El centro de cría en España que lucha por la recuperación del visón europeo, el mamífero más amenazado de Europa: “Cada cachorro es un paso para evitar su desaparición”

En el país quedan solo cerca de 142 ejemplares en libertad. La directora del centro de la Fundación FIEB habla con ‘Infobae’ sobre el trabajo que hacen con la especie

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Ejemplar de visón europeo. (Cedida por Fundación FIEB)
Ejemplar de visón europeo. (Cedida por Fundación FIEB)

El visón europeo (Mustela lutreola) es conocido como uno de los mamíferos más amenazados en Europa. Especialmente en las últimas décadas, aunque el declive se viene gestando desde mucho antes, este mustélido ha sufrido una alarmante disminución de su población.

Esto se debe a la caza intensiva que padeció durante los siglos XVIII y XIX, la destrucción masiva del hábitat fluvial, la contaminación de los ecosistemas acuáticos con pesticidas o materiales pesados y la fragmentación de poblaciones, que provoca aislamiento genético. También es culpa de la presencia de una especie invasora, el visón americano (Neogale vison).

Todo esto llevó en 2011 a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) a elevar el nivel de amenaza del visón europeo hasta peligro crítico de extinción. En España es, junto con el urogallo cantábrico o el desmán ibérico, una de las nueve especies declaradas en situación crítica.

De hecho, según el censo nacional de 2024 coordinado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), en nuestro país solamente quedan aproximadamente 142 ejemplares en libertad. Pese a estas alarmantes cifras, es aquí donde se localiza uno de los últimos refugios de la especie en Europa occidental.

Dos crías de visón europeo. (Cedida por Fundación FIEB)
Dos crías de visón europeo. (Cedida por Fundación FIEB)

España tiene, por tanto, un papel fundamental en la recuperación de este mamífero. La Fundación para la Investigación en Etología y Biodiversidad (FIEB) trabaja para evitar su desaparición: en 2013, esta organización dedicada a la conservación de la biodiversidad y el estudio del comportamiento animal puso en marcha el Centro de Cría en Cautividad del Visón Europeo, del que provienen el 70% de todas las crías nacidas en los últimos tres años.

El objetivo de este proyecto —enmarcado en la Estrategia Nacional de Conservación ex situ del Visón Europeo del MITECO— no solo es lograr el nacimiento de nuevos ejemplares, sino que estos sean susceptibles de ser liberados al medio natural con altas tasas de supervivencia para aumentar la población silvestre de la especie.

De la inseminación a la suelta

Adriana Rodríguez, directora del centro, explica a Infobae que la tarea de FIEB se enmarca en el nacimiento y la cría de nuevos ejemplares; después, es el equipo de trabajo del Ministerio el que se encarga de la reintroducción. “Desde que se sospecha que la hembra está preñada, se trata de molestarla lo menos posible para evitar el estrés”. Cuando las crías nacen, el primer mes lo pasan con la madre; a partir del segundo chequeo veterinario, se van separando en otros habitáculos en función de cómo se vayan relacionando.

“Los ejemplares nunca te pueden ver”, explica Rodríguez, que señala que esto es fundamental para preparar a los visones para su suelta en el medio natural cuando llegue el momento. Así, se deben potenciar sus comportamientos naturales, como la caza.

Ejemplar de visón europeo. (Cedida por Fundación FIEB)
Ejemplar de visón europeo. (Cedida por Fundación FIEB)

“Tenemos un protocolo de cajas nido en el que el animal tiene que entrar para comer. Los guardas en la caja nido, les sueltas la presa viva en el habitáculo y luego les abres la caja nido para que ellos puedan desarrollar el instinto de caza”. El trabajo con los visones, por tanto, se realiza de una forma no invasiva para minimizar el contacto humano-animal, a través de sistemas de monitorización.

Sin embargo, no todas las crías que nacen en el centro de FIEB después serán introducidas en la naturaleza. “Se liberan los que tienen más aptitudes para sobrevivir, los que saben cazar. Hay veces que desarrollan comportamientos que no son naturales; entonces, antes de que esto pase, lo que hacemos es mandarlos fuera”.

En una especie que se enfrenta al aislamiento genético por el drástico descenso de su población, la variedad resulta fundamental para su supervivencia. Según explica a Infobae la directora del Centro de Cría en Cautividad del Visón Europeo, el Ministerio elabora una tabla de todas las hembras y los machos que hay en el centro y los posibles cruces que pueden hacerse para reducir la endogamia.

