Un supermercado despide a una cajera con 30 años de antigüedad por no pagar un detergente de 2,9 euros: la Justicia analiza si es procedente

La trabajadora había pagado el producto, pero se le rompió al salir del supermercado y lo cambió por otro sin abonar su coste, por lo que la empresa la acusó de impago

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Cajera de supermercado (Freepik)
Una cajera de supermercado (Freepik)

Una cajera con más de treinta años de antigüedad en la empresa ha sido despedida por la cadena de supermercados Pam Panorama por no pagar por segunda vez un envase de detergente valorado en 2,9 euros que se había roto tras pasar por caja. El despido, calificado por la empresa como procedente y por “justa causa”, se produjo en el punto de venta de la vía del Sabotino, en la ciudad italiana de Grosseto, y ha acabado en los juzgados tras la intervención del sindicato.

La trabajadora, en torno a los cincuenta años, con familia y sin antecedentes disciplinarios en toda su trayectoria profesional, fue apartada de su puesto semanas después del incidente, ocurrido el pasado mes de septiembre. No consta denuncia penal ni acusación formal de hurto, pero la empresa sostiene que la empleada debió abonar de nuevo el producto que retiró del lineal como sustitución del que se había estropeado.

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El caso, adelantado por la prensa local y asumido posteriormente por la Filcams-Cgil, se suma a otros episodios recientes que han puesto en cuestión los métodos de la cadena en materia de control interno y sanciones, y ha generado un notable malestar en el ámbito sindical.

Una actuación aparentemente correcta

Los hechos se producen al finalizar la jornada laboral de la cajera. Como cualquier otro cliente, realiza la compra y paga en caja varios artículos, entre ellos un envase de detergente. Al salir del establecimiento, con las bolsas en la mano, el recipiente se rompe al caer al suelo y el contenido se derrama en el aparcamiento, creando además una mancha potencialmente peligrosa para otros clientes.

La empleada regresa al interior del supermercado para informar de lo sucedido al responsable del punto de venta. Le explica el accidente y señala el riesgo del vertido. Según su versión, el encargado le autoriza a coger del estante un envase idéntico al que se había roto, sin necesidad de volver a pagarlo, al tratarse de un producto ya abonado y perdido de forma fortuita.

Una cajera de un supermercado devuelve cambio en euros a un cliente en Letonia (EFE/Valda Kalnina)
Una cajera de un supermercado devuelve cambio en euros a un cliente en Letonia (EFE/Valda Kalnina)

Convencida de haber actuado conforme a las indicaciones recibidas, la trabajadora sustituye el detergente y abandona el local, sin que en ese momento se le advierta de ninguna irregularidad.

Del aviso interno al despido

Días después, la situación cambia de forma abrupta. La cajera es convocada por los responsables locales de Pam Panorama y se le comunica la apertura de una contestación disciplinaria por no haber pagado el segundo envase. La empresa equipara el hecho a una apropiación indebida del producto y acuerda su despido por justa causa.

La decisión deja atónita a la trabajadora, que no entiende cómo un accidente y una sustitución autorizada pueden derivar en la pérdida de un empleo mantenido durante más de tres décadas. En una reunión posterior, solicitada para aclarar los hechos, la empresa ratifica su postura: el producto debía haberse pagado de nuevo, con independencia de la rotura del primero y de cualquier autorización verbal.

Sin margen para una solución interna, la empleada recurre al sindicato. El caso es asumido por la Filcams-Cgil de Grosseto, cuyo secretario provincial, Pier Paolo Micci, reconoce su sorpresa ante una medida que considera desproporcionada. Según relata, en el encuentro mantenido con la dirección, la empresa mantuvo el despido sin abrir la puerta a una conciliación.

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La defensa jurídica ha sido asumida por el abogado laboralista de la confederación, Paolo Martellucci. La demanda ya está en manos del juzgado de lo Social del tribunal de Grosseto, donde el magistrado deberá pronunciarse en las próximas semanas sobre la legalidad del despido.