El PP encuentra en María Jesús Montero un filón para su ofensiva contra la “corrupción” del Gobierno de Sánchez: “Es el otro nexo”

La detención de Vicente Fernández, expresidente de la SEPI y por tanto hombre de confianza de Montero, vuelve a poner el foco en la ministra de Hacienda tras el desgaste que le ha provocado el caso Salazar

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La secretaria general del PSOE-A,
La secretaria general del PSOE-A, María Jesús Montero atiende a los medios de comunicación. A 4 de diciembre de 2025 en Málaga. (Álex Zea/ Europa Press)

La corrupción vuelve a dejar una semana horribilis para el Gobierno, que mientras trataba de sofocar el caso Salazar volvió a ser noqueado tras las detenciones de Leire Díez y el expresidente de la SEPI contratado por Servinabar, Vicente Fernández. En el marco de una nueva causa relacionada con irregularidades en la contratación pública, el PP ha encontrado un filón en la vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero, a quien encuentran como “otro nexo corruptor” por sus vínculos ya conocidos con Fernández.

El nombre de Leire Díez, conocida como la “fontanera” del PSOE, ya saltó a la primera línea cuando se conoció que ella trató de ofrecer favores judiciales a imputados a cambio de información comprometedora sobre cargos de la Guardia Civil y la Fiscalía. Más allá de lo que pueda decir Diez, la detención que preocupa es la de Fernández, quien fue interventor general durante la etapa de Montero como consejera de Hacienda en la Junta de Andalucía. En junio de 2018, justo cuando fue nombrada ministra por Pedro Sánchez, Montero nombró a Fernández presidente de la Sociedad Española de Participaciones Empresariales (SEPI), organismo que decide la adjudicación de grandes contratos en los sectores estratégicos para el Estado. En otras palabras, un engranaje principal en el ministerio de Hacienda.

Montero le cesó del cargo apenas un año después, en 2019, cuando fue imputado en el caso Aznalcóllar, cuyas pesquisas se centraron en posibles amaños promovidos por la Junta de Andalucía la década pasada, para adjudicar los nuevos derechos de explotación de la mina de Aznalcóllar. Leire Díez, en su afán por remover en los bajos fondos, habría promovido contactos con periodistas para favorecer una corriente de opinión favorable al cierre judicial. A principios de diciembre, Fernández fue finalmente absuelto y dos días después, ha acabado en el calabozo por otro caso investigado por la Audiencia Nacional. Todavía se desconoce el motivo concreto de su detención, pero cabe recordar que la empresa navarra Servinabar -propiedad del empresario arrestado Antxon Alonso- está vinculada a Cerdán, según las pesquisas de la UCO.

Preguntada por esta cuestión, Montero ha querido desmarcarse de cualquier vinculación con esta trama asegurando que ella se enteró “por la prensa”. De entrada, Montero ha remarcado que se trata todavía de “investigaciones en curso” y que habrá que esperar sus resultados, pero en too caso ha prometido “total colaboración con la justicia”.

El PP pide la dimisión de Montero

Para el Partido Popular, “las últimas querellas tienen al Gobierno totalmente noqueado y totalmente rodeado”. “El sanchismo está siendo desarticulado ante toda España en vivo y en directo”, ha afirmado este jueves Tellado en una rueda de prensa en el Congreso de los Diputados.

La Fiscalía Provincial de Madrid ha pedido investigar en los juzgados madrileños a la exmilitante del PSOE Leire Díez y al empresario Javier Pérez Dolset por posible intento de soborno a dos fiscales: Ignacio Stampa, conocido por haber sido uno de los fiscales de Anticorrupción en el 'caso Villarejo', y al fiscal del 'caso 3%', José Grinda.

Los populares sostienen la situación de la vicepresidenta “María Jesús Montero ”comienza a ser insostenible”. Vicente Fernández, entienden, "fue su gran protegido" durante tantos años. “Otro cargo pegado a Montero que cae por corrupción. A María Jesús Montero se le está poniendo cara de Santos Cerdán. Esa es la realidad, después de estas detenciones. Es el otro nexo entre ambos. Le pedimos que se vaya cuanto antes”, sentenció Tellado.

El caso Salazar, otra losa que ya pesaba sobre Montero

El PP trata de aprovechar el desgaste que han provocado los escándalos de acoso sexual en el PSOE, que señalan a hombres de confianza de Sánchez como Paco Salazar, también una persona cercana a Montero.

En esta línea, los populares acusan a la ministra de Hacienda por “tapar” las denuncias anónimas de militantes del partido. Motivo por el cual, creen ellos, la denuncia no se llegó a conocer hasta cuatro meses después, cuando fue filtrada a ElDiario.es. Por su parte, el PSOE, que ya ha asumido el error por su tardía gestión, ha defendido que “actuó con contundencia” en cuanto se supo del escándalo.

Montero es la pieza que colocó Ferraz para disputarse la Junta de Andalucía al PP de Juanma Moreno, que irá a elecciones en junio de 2026. Sin embargo, las nuevas investigaciones podrían poner en duda la viabilidad de esta maniobra. El caso Salazar también podría llevarse por delante a Pilar Alegría en Aragón, después de ser fotografiada con el diputado socialista después de conocerse las denuncias por acoso.

El PP seguirá exprimiendo estas cuestiones porque entiende que “todo lo que rodea a Sánchez está podrido, desde Ferraz hasta la Moncloa”. “España no será arrastrada a Moncloa. España merece librarse de este sinfín de escándalos. España merece abrir un tiempo nuevo con elecciones generales”, sentenció Tellado.