Esto es lo que opina un médico sobre usar el cepillo de dientes de otra persona: transmisión de hepatitis B o C y fluidos infecciosos

El medio ‘ABC News’ platea los problemas que pueden derivar de una mala higiene bucal

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Cepillo de dientes. (Freepik)
Usar cepillos de dientes ajenos puede causar graves problemas de salud. / Freepik

La pregunta sobre si es conveniente o no usar el cepillo de dientes de otra persona ha generado un debate recurrente en el ámbito de la salud bucodental, pese hay quien lo tiene muy claro. Un sondeo informal realizado por la periodista Kellie Scott para ABC News ha revelado que una parte considerable de la población reconoce haber compartido su cepillo en alguna ocasión, especialmente en situaciones de emergencia o entre parejas y familiares cercanos.

Según las declaraciones de la profesora asociada Samantha Byrne que da al medio, experta en biología oral en la Universidad de Melbourne, aproximadamente el 50% de las personas ha compartido un cepillo de dientes, sobre todo en esferas próximas. Esta práctica plantea dudas acerca de la transmisión de bacterias y virus, elementos presentes en la boca humana en gran diversidad y cantidad.

El contacto entre dos personas a través del mismo cepillo puede facilitar el intercambio de alrededor de 200 especies bacterianas distintas, además de hongos y virus presentes habitualmente en la cavidad bucal, como ha detallado la doctora Byrne a ABC News. Aunque la mayoría de estos microorganismos no resulta perjudicial, existen cepas como Streptococcus mutans, relacionada con la caries, y otras vinculadas a enfermedades periodontales, que sí entrañan riesgos. Además, varias investigaciones han constatado que esas bacterias pueden sobrevivir en los propios cepillos usados.

Qué riesgos existen realmente al compartir un cepillo de dientes: trasmitir la hepatitis B o C y fluidos infecciosos

Más allá de las bacterias presentes en la saliva, Samantha Byrne ha subrayado que algunos gérmenes especialmente problemáticos pueden proceder del entorno o de otras partes del cuerpo, como las manos, la piel o incluso el aire del baño tras tirar de la cadena. Entre estos microorganismos se incluyen Pseudomonas aeruginosa, Staphylococcus aureus y Escherichia coli. Por otro lado, la experta añade que, tras su uso, la mayoría de bacterias propias de la boca no sobreviven mucho tiempo en el cepillo si éste se deja secar por completo.

El análisis de la transmisión de microorganismos por esta vía lleva a una reflexión sobre las relaciones de pareja. Según Byrne, besar habitualmente a alguien implica compartir casi un 38% del microbioma bucal, frente al 3% en las parejas que no conviven, como indica la investigación consultada por ABC News. Por tanto, compartir un cepillo no supondría un salto tan grande desde el punto de vista bacteriano en el contexto de parejas estables.

No obstante, Arosha Weerakoon, odontóloga y profesora en la Universidad de Queensland, ha expuesto en ABC News una advertencia específica respecto a las enfermedades transmitidas por sangre. En su opinión, nunca debería compartirse el cepillo de dientes, por la posibilidad de transmisión de virus resistentes como el de la hepatitis B o la hepatitis C, capaces de sobrevivir largo tiempo en superficies inertes. La profesional recuerda que el cepillado puede ocasionar microlesiones en las encías y, por tanto, transferir fluidos potencialmente infecciosos.

Otro grupo especialmente vulnerable a este tipo de contagios, según la doctora Byrne, son las personas con el sistema inmunitario debilitado, como quienes reciben quimioterapia o han pasado por un trasplante. Para ellas, la exposición a cualquier tipo de microorganismo representa un riesgo mayor.

Alternativas y protocolos para situaciones de urgencia al no disponer de cepillo propio

Ante la carencia del cepillo habitual, Arosha Weerakoon recomienda evitar el uso compartido siempre que sea posible y optar por acciones sustitutivas: emplear dentífrico con la esquina de una toalla o, en su defecto, directamente con un dedo. Recomienda además mascar chicle sin azúcar tras la limpieza para estimular la saliva y potenciar la protección natural de la boca.

La importancia de cuidar tus dientes.

Por otro lado, la doctora Byrne destaca en ABC News que, en caso de necesidad, existe la posibilidad de desinfectar un cepillo ajeno sumergiéndolo 10 minutos en una mezcla a partes iguales de agua y vinagre blanco, procedimiento que varios estudios avalan como rápido, barato y eficaz. En lo que respecta a la higiene diaria, Byrne apunta también que pasar una sola noche sin cepillar los dientes no produce un daño significativo para la salud bucodental a largo plazo.