Ejemplar de visón europeo. (Cedida por Fundación FIEB)
Ejemplar de visón europeo. (Cedida por Fundación FIEB)

No obstante, se enfrentan a otro obstáculo: “El problema que tenemos actualmente con el visón es que los ejemplares machos que son nacidos en cautividad no todos son capaces de montar”. En estos casos, su material genético “no perdura en el tiempo”, lo que es una gran dificultad para la recuperación de la especie.

Por ello, aunque “la mayoría de los ejemplares que obtenemos todos los años en el programa de cría suelen ser de monta natural”, están desarrollando un protocolo de inseminaciones artificiales con el objetivo de salvar de la extinción a esta especie icónica.

Medidas para evitar un brote durante la pandemia de COVID-19

En 2020, la pandemia de COVID-19 paralizó el mundo. Para este centro de cría del visón europeo, también supuso un cambio en sus medidas sanitarias. Esta especie es especialmente susceptible de padecer la infección causada por el virus SARSCov-2 —igual que el visón americano, que experimentó una crítica situación cuando se detectaron focos de contagio en múltiples granjas en las que se criaba la especie invasora para la industria peletera, lo que llevó al sacrificio de cientos de miles de ejemplares en Europa, incluyendo en España—, por lo que fue necesario crear un protocolo sanitario de emergencia para el manejo de los animales.

Antes de la pandemia ya había unas estrictas medidas sanitarias en el centro de FIEB, ya que es indispensable el trabajo con guantes y mascarilla, así como no entrar con el calzado de calle; sin embargo, estas se reforzaron: “Como no estaba comprobado que no pudiésemos transmitirle el COVID-19 a los mustélidos, no podía entrar ninguna persona que tuviese sintomatología; además, se hacían test rápidos. El protocolo ya de por sí para entrar a las naves de visones es muy estricto”. El funcionamiento de este protocolo fue óptimo, lo que evitó contagios en una especie que ya de por sí ha visto muy mermada su población durante décadas.

Ejemplar de visón europeo. (zoofanatic/Wikimedia Commons)
Ejemplar de visón europeo. (zoofanatic/Wikimedia Commons)

El futuro del visón europeo en España

En total, desde que se creó el Centro de Cría en Cautividad del Visón Europeo, FIEB ha logrado el nacimiento de unos 139 ejemplares. Los primeros fueron en el año 2015 y en 2017 se llevaron a cabo las primeras liberaciones tras identificar las zonas idóneas en el territorio español, concretamente en la cuenca del río Ebro.

Actualmente, se encuentran inmersos en la temporada de cría. En el momento de la entrevista, Rodríguez explicaba a este medio que en el centro había seis hembras embarazadas y que cada una suele tener entre tres y cuatro crías. “En el peor de los casos serían 18; y en el mejor, 24. Luego están los otros dos centros, que también tienen hembras preñadas ahora mismo”.

Zoo Aquarium de Madrid ha celebrado el nacimiento de una nueva cría de orangután de Borneo (Pongo pygmaeus pygmaeus), una de las especies más amenazadas del planeta clasificada en Peligro Crítico de extinción, según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

“Las próximas semanas son claves y decisivas. Trabajamos a contrarreloj para asegurar el futuro de esta especie en peligro crítico. Cada cachorro que logremos criar es un paso más para evitar su desaparición”, explicaban desde la fundación cuando comenzó la temporada de cría.

Recientemente, FIEB ha ganado la primera convocatoria de ayudas Fundación Endesa a proyectos de biodiversidad en la categoría de fauna terrestre. “Nos permite agrandar la capacidad de cría”, señala Rodríguez con respecto a esta ayuda, que emplearán para la construcción de otra nave. “Nos estamos quedando sin espacio”.

Además de ampliar las instalaciones, también podrán “aplicar técnicas pioneras de inseminación artificial desarrolladas por primera vez a nivel mundial en esta especie, aumentar la variabilidad genética de la población cautiva y reforzar el entrenamiento pre-liberación de los ejemplares para maximizar su supervivencia en el medio natural”, explican en su página web. “Todo ello con el objetivo de contribuir decisivamente a evitar la extinción del mustélido más amenazado de Europa”.