Miguel Ángel Llamas, candidato de Podemos en las elecciones de Castilla y León: “Renuncié a ir en las listas para facilitar un acuerdo con IU, pero sus condiciones eran inasumibles”

El cabeza de lista de la formación morada conversa con ‘Infobae’ sobre la división de la izquierda, la vivienda, la despoblación y el escenario político en Castilla y León

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El candidato de Podemos-Alianza Verde
El candidato de Podemos-Alianza Verde en las elecciones de Castilla y León, Miguel Ángel Llamas (EFE/R. García)

Los castellanoleoneses están llamados a las urnas este domingo 15 de marzo en unas elecciones autonómicas en las que el voto de la izquierda estará dividido entre varias candidaturas. Podemos–Alianza Verde concurrirá por separado de la coalición formada por Izquierda Unida, Sumar y Equo, una ruptura que ha planeado durante toda la campaña y que puede resultar determinante en el reparto final de escaños en las Cortes de Castilla y León.

En ese contexto, Miguel Ángel Llamas (Salamanca, 1987) encabeza por primera vez la candidatura de Podemos–Alianza Verde a la Presidencia de la Junta. Elegido coordinador general del partido en Castilla y León hace menos de un año, afronta su primer examen autonómico al frente de la formación morada en un momento delicado para el partido.

En conversación con Infobae, Llamas defiende intervenir el mercado de la vivienda, reforzar los servicios públicos y dar mayor peso a la iniciativa pública para afrontar problemas estructurales de la comunidad como la despoblación, al tiempo que reivindica el papel de Podemos como una fuerza capaz de presionar para impulsar cambios en la comunidad.

- Pregunta: Fue elegido coordinador general de Podemos en Castilla y León hace menos de un año y ahora encabeza la candidatura a la Junta. ¿Cómo afronta ese salto a la primera línea autonómica?

- Respuesta: Es la primera vez que me presento a unas elecciones de estas características y eso me da una energía y una motivación especiales. Afronto esta etapa con muchas ganas. Además, la campaña nos está yendo bien, así que tenemos ilusión por seguir comunicando nuestro proyecto.

- P: Llega además en un momento difícil para Podemos, con encuestas que incluso apuntan a que podría quedarse fuera de las Cortes. ¿Qué le llevó a asumir el reto de encabezar la candidatura en este contexto?

- R: Creo que es precisamente en los momentos de dificultad cuando hay que dar un paso adelante y comprometerse. Es cierto que las encuestas no son favorables, pero también hay mucha incertidumbre por la fragmentación electoral. Además, en algunas se empieza a percibir una tendencia al alza para nosotros. Por eso estamos esperanzados con obtener un buen resultado el 15 de marzo.

- P: Sustituye además a Pablo Fernández, que fue durante años el principal referente de Podemos en Castilla y León y ahora es una de las caras más visibles del partido a nivel nacional. ¿Qué continuidad y qué cambios quiere introducir respecto a esa etapa?

- R: Las señas de identidad de Podemos siempre han sido las mismas: propuestas sólidas para avanzar en justicia social y feminismo, y la valentía para llevar a cabo el programa resistiendo todo tipo de presiones. Esa esencia se mantiene. Luego, lógicamente, cada líder tiene su estilo y su forma de comunicar. En cualquier caso, siempre estaré agradecido a Pablo Fernández por el trabajo que ha hecho en Podemos Castilla y León y que sigue haciendo a nivel estatal.

- P: Ha denunciado señalamiento y ataques en redes sociales durante la campaña. ¿Cree que el clima político se está deteriorando?

- R: Sí. Las redes sociales funcionan con algoritmos que favorecen el odio y no son neutrales. Además, existe una violencia política que procede fundamentalmente de la extrema derecha. Por tanto, no se trata de una crispación en la que todos tengan la misma responsabilidad, sino de una estrategia de odio impulsada por la extrema derecha. Redes sociales como X, en manos de Elon Musk, se están convirtiendo en herramientas para ejercer violencia política contra quienes defendemos la democracia.

- P: Podemos quedó fuera de algunos debates electorales durante la campaña. ¿Cree que existe un intento de invisibilizar a determinadas fuerzas políticas?

