Alemania aprueba una ayuda de 1.000 euros para los trabajadores para reducir el impacto de la guerra en Irán que se financiará con más impuestos al tabaco

No es la primera vez que el país recurre a este mecanismo. Tras la invasión rusa de Ucrania en 2022 y el colapso de los precios energéticos, el gobierno alemán habilitó un bono de hasta 3.000 euros

Guardar
Alemania financiará la ayuda a los trabajadores por la guerra de Irán con una subida de impuestos al tabaco. (REUTERS/Kevin Coombs)
Alemania financiará la ayuda a los trabajadores por la guerra de Irán con una subida de impuestos al tabaco. (REUTERS/Kevin Coombs)

Alemania ha aprobado este viernes una ayuda de 1.000 euros para todos los trabajadores, que quieren que sirva para atenuar el impacto en la economía familiar de la subida de precios del gas y de la energía debido a la guerra en Irán y el bloqueo en el estrecho de Ormuz.

La ayuda, que ha sido aprobada en la Cámara Baja del Parlamento alemán, forma parte de un paquete de medidas, y generará un agujero fiscal de al menos 2.800 millones de euros, ya que los pagos serán deducibles de impuestos para los empleadores y estarán exentos de impuestos para los trabajadores.

El plan de la coalición de Gobierno formada por la CDU/CSU y el Partido Socialdemócrata (SPD) es que esa pérdida de 2.800 millones se compense con un aumento en los impuestos al tabaco, según recoge Reuters. Alternativa para Alemania (AfD) y La Izquierda votaron en contra de la medida, mientras que Los Verdes se abstuvieron.

La ayuda de 1.000 euros es voluntaria

Las empresas podrán pagar una bonificación única a sus empleados hasta el 30 de junio de 2027, pero hay un ‘detalle’ del plan que genera dudas sobre el alcance real que tendrá: es voluntario para las empresas, por lo que no está garantizado el número ni el nivel de participación de las compañías.

El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha transmitido un mensaje de tranquilidad sobre el sector turístico, asegurando que el transporte aéreo, principal vía de llegada de visitantes, tiene garantizado el suministro energético y que las reservas de vuelos hacia España están en aumento.

A pesar de su carácter voluntario, las patronales y asociaciones empresariales rechazaron el plan al considerar que el Estado descarga sobre los empleadores una responsabilidad que debería asumir de forma directa. Su argumento central es que apoyar el poder adquisitivo de los hogares ante una crisis energética es una función pública, no privada.

No es la primera vez que Alemania recurre a este mecanismo. Tras la invasión rusa de Ucrania en 2022 y el consiguiente colapso de los precios energéticos, el gobierno habilitó un bono libre de impuestos de hasta 3.000 euros. La nueva versión replica ese modelo, pero con una cantidad tres veces menor y en otro contexto diferente cuyas consecuencias aún no se pueden pronosticar con certeza.