Sebastián Ramírez, abogado: “Estas son las cinco causas más comunes por las que se pide una incapacidad permanente”

Las limitaciones físicas o psicológicas que impiden seguir trabajando suelen estar relacionadas con cinco grandes grupos de enfermedades, según explica un abogado especializado

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Qué es la incapacidad permanente: cómo pedir la pensión, que enfermedades otorgan la ayuda y cuánto dinero se cobra.

El sistema de protección social contempla distintas prestaciones destinadas a garantizar ingresos cuando una enfermedad o lesión impide trabajar con normalidad. Entre ellas destaca la pensión por incapacidad permanente, una ayuda económica dirigida a quienes, tras recibir tratamiento médico, presentan limitaciones físicas o psicológicas que reducen de forma duradera su capacidad laboral. Cada año, miles de trabajadores inician este procedimiento ante la Seguridad Social, que evalúa tanto el diagnóstico médico como el impacto real de la dolencia en el desempeño profesional. En este contexto, abogados especializados en derecho laboral reciben numerosas consultas de personas que buscan saber si su situación podría dar lugar al reconocimiento de esta prestación.

Las solicitudes de pensión por incapacidad permanente suelen estar motivadas por enfermedades que afectan de manera severa la vida cotidiana de quienes las padecen. Según indice el abogado Sebastián Ramírez en un video publicado en su perfil de TikTok (@leyesconsebas), existen cinco motivos principales que encabezan las consultas legales en este ámbito.

Ramírez advierte de que los casos más frecuentes se relacionan con enfermedades neurológicas. “Principalmente aquellas que afectan a la coordinación y a la movilidad”, explica. Estos trastornos pueden comprometer funciones esenciales, volviendo inviable la continuidad laboral. En el segundo escalón, el especialista menciona los problemas reumatológicos. “Rodillas, caderas, articulaciones, todo esto que te impide moverte, que es lo más básico para poder desarrollar tu trabajo normal, es la segunda causa más común para solicitar una pensión por incapacidad permanente”, detalla Ramírez.

Enfermedades cardiovasculares, respiratorias y de ansiedad

Las enfermedades cardiovasculares también figuran entre las causantes más habituales de estas solicitudes. El abogado subraya: “Cualquier cosa relacionada con el corazón es importante y es una causa muy común de conceder una pensión por incapacidad”.

Un paciente con una incapacidad
Un paciente con una incapacidad permanente. (Freepik)

A continuación, el listado incluye las enfermedades respiratorias. Ramírez sostiene que “sin poder respirar de una forma adecuada, tampoco trabajar va a ser lo más cómodo”, dejando en claro la relación directa entre este tipo de dolencias y la imposibilidad de desempeñar tareas laborales. En el último puesto de este recuento están los trastornos graves de ansiedad, como el pánico y la agorafobia. Sobre estos cuadros, el abogado afirma que “estos te incapacitan por completo”, reflejando el impacto que pueden tener en la vida diaria.

Qué es una incapacidad permanente

Desde el punto de vista jurídico, la incapacidad permanente está regulada en la Ley General de la Seguridad Social, que define esta prestación como la situación del trabajador que, tras haber recibido tratamiento médico y haber sido dado de alta, presenta reducciones funcionales graves. Estas limitaciones deben disminuir o anular su capacidad laboral.

La normativa establece además distintos grados de incapacidad, que determinan el tipo de pensión o compensación económica que puede recibir la persona afectada. El sistema distingue entre incapacidad permanente parcial, cuando el trabajador sufre una disminución de al menos el 33% en su rendimiento habitual; incapacidad permanente total, que impide desempeñar la profesión habitual pero permite dedicarse a otra distinta; incapacidad permanente absoluta, que imposibilita realizar cualquier tipo de trabajo; y gran invalidez, reservada para quienes necesitan la asistencia de otra persona para los actos esenciales de la vida diaria.