Un hombre descubre un enjambre de hasta 15.000 abejas debajo del sillín de su bicicleta: tuvo que intervenir un apicultor

Debido al incidente, la estación del Museo del Louvre tuvo que ser cerrada temporalmente

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El enjambre de abejas bajo el sillín
El enjambre de abejas bajo el sillín. (Instagram/ma_pauvre_lucette)

Un hecho tan insólito como llamativo sorprendió el sábado 25 de abril a vecinos y turistas en el corazón de París. Entre 10.000 y 15.000 abejas se agruparon en cuestión de minutos bajo el sillín de una bicicleta aparcada en la estación de metro Palais Royal-Musée du Louvre.

El vehículo, propiedad de Jérôme y heredado de su abuelo, se convirtió inesperadamente en el epicentro de un fenómeno natural que movilizó a autoridades, transportes públicos y especialistas en apicultura urbana.

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Todo comenzó alrededor de las 15:00 de la tarde, cuando los viandantes vieron un inusual movimiento en una bicicleta atada a una barandilla. En pocos minutos, una densa masa de abejas cubría el sillín, generando inquietud en una de las zonas más transitadas de la capital francesa, muy cerca del Museo del Louvre.

Las imágenes del enjambre circularon rápidamente en redes sociales. Algunos turistas, sorprendidos por la escena, incluso se acercaron para fotografiar el fenómeno, según ha informado Le Parisien.

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Intervención y protocolo de seguridad

Ante la situación, empleados de RATP establecieron un perímetro de seguridad y decidieron cerrar temporalmente el acceso a la estación de metro para evitar cualquier riesgo, tanto para los transeúntes como para los insectos.

Siguiendo el protocolo habitual, se alertó al Ayuntamiento de París, que contactó con la asociación L’Essaim d’abeilles, especializada en la recogida y reubicación de enjambres en entornos urbanos. Sin embargo, todos sus voluntarios estaban ocupados, lo que obligó a buscar una solución alternativa de forma urgente.

Factores como el calor, el deporte o el dióxido que emitimos resultan irresistibles a unas picaduras inicialmente indoloras debido a los anestésicos de la saliva del insecto.

El rescate: una operación delicada

La intervención recayó finalmente en Volkan Tanaci, apicultor urbano y fundador de la granja apícola CityBzz. “Estaba disponible, así que fui enseguida. En bici, como siempre”, ha explicado.

Al llegar, encontró “una bici bastante vieja y ese famoso enjambre”, mientras el propietario le indicaba que no podía recuperarla por sus propios medios. Equipado con traje de protección, Tanaci inició una intervención meticulosa que se prolongó durante aproximadamente una hora.

“Tuvimos que tratarlas con cuidado, pero todo salió bien. En esta época del año, las abejas no pican, así que la gente podía acercarse bastante. Vi a algunos turistas sacándoles fotos”, ha relatado.

El apicultor quitando las abejas de la bicicleta
El apicultor quitando las abejas de la bicicleta. (Instagram/ma_pauvre_lucette)

Un fenómeno natural: la enjambrazón

Lejos de tratarse de un suceso excepcional, este comportamiento responde a un proceso natural conocido como enjambrazón, frecuente en primavera. Según ha señalado el apicultor, “en una colmena, la reina les indica a las demás abejas que ya no hay espacio y, por lo tanto, todas se ven obligadas a trasladarse”.

Durante este proceso, una parte de la colonia abandona la colmena junto a la reina y realiza paradas temporales mientras las abejas exploradoras buscan un lugar definitivo. “Es pura intuición. Algunas encontrarán un árbol, otras una chimenea y otras una bicicleta”, ha comentado Tanaci.

Estas paradas suelen durar entre dos y tres días. “No se habrían quedado mucho tiempo antes de encontrar otro lugar realmente seguro”, ha advertido.

Una vez recogidas, las abejas fueron trasladadas en una colmena portátil a una azotea del distrito 13 de París, donde ya existen otras colonias. Allí, según ha explicado Tanaci, “se están adaptando muy bien y se están orientando buscando alimento en los árboles de acacia”.

El enjambre de abejas retirado de la bicicleta
El enjambre de abejas retirado de la bicicleta. (Instagram/ma_pauvre_lucette)

Un fenómeno urbano creciente

El origen exacto del enjambre no pudo determinarse. No obstante, Tanaci ha sugerido que podría proceder de colmenas urbanas cercanas, como las instaladas en el Jardín de las Tullerías. También es posible que se tratara de una parada intermedia tras un recorrido más largo.

Este tipo de episodios no es aislado. La proliferación de colmenas en tejados, parques y jardines de la ciudad, junto con las condiciones favorables de la primavera, favorece la aparición de enjambres en espacios urbanos.

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