Gernika recuerda 89 años después el bombardeo con un homenaje institucional que ha puesto el acento en la memoria y en una llamada unánime a la paz

La conmemoración ha incluido la ofrenda floral, la reproducción de las sirenas del ataque y la entrega de los Premios Gernika por la Paz

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La villa foral de Gernika, que recuerda con actos a lo largo de toda la jornada, el 89 aniversario del bombardeo de la villa, ha inaugurado por la mañana una escultura de hierro que la declara 'Lugar de Memoria'. (Europa Press)

El lehendakari, Imanol Pradales, ha presidido este domingo en el cementerio de Zallo, en Gernika-Lumo, el acto central de homenaje a las víctimas del bombardeo que devastó la villa hace 89 años, en una jornada caracterizada por la apelación unánime a la paz y al recuerdo de los hechos históricos. La ceremonia, que ha comenzado a las 16.30 horas, ha reunido a representantes institucionales, políticos, diplomáticos y vecinos en un escenario cargado de simbolismo.

El homenaje ha girado en torno a la tradicional ofrenda floral en memoria de las víctimas del ataque perpetrado en 1937 por la Legión Cóndor alemana y la Aviación Legionaria italiana. Durante el acto, se ha recordado a las personas fallecidas con una oración en el momento exacto en el que comenzaron los bombardeos. El sonido de la campana rescatada de las ruinas de la iglesia de San Juan, destruida durante el ataque, ha acompañado la entrega de ramos y coronas.

Junto al lehendakari han participado el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez; la delegada del Gobierno en Euskadi, Marisol Garmendia; así como la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejería, y la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, entre otras autoridades.

También han estado presentes el presidente del PNV, Aitor Esteban; el portavoz de EH Bildu en el Parlamento vasco, Pello Otxandiano; y el secretario general del PSE-EE, Eneko Andueza. En el ámbito internacional, han acudido los embajadores en España de Armenia, Azerbaiyán y Bosnia, Sos Avetisyan, Ramiz Hasanov y Vesna Andree-Zaimovic.

Memoria y advertencia frente al pasado

La jornada ha comenzado por la mañana con la inauguración de una escultura del artista Iñigo Urreta que reconoce a Gernika como Lugar de Memoria Democrática, una distinción aprobada por el Gobierno central en 2024. En este contexto, el secretario de Estado ha subrayado el valor de la memoria histórica como una “señal de alerta” ante la posibilidad de que se repitan episodios traumáticos, especialmente en un escenario internacional marcado por el resurgimiento de corrientes de extrema derecha.

El alcalde de Gernika, José María Gorroño (3i), la delegada del Gobierno en País Vasco, Marisol Garmendia (d), el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez (3d), durante la inauguración de la escultura Puerta de la Paz con motivo del 89 aniversario del bombardeo de Gernika (David de Haro / Europa Press)
El alcalde de Gernika, José María Gorroño (3i), la delegada del Gobierno en País Vasco, Marisol Garmendia (d), el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez (3d), durante la inauguración de la escultura Puerta de la Paz con motivo del 89 aniversario del bombardeo de Gernika (David de Haro / Europa Press)

A lo largo del día se han sucedido distintos actos, entre ellos el homenaje al periodista británico George Steer, cuyas crónicas contribuyeron a difundir internacionalmente la magnitud de la destrucción. Su hijo, George Barton Steer, ha participado en el tributo y ha reivindicado el papel del periodismo en contextos de guerra.

Asimismo, el bombardeo de Gernika ha sido recordado como uno de los episodios más significativos de la historia contemporánea europea, también reflejado en la obra “Guernica” de Pablo Picasso, que convirtió la tragedia en un símbolo universal contra la guerra. En este sentido, Aitor Esteban ha reiterado la petición de realizar un “estudio serio” sobre la posibilidad de trasladar temporalmente la pintura al País Vasco desde el Museo Reina Sofía de Madrid, donde se exhibe de forma permanente.

Llamamientos a la paz en un contexto internacional convulso

Durante la jornada también se han entregado los Premios Gernika por la Paz y la Reconciliación. En esta edición, el reconocimiento ha recaído en representantes de los gobiernos de Armenia y Azerbaiyán, por su contribución al fin del conflicto entre ambos países, así como en la iniciativa internacional Global Sumud Flotilla, por su labor humanitaria en defensa de los derechos humanos.

A través de cartas leídas por sus embajadores, el primer ministro armenio, Nikol Pashinian, y el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, han agradecido el galardón, que han calificado como un honor. Aliyev ha definido el bombardeo de Gernika como “una de las páginas más trágicas y sangrientas del siglo XX”, mientras que Pashinian ha destacado el compromiso de los organizadores con los valores de la paz y el entendimiento.

El alcalde de Gernika, José María Gorroño (2i), y el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez (2d), durante la inauguración de la escultura Puerta de la Paz con motivo del 89 aniversario del bombardeo de Gernika (David de Haro / Europa Press)
El alcalde de Gernika, José María Gorroño (2i), y el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez (2d), durante la inauguración de la escultura Puerta de la Paz con motivo del 89 aniversario del bombardeo de Gernika (David de Haro / Europa Press)

El alcalde de Gernika-Lumo, José María Gorroño, ha aprovechado su intervención para insistir en la necesidad de reforzar los mecanismos internacionales de resolución de conflictos y exigir responsabilidades a quienes vulneran las normas. En la misma línea, ha defendido la diplomacia como herramienta principal para preservar la paz.

La conmemoración ha estado también marcada por gestos simbólicos, como la reproducción del sonido de las sirenas que hace 89 años alertaron a la población de la llegada de los aviones, un momento que ha sido vivido con especial emoción por los asistentes. A ello se han sumado una comida popular con supervivientes, la suelta de palomas blancas y, ya por la noche, un paseo con velas por las calles de la localidad.