Denuncian a Uber Eats y Deliveroo por “trata de seres humanos” en Francia: los repartidores alegan “un sistema de explotación”

Los colectivos impulsores de la denuncia argumentan que los repartidores vinculados a estas empresas soportan condiciones especialmente duras

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Imagen de archivo de un repartidor de Uber Eats en bicicleta (Europa Press)
Imagen de archivo de un repartidor de Uber Eats en bicicleta (Europa Press)

La Fiscalía de París ha recibido una denuncia penal por trata de seres humanos presentada por diversas asociaciones francesas de apoyo a repartidores de las plataformas estadounidenses Uber Eats y británica Deliveroo. Estas entidades han solicitado que la justicia investigue posibles prácticas abusivas que, según sus denuncias, configurarían un “sistema de explotación” laboral en el sector del reparto a domicilio, según ha informado la prensa local, en base a datos de Le Parisien y Sudouest.

Los colectivos impulsores de la denuncia, entre los que destacan Maison des livreurs, colectivo local de repartidores de Burdeos, y Maison des coursiers, colectivo local de repartidores de París, argumentan que los repartidores vinculados a estas empresas soportan condiciones especialmente duras. Han contado con el respaldo de las asociaciones Amal y Ciel, ambas centradas en la defensa de los derechos laborales de repartidores migrantes y trabajadores precarios en el país.

Su abogado, Thibault Laforcade, sostiene que la documentación aportada coincide con la definición legal de “trata de personas con fines laborales”. Señalan que la iniciativa representa una acción jurídica inédita a escala global; aunque las plataformas ya han afrontado demandas sobre la relación laboral o el uso del algoritmo, es la primera vez que se busca una condena por explotación de la vulnerabilidad de los trabajadores.

La acusación se basa tanto en testimonios de repartidores como en informes institucionales, de organizaciones independientes y de la ONG internacional de acción médica humanitaria Médicos del Mundo, junto a otros centros de investigación. El objetivo es evidenciar ingresos insuficientes, jornadas de trabajo prolongadas -en torno a 63 horas semanales por 1.480 euros brutos al mes, según un estudio elaborado en 2025- y una dependencia económica que afecta especialmente a los trabajadores inmigrantes.

La Comisión Europea ha anunciado este lunes una multa de 329 millones de euros a Glovo y Delivery Hero por violar las reglas de competencia de la Unión Europea con prácticas abusivas como el intercambio de información sensible o pactos para no contratar empleados de la otra firma o repartirse los mercados dentro del espacio económico europeo. (Fuente: Europa Press / EBS)

Qué denuncian las asociaciones francesas

Las asociaciones denunciantes insisten en que los repartidores en Francia enfrentan un desequilibrio contractual. Los representantes legales sostienen que, tras dos años de investigación junto a otros tres abogados y diversos especialistas, existe material jurídico suficiente para considerar que la “trata de seres humanos está claramente caracterizada”. Laforcade explica que la demanda pretende limitar lo que califica como un “sistema infernal” y poner de manifiesto que los derechos de los repartidores son equivalentes a los de cualquier ciudadano.

Entre los elementos probatorios citados figuran tanto testimonios de trabajadores de todo el país como informes de entidades independientes y organismos públicos, que alertan sobre condiciones laborales precarias dentro del sector de las plataformas digitales de reparto.

La denuncia también subraya la opacidad en la asignación de pedidos y determinación de tarifas por parte de los algoritmos de las plataformas, lo que repercute negativamente en los repartidores más vulnerables. Además, se ha enviado un requerimiento formal a Uber Eats, paso previo a la posible presentación de una acción colectiva por discriminación.

Tanto Uber Eats como Deliveroo han negado las acusaciones. Uber Eats sostiene que la “denuncia carece de fundamento”. Deliveroo rechaza que su modelo operativo pueda asimilarse a ninguna forma de explotación, según declaraciones recogidas por los medios mencionados.

Imagen de archivo de un repartidor de Uber Eats en Niza, Francia, a 25 de octubre de 2022.  (Reuters / Eric Gaillard)
Imagen de archivo de un repartidor de Uber Eats en Niza, Francia, a 25 de octubre de 2022. (Reuters / Eric Gaillard)

100.000 repartidores en Francia

Según la demanda, entre 70.000 y 100.000 personas trabajan como repartidores para Uber Eats y Deliveroo en Francia. Laforcade expresa que su objetivo es que esta acción judicial motive a juristas de otros países a explorar alternativas legales equiparables, con la intención de “construir algo más colectivo”.

El equipo legal es consciente de que judicializar estas prácticas no supondrá cambios inmediatos en las condiciones de los repartidores. Sin embargo, confían en que una eventual condena en Francia “sería observada en otros lugares del mundo e incluso podría servir para empezar a frenar esta especie de maquinaria infernal que son las plataformas”, según Laforcade.