- R: Sí. Los debates televisados no están representando el pluralismo de Castilla y León. En cierto modo, hay una intención de ocultar a Podemos porque nuestras propuestas marcan diferencias claras. Por ejemplo, los tres partidos que participan en esos debates están de acuerdo con los proyectos armamentísticos impulsados por el Gobierno de España y el Gobierno de Mañueco. Podemos plantea una posición distinta, y por eso no interesa que nuestra voz esté presente en los debates.

División de la izquierda

- P: En estas elecciones Podemos concurre con Alianza Verde, mientras Izquierda Unida, Sumar y Equo lo hacen en otra candidatura. ¿La decisión de presentarse en coaliciones distintas se tomó en Castilla y León o responde más a una estrategia estatal de los partidos?

- R: En 2022 fuimos en coalición Podemos, Alianza Verde e Izquierda Unida, y en esta ocasión Izquierda Unida decidió no continuar en esa alianza. En cualquier caso, todas las decisiones de Podemos Castilla y León se toman en Castilla y León. Nuestros líderes se eligen por primarias, no tenemos financiación bancaria y somos una organización política autónoma.

- P: ¿Asume Podemos alguna responsabilidad en esta fragmentación de la izquierda o considera que era inevitable?

- R: Hemos hecho todo lo que estaba en nuestra mano y hemos sido muy generosos. Yo mismo renuncié a encabezar la lista por Valladolid e incluso a ir en las listas si eso facilitaba un acuerdo. Sin embargo, nos encontramos con exigencias que consideramos inasumibles por parte de Izquierda Unida, que pretendía ocupar toda la legislatura en el eventual escaño de Valladolid. Aun así, estamos muy satisfechos con la coalición con Alianza Verde, que nos permitirá afrontar retos ambientales muy importantes, como frenar megaproyectos tóxicos que proliferan en el territorio o aprobar una ley de emergencia climática, algo que Castilla y León todavía no tiene pese a haber sufrido graves incendios forestales.

El candidato de Podemos-Alianza Verde a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Miguel Ángel Llamas, se ha mostrado "ilusionado" ante el comienzo de la campaña de las elecciones autonómicas del 15 de marzo. (Podemos)

- P: ¿Cree que esta división puede penalizar electoralmente al conjunto de la izquierda?

- R: Es evidente que puede suponer una dificultad electoral. Aun así, en Podemos estamos muy esperanzados con nuestro proyecto. Cuando conectamos con la gente, percibimos apoyo. Incluso personas que no comparten nuestra ideología reconocen que tenemos el proyecto y la candidatura más sólidos. Por eso confiamos en obtener un buen resultado el 15 de marzo. Un Podemos fuerte es imprescindible para plantar cara a la corrupción del Partido Popular y para impulsar el cambio en Castilla y León.

- P: ¿Qué le diría a un votante progresista que ve esta división como un error que solo beneficia a la derecha?

- R: Le diría que analice las explicaciones de los distintos líderes políticos y que observe con qué naturalidad y sinceridad hablan. Y, sobre todo, que elija el mejor candidato y el mejor proyecto político.

- P: ¿Hasta qué punto cree que las encuestas influyen en el voto útil y pueden empujar a parte del electorado hacia el PSOE u otras fuerzas de izquierda?

- R: Las encuestas forman parte de lo que podríamos llamar poder demoscópico, integrado en su mayoría por empresas privadas que operan con intereses. Está demostrado científicamente que influyen en la opinión pública. Por eso digo que el verdadero voto útil es el que representa las convicciones de cada persona y que, a la larga, respalda un proyecto de justicia social y feminismo capaz de resistir presiones.

Corrupción, vivienda y modelo de comunidad

- P: ¿Qué se juega Castilla y León en estas elecciones?

- R: Nos jugamos el futuro. Castilla y León tiene competencias que afectan directamente a la vida cotidiana de la gente: vivienda, sanidad, educación, dependencia, servicios sociales o prevención de incendios. Es imprescindible blindar los derechos sociales y los servicios públicos mediante gestión pública directa.

