflicto en Oriente Medio.

Obreros trabajando en el barrio de San Andrés de Murcia. (REMITIDA / HANDOUT por AYUNTAMIENTO DE MURCIA)
Obreros trabajando en el barrio de San Andrés de Murcia. (REMITIDA / HANDOUT por AYUNTAMIENTO DE MURCIA)

El informe, titulado Under Pressure y firmado por el economista jefe de la OCDE, Stefano Scarpetta, parte de un escenario central denominado “interrupción de duración limitada” que asume una recuperación gradual de la producción energética en el Golfo Pérsico a partir del tercer trimestre de 2026. Bajo esa hipótesis, el crecimiento mundial se ralentizaría del 3,4% de 2025 al 2,8% en 2026, antes de recuperarse hasta el 3,1% en 2027. La inflación en el G20 subiría al 4,0% en 2026, desde el 3,4% del año anterior.

PUBLICIDAD

España ensancha la brecha con los países del entorno

El diferencial de crecimiento entre España y sus socios europeos es el más amplio de las últimas proyecciones del organismo. Alemania avanzaría un 0,7% en 2026, lo mismo que Francia, mientras que Italia apenas alcanzaría el 0,5%. El conjunto de la eurozona, lastrado por el impacto del encarecimiento energético sobre la industria y el consumo, crecería un 0,8%. España, con un 2,2%, triplica esa cifra.

Las previsiones sobre la evolución del PIB de España elaboradas por la OCDE. (Europa Press)
Las previsiones sobre la evolución del PIB de España elaboradas por la OCDE. (Europa Press)

La OCDE atribuye ese desempeño a la fortaleza de la demanda interna. El consumo privado se apoya en un mercado laboral que sigue generando empleo (las afiliaciones a la Seguridad Social crecían un 2,4% interanual en abril) y en un crecimiento nominal de los salarios que preserva el poder adquisitivo de los hogares. La inversión, por su parte, recibe el impulso de los proyectos financiados con fondos europeos, cuya ejecución gana ritmo en el tramo final del programa. Las exportaciones de servicios, en particular las no turísticas, mantienen dinamismo pese al enfriamiento de la demanda exterior.

PUBLICIDAD

Inflación al alza, pero con amortiguadores

El encarecimiento de los combustibles elevará la inflación española hasta el 3,3% en 2026, frente al 2,7% registrado en 2025. La OCDE recoge que el Gobierno ha activado un paquete de medidas de apoyo de 5.000 millones de euros, equivalente al 0,3% del PIB, que combina rebajas de impuestos especiales sobre los carburantes, recortes del IVA sobre determinados productos energéticos y subsidios para los sectores más expuestos al alza de los precios, aunque estas ayudas comienzan a desactivarse este mes.

Previsiones de OCDE sobre la evolución de la inflación. (Europa Press)
Previsiones de OCDE sobre la evolución de la inflación. (Europa Press)

El organismo, no obstante, advierte de que esas medidas deberían estar mejor focalizadas en los grupos sociales más vulnerables y tener carácter estrictamente temporal. Las intervenciones de amplio alcance que reducen el precio marginal de la energía, como las rebajas fiscales generalizadas, debilitan los incentivos al ahorro y pueden resultar fiscalmente costosas si se prolongan, según el organismo. La OCDE recomienda que cualquier apoyo incluya mecanismos de extinción automática vinculados a la evolución de los precios. A medida que los precios energéticos retrocedan, la inflación en España se moderaría hasta el 2,9% en 2027.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD