Ana Belén se sincera sobre el peso económico que soportó en su niñez, en ‘La noche de Aimar’: “La prosperidad de nuestras familias dependía de nosotras”

La cantante madrileña se adentra en su relación con Víctor Manuel y reivindica “una habitación propia”

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Ana Belén, cantante
La cantante cuestiona a aquellos que "coquetean" con la figura del dictador Franco, en La Sexta. / Captura de pantalla

Tras ver desfilar a Ana Belén en los Premios de la Academia de la Música, esta noche siguiente ha sido una de las invitadas a La noche de Aimar, en La Sexta. La cantante madrileña ha rememorado junto al periodista el rol que asumió de niña ante la situación económica precaria de su familia, la cual, según ha explicado, dependía de ella. A modo de anécdota amarga, Ana Belén ha recordado el castigo que sufrió su padre, empleado del Hotel Palace de Madrid, cuando le dejaron varios días sin sueldo por intentar sacar un bollo del trabajo. La artista ha explicado que aquel peso no fue solo suyo, también lo compartió con Rocío Dúrcal, porque ambas sabían que cada actuación podía traducirse en una mejora material para sus casas: “Teníamos muy presente que la prosperidad de nuestras familias dependía de nosotras”.

El origen de esa responsabilidad se remonta a sus primeros pasos artísticos. Ana Belén, entonces llamada Mari Pili, llegó a un concurso de Radio España por iniciativa de una maestra de colegio que la escuchó cantar en una función escolar, y aquel impulso acabó llevándola a una cadena de actuaciones en emisoras y después a películas de niñas cantantes como Zampo y yo (Luis Lucia Mingarro, 1965).

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La artista ha recordado, además, que sus padres “no sabían nada de esto” y que se limitaban a acompañarla. En la entrevista con Aimar Bretos, la artista ha asumido con claridad la lógica económica de aquellos años: si lograba una carrera parecida a la de Marisol cuando era niña, podría dar una vida mejor a sus padres.

La infancia de Ana Belén, marcada por el trabajo de su padre y su temprana incorporación al mundo laboral

La situación familiar que ha descrito Ana Belén estaba marcada por la escasez. Su madre trabajaba como sastra y su padre como cocinero en el Hotel Palace de Madrid con un sueldo modesto, mientras en el establecimiento se celebraban Nocheviejas de abundancia que contrastaban con la vida doméstica de la artista, donde comer pollo era una excepción reservada a la pepitoria de Nochebuena.

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Ese contexto desembocó en uno de los recuerdos más duros que compartió en televisión. Ana Belén ha contado que de niña oyó a su madre y a su tía gritar escandalizadas al creer que su padre había intentado llevarse un pollo del hotel. La realidad fue otra: no era un pollo, sino un bollo. Aun así, la dirección le impuso un “terrorífico” castigo y le dejó varios días sin sueldo, una decisión que la cantante resumió como una de “esas cosas terroríficas que hacían antes”.

El programa también ha mostrado una dimensión más íntima de la actriz fuera de aquel relato de necesidad. María Barranco le envió un mensaje grabado en el que le dijo: “Eres de las mejores cosas que me han pasado en la vida”, y recordó que soñaba con trabajar con ella cuando estudiaba arte dramático en Málaga.

Ana Belén se emocionó al escuchar esas palabras y respondió que el vínculo nacido durante el rodaje de una película se ha mantenido durante 40 años. La artista explicó que necesita llevarse bien con la gente con la que trabaja y que en el caso de Barranco esa relación acabó desbordando lo profesional: “María forma parte de mi familia, no sabes hasta qué punto”.

La reivindicación de Virginia Woolf, por Ana Belén: “La habitación propia es muy importante”

En otro momento del programa, la cantante ha hablado sobre su familia más cercana. Explicó que trabaja con su hijo en el estudio y que él, porque la conoce bien, sabe hasta dónde puede exigirle, mientras que de su hija destacó que tiene “muy buen carácter”. La conversación derivó después hacia su relación con Víctor Manuel. Ana Belén ha afirmado en La Sexta que después de 50 años de matrimonio no solo se puede admirar a la pareja, sino que “es necesario”, y añadió que su marido le ha dado “miles de razones” para seguir admirándole.

Tráiler de 'Los Estunmen', la ópera con música de Fernando Velázquez y texto de Nao Albet y Marcel Borràs. (Teatros del Canal)

Preguntada por la estabilidad en una convivencia larga, la artista ha sostenido que compartir implica ceder y aprender con el tiempo dónde fijar los límites de ese reparto. En esa misma reflexión, ha defendido además que “la habitación propia es muy importante para las mujeres” y subrayó que Víctor Manuel siempre ha sido respetuoso con el espacio de cada uno.

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