Claves para entender cómo se votará en Más Madrid: “Hubo 477 enmiendas y Emilio Delgado no presentó ninguna, ahora no quiere someterse a la militancia y a la mayoría”

Los de Mónica García defienden que la mayoría aprobó en mayo de 2025 quién debe votar en primarias; los de Emilio Delgado que la dirección retuerce el reglamento para reducir la participación

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Ilustración acuarela de un grupo diverso de personas de pie, muchas aplaudiendo, en un evento al aire libre. Incluye una bandera arcoíris y un cartel con "M" y "MADRILEÑA".
Ilustración acuarela de dirigentes de Más Madrid, entre ellos Mónica García y Emilio Delgado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Emilio ha cometido dos errores: no conoce las normas de su partido y no quiere someterse a lo que decidió la mayoría”. Así resume una fuente de la Secretaría de Organización de Más Madrid la polémica que empieza a agrietar la formación liderada por la ministra Mónica García, que quiere ser la candidata a la Comunidad de Madrid en las elecciones de 2027. García tiene un rival en esa aspiración. Emilio es Emilio Delgado, diputado autonómico y portavoz adjunto de esta formación en la Asamblea de Madrid. Aunque no lo ha anunciado oficialmente, Delgado quiere presentarse también a las primarias internas contra García. Para acrecentar sus posibilidades, ha multiplicado sus apariciones públicas en medios de comunicación y tertulias, creando incluso una página web sobre él y organizando debates.

Que hay un grave problema en Más Madrid lo empezó a conocer media España cuando ambos, Delgado y García, participaron juntos este lunes en el programa Al Rojo Vivo de la Sexta. Delgado deslizó que las primarias que decidirán (todavía no hay fecha para celebrarse) quién será el candidato o la candidata a la Comunidad se han cambiado para restringir el número de votantes, lo que favorece a García y perjudica a Delgado, que quiere una votación mucho más abierta para aprovechar su tirón mediático. “Emilio se ha equivocado. Volvemos al psicodrama de la izquierda, a las lógicas de Podemos, donde el funcionamiento interno de los partidos tapa lo que realmente importa, las políticas que queremos ofrecer para solucionar los problemas de la gente, lo que realmente importa”, señala un veterano diputado de Más Madrid.

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Las fuentes de la Secretaría de Organización creen importante contextualizar el escenario para que se entienda lo que está pasando. “Antes teníamos un sistema de participación complejo e incomprensible, en el que había tres figuras: el inscrito, el afiliado y el colaborador”. Entonces llegó el Congreso del partido en mayo de 2025 que reguló los nuevos estatutos. Se inició entonces un debate para articular cómo se podría vincular un ciudadano a Más Madrid: pagando una cuota económica (como en casi todos los partidos tradicionales) o valorando su participación. Se decidió lo segundo, creando la figura del militante y la del simpatizante.

El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, y el dirigente de Más Madrid, Emilio Delgado, en el acto organizado en la sala Galileo Galilei
POLITICA 
CESAR VALLEJO RODRIGUEZ
El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, y el dirigente de Más Madrid, Emilio Delgado, en el acto organizado en la sala Galileo Galilei POLITICA CESAR VALLEJO RODRIGUEZ

Para ser militante, en un partido en el que se decidió que no había que pagar cuotas, solo hace falta haber participado en algún acto interno del partido cada cuatro meses, logearse en la página web y que se haya inscrito en la actividad. “Estamos hablando de tres actividades al año en un partido que organiza unas 100 al mes. Algo razonable”, explican desde Organización. Los simpatizantes son, en cambio, todas las personas que se inscriban como tal. Está pensado para una participación más puntual y, por ejemplo, pueden participar en consultas que se convoquen siempre que no sean vinculantes o “que no afecten a los estatutos, los reglamentos que los desarrollan o las decisiones de los órganos del partido”.

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Esta propuesta se aprobó en los nuevos estatutos de mayo de 2025, que luego fueron refrendados por unanimidad por la Mesa Regional, el principal órgano del partido. En el Congreso de mayo se presentaron 477 enmiendas, 13 de ellas presentadas desde la agrupación de Móstoles, a la que pertenece Delgado. Se aprobaron 12 de ellas y ninguna discutía la nueva fórmula de militancia finalmente aprobada.

Un partido con raíces

La pregunta es sencilla. ¿Por qué lo que se aprobó por la mayoría de la militancia en mayo de 2025 como normas generales de funcionamiento de repente ya no le vale a Emilio Delgado? “Emilio viene a impugnar el resultado de una participación democrática. Así de sencillo”, explica otro diputado regional muy próximo a Mónica García. “Nuestro diagnóstico es que queremos hacer una organización política con raíces, un partido que vaya más allá de la Comunidad de Madrid y que gane en otros municipios. Ahora solo gobernamos o cogobernamos en 8 localidades madrileñas. Y para crecer es importante que haya militancia activa y convencida. No solo simpatizantes. Y los compañeros que están con Emilio creen que hay que ganar en las televisiones. Las televisiones ayudan, te llevan al cielo pero también al infierno. Lo importante es echar raíces entre la ciudadanía”.

De momento, los partidarios de Delgado no dan por cerrada esta guerra interna y presentaron hace unos días al comité de garantías un recurso, de 16 páginas, en el que 67 militantes denuncian que la forma de diferenciar a militantes de simpatizantes favorece, a su juicio, a la dirección. Un comité de garantías que ha tenido que ser renovado porque en enero de este año dimitieron cuatro de los seis miembros entre críticas a la dirección por los últimos cambios estatutarios que, repetimos, fueron aprobados por el 72% de la militancia en mayo de 2025. Estos cuatro dimitidos forman parte de la corriente de Delgado.

La ministra de Sanidad, Mónica García, valora el conflicto con los sindicatos médicos en declaraciones a los medios. (Europa Press)

Una persona muy próxima a Emilio Delgado explica que el reglamento de primarias, que no está cerrado, es uno para elegir candidato o candidata a la Comunidad de Madrid, “en donde solo podrán votar militantes”; y otro para elegir candidato o candidata en Madrid capital o en aquellas asambleas municipales con más de 50 militantes, “donde sí podrán votar los simpatizantes”. Y ponen un ejemplo, “las 1.650 personas que eligieron a Mónica García como candidata en 2023 no lo podrán hacer ahora, será un número menor. Es un problema de modelo de partido. Porque no todo el mundo milita todo el rato, y eso no es justo. Vas a ir expulsando a la gente si no milita constantemente, entonces solo quedarán trabajadores y cargos públicos. Y hay que integrar a gente distinta”. Para los de Delgado, si solo votan los simpatizantes lo harían unas 1.500 personas, pero si se abre a simpatizantes lo harían unas 34.000.

El problema es si estamos ante un simple (pero complejo) enfrentamiento jurídico o una batalla más grande por el poder y el futuro liderazgo del partido. Mónica García representa el continuismo: la defensa de la sanidad pública, el feminismo, el ecologismo... Delgado cree en todas estas causas, pero considera que hay que defenderlas de forma incluyente y atrayendo también a otros sectores sociales para ensanchar el espacio político. “En todos los partidos hay pluralidad. Eso nadie lo discute, pero hay que saber ganar y perder y aceptar lo que dice la mayoría, ser leal. Teniendo en cuenta, además, que Emilio es un referente y está donde está porque tiene la confianza del partido”, explican desde el equipo de Mónica García. Las heridas están abiertas. Habrá que esperar ahora a ver si se cicatriza o se agranda y provoca una hemorragia. Emilio y Mónica eran buenos amigos. “Ya no lo son”.

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