- P: Castilla y León lleva desde 1987 gobernada por el Partido Popular. Usted ha hablado de un problema estructural de corrupción e impunidad en la comunidad. ¿A qué se refiere exactamente?

- R: Hay un problema de corrupción sistémica. Algunas tramas están siendo investigadas y otras incluso han recibido condena, como el ‘caso de la Perla Negra’, por el que el Partido Popular fue condenado, o la ‘trama eólica’, que actualmente está vista para sentencia. Pero además creemos que existe un problema de impunidad en Castilla y León: hay que recordar que ‘la Gürtel’ en la comunidad fue archivada. También hay un problema de corrupción mediática, porque la televisión autonómica está en manos de empresarios condenados por corrupción que reciben subvenciones multimillonarias del Gobierno de Mañueco.

“Hay un problema de corrupción sistémica en Castilla y León”

- P: Una de las propuestas de Podemos es crear un servicio público de vivienda en Castilla y León. ¿Qué competencias tendría la Junta para intervenir el mercado?

- R: Con carácter urgente hay que aplicar la Ley estatal de vivienda, que permite declarar zonas tensionadas y limitar los precios de los alquileres. Eso, además, permitiría incrementar las ayudas al alquiler para que ningún hogar pague más del 30% de sus ingresos en vivienda, incluidos los suministros básicos como la energía. También es necesario reforzar el parque público de vivienda hasta alcanzar al menos el 20% del total, algo que puede hacerse no solo mediante nueva construcción, sino también potenciando instrumentos como los derechos de adquisición preferente de la administración autonómica. En Castilla y León queda prácticamente todo por hacer, porque Mañueco no tiene una política de vivienda, y es imprescindible blindar este derecho para que sea exigible ante la administración y ante los tribunales.

- P: También han planteado la gratuidad total de la universidad pública. ¿Cómo se financiaría una medida así en una comunidad con recursos limitados?

- R: En primer lugar, es necesario impulsar una reforma fiscal progresiva en Castilla y León que aumente la capacidad recaudatoria de la comunidad. Pero no se trata solo de una cuestión fiscal, sino también de mejorar otras fuentes de ingresos y el control público. Por ejemplo, actualmente en Castilla y León hay solo cinco inspectores de consumo, lo que implica que muchas sanciones no se imponen por falta de personal para supervisar y fiscalizar. Por eso hace falta reforzar la capacidad de control de la administración y, al mismo tiempo, mejorar la eficiencia del gasto público, especialmente en ámbitos como la contratación pública, donde existen problemas estructurales vinculados a la corrupción. En ese sentido, proponemos también una ley de contratos del sector público que refuerce el principio de integridad y ayude a erradicar prácticas corruptas.

El candidato de Podemos-Alianza Verde
El candidato de Podemos-Alianza Verde en las elecciones de Castilla y León, Miguel Ángel Llamas (Claudia Alba / Europa Press)

- P: Castilla y León es una de las comunidades más afectadas por la despoblación. ¿Qué cree que ha fallado en las políticas aplicadas hasta ahora?

- R: El problema es que, en realidad, no existe una política efectiva de lucha contra la despoblación en Castilla y León. Desde nuestro punto de vista, para el Partido Popular la despoblación incluso ha resultado rentable electoralmente, porque permite mantener determinadas dinámicas de poder territorial. Lo primero que habría que hacer sería aprobar una ley integral de lucha contra la despoblación, algo que actualmente no existe pese a la gravedad del problema demográfico de la comunidad. Esa ley debería reforzar la iniciativa pública en la economía, impulsar planes de trabajo garantizado, mejorar las conexiones y el transporte para vertebrar el territorio y, sobre todo, blindar los servicios públicos en el medio rural, porque sin sanidad, educación o servicios sociales es imposible fijar población en los pueblos.

- P: ¿Qué papel debería jugar el medio rural en el modelo económico que plantea Podemos?

- R: El medio rural debe ocupar un lugar central en el modelo económico que proponemos. Para ello es imprescindible reforzar la iniciativa pública en la economía, porque cuando el mercado actúa sin intervención la riqueza tiende a concentrarse en pocas personas y en pocos territorios, lo que agrava la despoblación. Apostamos por un cambio de modelo productivo basado en la agricultura de proximidad, la ganadería extensiva y otras actividades vinculadas al territorio. Además, creemos que es necesario contar con herramientas públicas que impulsen ese desarrollo, como un banco público o empresas públicas de transporte y energía. Cuando la iniciativa privada no llega a determinados territorios, lo público debe actuar como motor de desarrollo.

