Antelm Pujol, médico: “Los problemas digestivos tienen un impacto negativo en la pérdida de grasa y en tu salud hormonal”

El endocrino explica la importancia de un tracto digestivo saludable para la adecuada absorción de nutrientes y para preservar el equilibrio hormonal

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Una mujer con dolor de estómago (AdobeStock)
Una mujer con dolor de estómago (AdobeStock)

“Los problemas digestivos impactan negativamente en tu pérdida de grasa y también en tu salud hormonal”. Lo explica el endocrino Antelm Pujol, que comparte contenido sobre salud en sus redes sociales. En una de sus últimas publicaciones de su cuenta de TikTok (@thefitmedstudent), explica cómo afectan los problemas digestivos a la pérdida de grasa.

Pujol explica que el tracto digestivo es imprescindible para absorber los nutrientes que ingerimos. De este modo, “podemos tener la mejor nutrición del mundo que si realmente el órgano encargado de absorber esos nutrientes no funciona adecuadamente, esto va a tener repercusiones tanto a nivel metabólico como a nivel hormonal”. En este sentido, destaca uno de los problemas del aparato digestivo que más observa en su consulta: la inflamación.

Explica que la inflamación responde a distintos factores y el primero de ellos es la grasa, “el principal órgano productor de inflamación en nuestro organismo”. “Si yo tengo un exceso de grasa, me sentiré más inflamado o más inflamada”, apunta. Por tanto, la reducción de la grasa y la mejora de la nutrición va a ser fundamental para mejorar los síntomas digestivos.

Pero no siempre es un problema relacionado con la grasa. Es vital buscar que otros causantes hay detras," desde un SIBO, un Helicobacter pylori, un análisis de parásitos o incluso en una analítica de heces ver cómo son tus digestiones". Ver otros parámetros analíticos, continúa, “nos dará muchísima información para poder solucionar de forma personalizada tu problema”.

Episodio: SIBO ¿Qué alimentos evitar?.

El eje intestino-cerebro

El eje intestino-cerebro es una conexión bidireccional mediante la que se comunican y retroalimentan estos dos sistemas, lo que explica por qué muchas de las emociones que experimentamos las sentimos en el estómago. Esta vinculación entre el sistema digestivo con el sistema nervioso central (SNC) y el sistema nervioso entérico (SNE) se debe en gran parte de la microbiota, que es el conjunto de millones de bacterias que viven en perfecta simbiosis en nuestro organismo (boca, piel, genitales...), sobre todo en el tracto digestivo.

La microbiota del intestino es vital para el desarrollo del sistema nervioso central y el sistema nervioso entérico, ya que la falta de ella altera los neurotransmisores de ambos sistemas. Incluso puede provocar problemas en el sistema motor y sensorial del intestino, como el retraso del vacío gástrico.

Muchos estudios ya apuntan a la relación del eje intestino-cerebro en la salud mental, cosa que no sorprende si ya hemos observado cómo puede responder el intestino a las emociones. Ahora, el grupo de Ecología Microbiana, Nutrición y Salud en el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA-CSIC) ha demostrado que la alteración de la microbiota intestinal puede contribuir al desarrollo de enfermedades metabólicas, mentales y autoinmunes.

La microbiota intestinal nos protege frente a factores ambientales adversos (dietas insanas, antibióticos, agentes infecciosos...) e interactúa con diversos órganos y sistemas con la función de regular múltiples funciones fisiológicas. Por ello, este grupo de científicos españoles se dedica a estudiar posibles tratamientos para la ansiedad o la depresión a partir del uso de la microbiota intestinal.