Psicólogos especializados asisten a los afectados del accidente en el polideportivo de Adamuz

Los expertos ofrecen apoyo emocional tanto a víctimas directas como a familiares del descarrilamiento producido en la tarde del domingo

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Efectivos de emergencias trabajan en
Efectivos de emergencias trabajan en uno de los vagones del tren accidentado. (REUTERS/Susana Vera)

Un equipo de psicólogos profesionales, miembros del Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres (GIPED) del Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Occidental, está trabajando en coordinación con la Consejería de Sanidad de la región y los servicios del 112 desde la noche del domingo para atender a las personas afectadas tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en Adamuz (Córdoba), que ha dejado al menos 39 muertos y decenas de heridos.

La labor principal los psicólogos consiste en ofrecer apoyo emocional tanto a víctimas directas como a sus familiares en el Centro Polideportivo de Adamuz, punto de referencia para la atención tras el accidente. El objetivo del GIPED es proporcionar una respuesta rápida y especializada en situaciones de emergencia, de forma que facilitan recursos para afrontar el duelo y prevenir trastornos como el estrés postraumático.

Estos especialistas también colaboran estrechamente con otros servicios de emergencia, como Cruz Roja, para coordinar una respuesta integral que permita mitigar las consecuencias emocionales del suceso en estos momentos de gran vulnerabilidad, ya que aún es pronto para saber qué ha provocado el accidente.

Descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en Adamuz

Fue hacia las 19:39 horas de este domingo cuando un tren de la compañía Iryo, que había salido de Málaga una hora antes con destino a Puerta de Atocha y 317 personas a bordo, descarriló sus tres últimos vagones, invadiendo la vía contigua por la que en ese mismo momento circulaba otro convoy de Renfe con destino a Huelva, que también descarriló. Los vagones del Iryo impactaron contra los dos primeros vagones del Alvia de Renfe, que salieron despedidos y cayeron por un terraplén de unos cuatro metros.

El tren fue revisado hace cuatro días

Por el momento, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha calificado el siniestro de “raro y difícil de explicar”, porque el tren de Iryo que provocó el choque es relativamente nuevo, “no llega a cuatro años”, y también se ha renovado muy recientemente la infraestructura. El ministro también ha explicado que el accidente resulta especialmente desconcertante porque tuvo lugar en un tramo recto de la vía.

Algunos vagones han quedado destrozados
Algunos vagones han quedado destrozados tras el accidente. (REUTERS/Susana Vera)

Desde Iryo, por su parte, han informado de que el tren descarrilado había sido revisado el pasado 15 de enero, hace tan solo cuatro días, y se fabricó en 2022.

La Unidad Militar de Emergencias (UME) también ha movilizado a 40 efectivos y una quincena de vehículos para ayudar a los servicios desplegados en Adamuz, según ha informado el Ministerio de Defensa en un mensaje en la red social X.