- P: Uno de los debates recurrentes en la comunidad es el de la autonomía leonesa. Usted ha planteado incluso la posibilidad de un referéndum. ¿Por qué cree que debería celebrarse?

- R: Existe una demanda democrática a la que hay que responder con más democracia. En la provincia de León aproximadamente uno de cada tres ayuntamientos ha aprobado mociones a favor de la autonomía leonesa, por lo que creemos que es legítimo abrir un proceso de consulta. Desde nuestro punto de vista debería celebrarse un referéndum en el que participen las provincias de León, Zamora y Salamanca, y si el resultado fuese favorable en la provincia de León consideramos que podría constituirse una autonomía leonesa uniprovincial. En definitiva, se trata de dar una respuesta democrática a una demanda democrática y de abrir un debate que otras fuerzas políticas han intentado cerrar de forma conservadora.

“En la provincia de León aproximadamente uno de cada tres ayuntamientos ha aprobado mociones a favor de la autonomía leonesa”

- P: Ha denunciado proyectos vinculados a la industria armamentística en la comunidad, como la fabricación de drones militares. ¿Por qué cree que Castilla y León no debería apostar por este tipo de proyectos?

- R: En primer lugar, por una cuestión de convicciones. Los drones kamikaze a los que se refiere la propia Junta de Castilla y León son armamento destinado a matar, y muchas organizaciones internacionales han denunciado que este tipo de armas vulnera sistemáticamente los derechos humanos y afecta a población civil. Desde una posición pacifista creemos que Castilla y León no debe convertirse en un territorio dedicado a la producción de este tipo de armamento. Además, desde el punto de vista económico, estos proyectos prometen apenas unos trescientos empleos, una cifra muy reducida si se compara con el potencial de otras políticas industriales.

Derecha, oposición y escenario postelectoral

- P: Todo apunta a que el Partido Popular volverá a gobernar con el apoyo de Vox. ¿Le preocupa la consolidación de esta alianza en Castilla y León?

- R: No estaría tan seguro de que ese vaya a ser necesariamente el resultado final, porque estamos ante un escenario electoral muy abierto, con muchos partidos nuevos y con una fragmentación que hace difícil que las encuestas reflejen con precisión lo que puede ocurrir. Aun así, es evidente que nos preocupa la posibilidad de un nuevo gobierno de derechas, porque Castilla y León lleva cerca de cuarenta años gobernada por el Partido Popular, en ocasiones con el apoyo de otras formaciones como Ciudadanos o Vox, y el resultado ha sido un modelo marcado por la despoblación, la corrupción sistémica, las dificultades de acceso a la vivienda y la privatización de servicios públicos. Creemos que todavía estamos a tiempo de cambiar ese rumbo y que un Podemos fuerte puede ser decisivo para impulsar ese cambio.

- P: ¿Cree que el PP de Mañueco ha asumido parte del discurso de Vox?

- R: El Partido Popular y Vox se parecen mucho más de lo que a veces se reconoce. De hecho, Vox es una escisión del propio Partido Popular y el PP fue fundado por ministros de la dictadura franquista, lo que explica que en muchas ocasiones sea difícil distinguir entre la derecha y la extrema derecha, porque en España no tenemos una derecha democrática. En cuestiones clave, sus posiciones políticas tienden a converger, por lo que esa diferencia que a veces se presenta como muy clara en el discurso público no siempre se refleja en la práctica política.

- P: ¿Cree que el PSOE está ejerciendo una oposición suficientemente firme frente al Gobierno de Mañueco?

- R: Muchos analistas coinciden en que el PSOE de Castilla y León ha estado tradicionalmente situado en el ala más conservadora del Partido Socialista. Es cierto que las victorias del Partido Popular se explican en parte por los problemas estructurales de corrupción y por el control mediático que existe en la comunidad, pero también hay una responsabilidad del propio PSOE, que en cuestiones estratégicas a menudo termina coincidiendo con el PP. Un ejemplo claro son los proyectos armamentísticos que se están impulsando en Castilla y León, que cuentan con el apoyo del Gobierno de España mientras el Gobierno de Mañueco acelera su desarrollo en la comunidad.

