Cómo acompañar a una persona con depresión: “No necesita frases hechas o soluciones rápidas”

El psiquiatra Javier Quintero aconseja a los acompañantes que ayuden con tareas cotidianas y estén presentes de forma incondicional, una postura que beneficia más que los intentos de ánimo con palabras vacías

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Montaje de Infobae del psiquiatra
Montaje de Infobae del psiquiatra Javier Quintero junto a una imagen de recurso de un abrazo. (TikTok/@drjquintero/Canva)

Se estima que el 4% de la población mundial experimenta depresión. A escala mundial, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente son 332 millones de personas las que sufren este trastorno. Se trata de un cuadro que “puede causar dificultades en todos los aspectos de la vida, incluidas la vida comunitaria y en el hogar, así como en el trabajo y la escuela”.

No se trata de simples altibajos emocionales. La OMS explica que un “episodio depresivo es distinto de las variaciones habituales del estado de ánimo. Estos episodios abarcan la mayor parte del día, casi todos los días, durante al menos dos semanas”. Los síntomas pueden abarcar desde “dificultades para concentrarse” hasta una “sensación de cansancio acusado o de falta de energía”. Entre los indicadores más severos se encuentran la “falta de esperanza acerca del futuro” y los “pensamientos de muerte o suicidio”, advierte la organización. Por eso, son personas que necesitan la ayuda de los demás, aunque no es sencillo desempeñar esta tarea.

Cuando se trata de apoyar a una persona con depresión, los consejos simples pueden resultar más perjudiciales que útiles. El psiquiatra Javier Quintero advierte que una de las ideas más equivocadas es recurrir a frases vacías: “Decirle ‘anímate’ no le va a ayudar”, sostiene Quintero, subrayando que este enfoque ignora la verdadera naturaleza de la enfermedad.

En lugar de responsabilidad o apatía, el especialista remarca que la depresión implica un agotamiento real. Para Quintero, que divulgas sobre salud mental a través de su cuenta de TikTok (@drjquintero), “no se trata de falta de ganas, es más bien una falta de energía”. Por eso, desestimar lo que siente la persona con comentarios como “todo es a tu cabeza, que tú puedes” genera frustración en vez de alivio.

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Acompañar sin juzgar

Además, cuestiones cotidianas como permanecer mucho tiempo acostado no deben ser objeto de juicio externo. Quintero puntualiza: “Si pasa mucho tiempo en la cama, puede ser normal, porque a veces levantarse ya es el mayor logro del día”. Insistir en todo lo bueno que le rodea puede resultar inútil, ya que a menudo “lo sabe, pero no lo siente”. Por eso, el enfoque debe ser otro. Uno que se base en gestos y menos en palabras.

El enfoque más acertado para el psiquiatra consiste en ayudar con tareas simples y compartir momentos cercanos. “Ayuda con lo más básico: una comida, un paseo, tomarnos un café. Eso también es cuidar”, señala el especialista. Por encima de todo, recalca la importancia de la presencia: “Hazle sentir que no está solo ni sola y que estás a su lado incondicionalmente para lo que necesite, cuando lo necesite”. “Lo que mejor puedes hacer, lo que más cura, es la compañía, la escucha y la comprensión incondicional”, concluye Quintero.

No estás solo

“Recuerde que no está solo, que muchos han pasado por esto y encontraron ayuda”, recuerda la OMS. En este sentido, el organismo recuerda que existen tratamientos eficaces y precisa que “los tratamientos psicológicos son el primer tratamiento contra la depresión” y que pueden combinarse con antidepresivos en formas moderadas o graves, aunque aclara que “los antidepresivos no son necesarios en caso de depresión leve”. Las terapias recomendadas incluyen “la activación conductual, la terapia cognitivo-conductual, la psicoterapia interpersonal y el tratamiento para la resolución de problemas”. La falta de energía puede lastrar los intentos de pedir ayuda, pero un pequeño esfuerzo puede ser el hito que revierta la situación. Siempre se puede llamar a un familiar, a un amigo o a un terapeuta.