Trabajar de pie o sentado: esta es la mejor opción para tu salud, según los expertos

Los puestos sedentarios suelen provocar problemas en la espalda, además de consecuencias cardiovasculares

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(Imagen Ilustrativa Infobae)
(Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Qué es más aconsejable: trabajar de pie o sentado? Investigaciones académicas, expertos y diferentes organismos internacionales y expertos, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, han analizado la cuestión y han coincidido en que la respuesta es... ninguna. Dicho de otro modo: cualquier posición corporal mantenida durante horas tiene consecuencias para la salud y la clave está en alternar posturas y moverse frecuentemente, en lugar de mantenerse estático a lo largo de la jornada laboral. Trabajar es malo para la salud, pero es posible mitigar los efectos negativos.

El consejo central de los especialistas es interrumpir de manera periódica el tiempo en cada posición y hacer actividad física, aunque sea de baja intensidad, de forma regular. Según la OMS y la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, la pauta más eficaz consiste en cambiar de postura cada 30 minutos, evitando periodos prolongados tanto sentado como de pie. La inmovilidad, en cualquier postura, conlleva un mayor riesgo de molestias musculares y enfermedades crónicas para el trabajador.

Y es que trabajar sentado no es una solución mágica contra el sedentarismo. Varios estudios científicos señalan que estar de pie mejora la circulación y reduce el consumo de calorías, pero mantenerse inmóvil en esa postura favorece la acumulación de sangre en las piernas, aumentando el riesgo de varices y trombosis. Permanecer de pie durante mucho tiempo en el trabajo se asocia con una mayor presión arterial.

Por otro lado, los problemas de estar demasiado tiempo sentado están bien documentados: a largo plazo, el trabajo sedentario puede derivar en diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas, algunos tipos de cáncer y una menor expectativa de vida. Se suman molestias musculoesqueléticas (dolores en la zona lumbar, el cuello y los hombros), especialmente si se incumplen unos niveles mínimos de actividad física. En España, según el último informe del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, los trastornos musculoesqueléticos representaron el 78% de las enfermedades profesionales.

Los actores Juan Diego Botto y Marian Álvarez profundizan en los temas de su nueva serie, 'Altas capacidades', una comedia que explora las dinámicas de la clase alta y la llamada 'clase media aspiracional'.

Qué recomiendan los expertos para evitar problemas

La evidencia científica de diversas fuentes muestra con claridad que la mejor prevención no es escoger una única posición, sino evitar la permanencia continuada en cualquier postura. Como destaca la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, “lo más saludable suele ser alternar posturas, introducir movimiento y reducir el tiempo continuo en posiciones estáticas”. La OMS, por su parte, aconseja limitar el tiempo sentado e incorporar de manera habitual actividad física, incluso de baja intensidad, a lo largo del día.

Realizar pausas cortas (por ejemplo, dos minutos cada veinte, o cinco minutos cada treinta) contribuye a mejorar los valores de glucosa, grasas y colesterol en sangre. El beneficio aumenta si esas pausas incluyen caminar o ejercicios breves de resistencia, como las sentadillas. Además, una revisión científica publicada en 2019 concluyó que alternar posturas no tiene efectos negativos en la productividad de los trabajadores.

En la práctica, tanto en oficinas como en talleres, se recomienda incorporar pausas activas, rotar tareas, adaptar los puestos de trabajo, utilizar calzado cómodo y organizar el entorno para permitir levantarse y moverse con regularidad.