Dejar los antidepresivos: la retirada gradual acompañada de apoyo psicológico marca la diferencia para evitar recaídas

Un estudio en ‘The Lancet Psychiatry’ indica que uno de cada cinco pacientes evitaría una recaída si reduce los medicamentos poco a poco, frente a quienes los dejan de golpe

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Ilustración acuarelada de cerca de unas manos sujetando una pastilla beige en la palma y un vaso de agua transparente lleno, con un anillo dorado visible.
Una ilustración muestra a una mujer tomando un medicamento. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Dejar de tomar antidepresivos tras la remisión de este trastorno mental común no es un proceso sencillo ni exento de riesgos. Un nuevo estudio, difundido por la revista The Lancet Psychiatry, concluye que una retirada lenta y estructurada, acompañada de apoyo psicológico, disminuye la probabilidad de recaída durante el año posterior. Estas conclusiones aportan respuestas a una de las cuestiones más debatidas en la atención de la salud mental: la manera óptima de suspender los medicamentos cuando los síntomas han remitido.

Los antidepresivos figuran entre los tratamientos más recetados para trastornos del ánimo, pero una proporción considerable de pacientes los utiliza durante largos periodos, a menudo mucho más allá de las recomendaciones de las guías clínicas. Esta tendencia plantea dudas sobre los riesgos asociados a la medicación a largo plazo y sobre la mejor forma de planificar la interrupción.

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El equipo de investigadores ha realizado el mayor análisis comparativo hasta la fecha sobre estrategias de retirada de antidepresivos en adultos con depresión o ansiedad en remisión. El trabajo, para el que se revisaron datos de 76 ensayos controlados aleatorizados con más de 17.000 participantes, evaluó distintas formas de dejar la medicación: la interrupción abrupta, reducción rápida (cuatro semanas o menos), reducción lenta (más de cuatro semanas), reducción parcial y continuación, con y sin apoyo psicológico.

Imagen de una mujer que padece ansiedad. (Freepik)
Imagen de una mujer que padece ansiedad. (Freepik)

En ese sentido, el estudio muestra cómo quienes dejan la medicación de golpe tienen peores resultados. Los datos indican que reducir los antidepresivos de forma gradual, sumado al apoyo psicológico, podría salvar a uno de cada cinco pacientes de volver a sufrir depresión. De hecho, el informe destaca la importancia del apoyo psicológico, ya que una retirada lenta de la medicación sin este tipo de atención no muestra diferencias claras frente a la interrupción abrupta.

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La evidencia sobre la retirada en otros trastornos de ansiedad, como el trastorno obsesivo-compulsivo o el trastorno por estrés postraumático, aún resulta más limitada, aunque las tendencias observadas apuntan en la misma dirección.

La importancia de afinar las pautas

El estudio, no obstante, advierte sobre algunos puntos ciegos. Muchos ensayos no recogen con detalle los síntomas de abstinencia, a pesar de que suelen generar inquietud entre pacientes y profesionales. Llama la atención que los efectos adversos aparecen más entre quienes siguen tomando la medicación que entre quienes la dejan rápido, lo que hace pensar que muchos de estos problemas pueden ser efectos secundarios y no solo señales de abstinencia.

La estrecha relación entre vivienda y salud mental: un estudio revela que el 40% de la población ha sufrido ansiedad y un 23% depresión.

Los especialistas insisten en la necesidad de afinar las pautas: falta definir cuál es el ritmo ideal para reducir la dosis, qué calendarios seguir y qué tipo de acompañamiento terapéutico funciona mejor.

El equipo de The Lancet Psychiatry considera que los resultados pueden ayudar a que se produzcan cambios concretos en las consultas y en las políticas de salud mental, de modo que insisten en la importancia de evitar las retiradas bruscas de los antidepresivos, optar por planes graduales y personalizados, y siempre incluir una asistencia psicológica sólida. Además, sugieren revisar con frecuencia si la persona realmente necesita seguir tomando la medicación una vez superados los síntomas.

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