Las claves del accidente de dos trenes en Adamuz que ha dejado al menos 41 muertos y la investigación: “Es tremendamente extraño”

Los heridos han llegado a 122 y la causa es una incógnita, con el exceso de velocidad descartado y la revisión del tren recién pasada

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La tragedia ocurrida en Adamuz, donde la colisión de dos trenes ha causado decenas de muertos y heridos.

España vive días muy complicados tras el accidente de dos trenes de alta velocidad que ya se ha cobrado la vida de 41 personas. Un tren que se dirigía de Málaga a Madrid sufrió un extraño accidente que provocó que dos de sus vagones volcaran en la vía de al lado. Poco después, otro ferrocarril que iba en la otra dirección embistió la parte que había caído, provocando un choque a alta velocidad.

Los heridos han llegado a 122. La última cifra aportada por la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) es que 39 personas continuarían hospitalizadas en varios puntos de Andalucía. Además, el Centro Integrado de Datos (CID) ha cifrado en 43 las denuncias impuestas por desapariciones, de manera que, en palabras del ministro de Transportes, se espera que no crezca mucho más el total de muertos.

El ministro Óscar Puente se está encargando de informar cada poco tiempo en redes sociales y medios de comunicación sobre las actualizaciones que pueden hacer sobre lo sucedido. Por el momento, ninguna de las partes implicadas se ha atrevido a descartar o dar por hecha ninguna causa. Puente explicó la vía donde ha ocurrido el accidente se renovó esta primavera y el tren Iryo era prácticamente nuevo”.

Adamuz - Trágico accidente ferroviario
Adamuz - Trágico accidente ferroviario en españa

Cronología del accidente

A las 19:39 horas del pasado domingo, un tren de alta velocidad Iryo que viajaba de Málaga a Madrid descarrilaba en un tramo recto cerca de Adamuz (Córdoba). Dos vagones del tren cayeron e invadieron la vía contigua tras volcarse. En ese instante, por la vía contraria circulaba un tren de alta velocidad Alvia (Renfe), que cubría la ruta Madrid-Huelva y no pudo evitar el impacto, al llegar a la misma altura segundos después.

Algunos de los vagones cayeron por un terraplén de unos cuatro metros, lo que incrementó el peligro para los pasajeros y ha complicado el acceso para el rescate de las personas. Ambos trenes circulaban a una velocidad en torno a los 200 km/h, lo que está dentro de los límites permitidos, aunque el Ministerio advierte que está pendiente de confirmarse.

La respuesta de los servicios de emergencia fue rápida y organizada. Montaron un operativo extenso en la zona con seis ambulancias de soporte vital avanzado, junto a vehículos de transporte y los equipos de bomberos, primero, y la Unidad Militar de Emergencia Militar (UME) después. Los daños materiales mantendrán la línea sin circulación hasta el próximo 2 de febrero.

Accidente en Adamuz (Córdoba) REUTERS/Susana
Accidente en Adamuz (Córdoba) REUTERS/Susana Vera

Qué se sabe de la investigación

La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) desplazó al poco tiempo un equipo al lugar del descarrilamiento para inspeccionar la infraestructura y los trenes afectados. El grupo ha mantenido contacto con empresas y autoridades, y ha decidido analizar en laboratorio los carriles y la rodadura del tren Iryo y revisar los datos de los registradores de ambos trenes, según ha confirmado el Ministerio de Transportes.

La investigación continúa en una fase inicial, con todas las hipótesis abiertas. Óscar Puente ha explicado desde el primer momento que “es un accidente tremendamente extraño”. El pasado 15 de enero, el tren que originó el accidente había pasado una revisión técnica, mientras que la vía había sido renovada durante la última primavera. Además, Renfe ha afirmado que, por el momento, descartan un exceso de velocidad, ya que circulaban con la adecuada.

Esto convierte las indagaciones en una tarea compleja. Una de las principales ramas de investigación es observar la zona de contacto entre el tren y la vía, para comprobar si alguna de las partes podría estar defectuosa o tener un problema. La vía muestra una clara ruptura, pero se desconoce si esto es causa o consecuencia. También será clave escuchar a testigos fundamentales, como el maquinista del tren Iryo.