El candidato de Podemos-Alianza Verde a la Presidencia de la Junta, Miguel Ángel Llamas, ha garantizado que plantará cara al PP en Castilla y León, una comunidad con un "problema de corrupción sistémica" que "blinda los triunfos de la derecha" en las elecciones. (Europa Press)

- P: ¿Por qué un votante progresista debería optar por Podemos y no por el PSOE u otras formaciones de izquierda en estas elecciones?

- R: Lo primero que diría es que compare candidatos, proyectos y trayectorias políticas. Es importante analizar qué ha hecho cada formación en el pasado y quién está ofreciendo respuestas más claras a los problemas actuales. En materia de vivienda, por ejemplo, el Partido Socialista no se atreve a limitar los precios de los alquileres; en sanidad, el Gobierno de coalición no ha derogado la Ley 15/1997 que permite la privatización del sistema sanitario. Nuestro proyecto plantea soluciones más ambiciosas y, además, somos la única fuerza que está denunciando problemas como la corrupción mediática, los megaproyectos contaminantes o los proyectos armamentísticos en Castilla y León. Por eso creemos que representamos una izquierda transformadora que no solo propone cambios, sino que tiene la valentía necesaria para llevarlos a cabo.

- P: Si tras estas elecciones hay una mayoría progresista ajustada, ¿en qué condiciones apoyaría Podemos un gobierno?

- R: Eso dependerá en gran medida de la correlación de fuerzas que salga de las elecciones, pero hay cuestiones que para nosotros son prioritarias. Una de ellas es la rectificación del Partido Socialista respecto a los proyectos armamentísticos en Castilla y León, porque si se defiende el “no a la guerra” esa posición debe traducirse en decisiones políticas concretas. A partir de ahí, cualquier negociación tendría que basarse en compromisos claros en materia de servicios públicos, vivienda y lucha contra la corrupción.

- P: Si finalmente Podemos se queda fuera de las Cortes, ¿qué autocrítica haría el partido?

- R: En ese caso, la primera autocrítica tendría que hacerla el coordinador y candidato, es decir, yo mismo. En cualquier caso, ahora mismo no estamos centrados en escenarios negativos, sino en el trabajo de la campaña. La sensación que tenemos es que nuestro proyecto está recibiendo cada vez más apoyo y que, cada vez que conseguimos más visibilidad y más altavoz, la respuesta de la gente es positiva. Por eso afrontamos estas elecciones con esperanza y con la convicción de que podemos obtener un buen resultado.

- P: Más allá del resultado electoral, ¿qué papel cree que debe jugar Podemos en Castilla y León en la próxima legislatura?

- R: Podemos debe seguir siendo una fuerza valiente que represente a quienes no tienen voz. Durante estos años, con Pablo Fernández en las Cortes de Castilla y León, hemos demostrado que incluso con un solo procurador se pueden impulsar cambios importantes, como la reforma de la Ley de Publicidad Institucional, y que se puede ejercer una labor constante de fiscalización frente a la gestión del Partido Popular. Nuestro objetivo es continuar esa línea: defender los servicios públicos, denunciar la corrupción y trabajar por los derechos de la mayoría social, tanto desde la oposición como, si se dan las condiciones, impulsando cambios desde el gobierno.

- P: ¿Qué le diría a un votante progresista que duda entre votar a Podemos o a Izquierda Unida?

- R: Les diría que comparen candidaturas, propuestas, proyectos y trayectorias. Creemos que solo hay una fuerza política que está planteando de forma clara blindar el derecho a la vivienda, desprivatizar los servicios públicos y combatir la corrupción mediática. Además, en esta campaña también hemos sido la única voz que ha denunciado los proyectos armamentísticos en Castilla y León. Nuestro lema es “la fuerza de la valentía”, porque no basta con tener un buen programa político: también hace falta determinación para llevarlo a cabo.