Cristian, churrero: “La parte más importante para la masa de porras es que lleve bicarbonato”

El tamaño y la textura, más esponjosa y aireada, es la principal diferencia que encontramos entre churros y porras

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Receta de porras de un churrero (Montaje Infobae)
Receta de porras de un churrero (Montaje Infobae)

Porras o churros, con chocolate caliente o con un café con leche recién hecho, para desayunar o para merendar. Los pormenores dan igual. Esta tradición, la de acercarnos los fines de semana al puesto de churros más cercano y volver a casa con una docena de estas frutas de sartén recién hechas, es una de las esencias de la cultura española, una costumbre inmutable ante el paso de las décadas.

Aunque este ritual, el de comprar los churros y porras en los puestos ambulantes, se resguarda con tanto cariño, lo cierto es que también podemos saltárnoslo preparando este desayuno tan castizo en casa. Para ello, nada como escuchar hablar a los expertos, aquellos que llevan toda una vida dedicada a las masas y aceites que esta receta requiere.

Uno de ellos es Cristian, conocido en redes como El Churrero de TikTok. En una de sus publicaciones, el joven creador de contenido quiso grabar el proceso detrás de la elaboración de las porras, uno de sus productos estrella, para que todos podamos recrearlo en casa en esos momentos en los que nos puede el antojo. “Como sé que os gusta tanto, hoy os traigo una nueva masa de porras”, anunciaba Cristian antes de empezar con el paso a paso.

El secreto de unas porras esponjosas

La receta no puede ser más sencilla, y comienza con una lista de ingredientes muy parecida a la de los churros; sal, agua y harina. Sin embargo, existe una gran diferencia entre ambas versiones de este clásico.

La diferencia más notoria entre churros y porras se observa desde el primer vistazo, por el tamaño y grosor, pero la textura es la clave. Las porras, además de ser más largas y gruesas, suelen quedar infladas y esponjosas. Esto ocurre porque la proporción de ingredientes cambia respecto a los churros: mientras los churros se preparan con una masa más densa y compacta, resultado de mayor cantidad de harina, la de las porras incorpora más agua, lo que les confiere una estructura interna más aireada.

Porras y churros, dos caras de la misma moneda (Adobe Stock)
Porras y churros, dos caras de la misma moneda (Adobe Stock)

La otra gran diferencia la encontramos en un ingrediente extra de una enorme importancia. Mientras que los churros se elaboran con la sencillísima combinación de agua, harina y sal, las porras incorporan uno más: el bicarbonato. “La parte más importante para la masa de porras es que lleve bicarbonato”, llega a asegurar el churrero.

Es esta la diferencia clave con la masa que prepararíamos para unos churros; en las porras, su característica textura esponjosa se consigue añadiendo este fundamental ingrediente extra, que hace levar la masa cuando esta entra en contacto con el calor.

Aunque las porras también pueden prepararse con levadura, es muy habitual que los churreros utilicen el bicarbonato como alternativa. En realidad, el bicarbonato sódico tiene en una masa la misma función que la levadura química. Ambos elementos ayudan a que nuestras mezclas, ya sean de bizcocho, cupcakes, porras u otros productos reposteros, sean esponjosos y aumenten de volumen al cocinarse.

Cristian describe el resto del procedimiento para conseguir esta particular textura que a tantos conquista: “Le echamos una jarra de agua fría. Y muy importante, de agua hirviendo, el cazo entero. Que salga ese humito. Lo echamos y mezclamos”, explica el churrero a sus seguidores. Tras los líquidos, añade el principal seco, la harina: “De harina, dos platitos. Y amasamos. Y ya tendríamos esta masa tan espectacular que nos ha salido”. Ya solo quedaría freír en un buen aceite de oliva y lanzarse a disfrutar del mejor desayuno de la cocina española.

Receta de porras

Las porras se preparan con una masa ligera que hincha en el aceite caliente, gracias al choque térmico entre el agua fría y la hirviendo. El procedimiento es rápido y, siguiendo los pasos correctos, permite conseguir un exterior dorado y crujiente, con un interior esponjoso. El resultado deben ser piezas gruesas, listas para trocear y mojar.

Tiempo de preparación

  • Preparación de la masa: 15 minutos
  • Reposo de la masa: 10-15 minutos
  • Fritura: 12-15 minutos

Tiempo total aproximado: 30 minutos

Ingredientes

  • 500 g de harina de trigo (preferiblemente de fuerza)
  • 1 cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 350 ml de agua fría
  • 350 ml de agua hirviendo
  • Aceite para freír (de girasol o de oliva suave)

Cómo hacer porras, paso a paso

  1. Mezcla la sal y el bicarbonato en un bol grande.
  2. Añade el agua fría, mezcla, y luego suma el agua hirviendo.
  3. Incorpora de golpe la harina y mezcla rápidamente hasta obtener una masa pegajosa y sin grumos.
  4. Deja reposar la masa unos 10-15 minutos para hidratar bien la harina.
  5. Llena una churrera o manga pastelera de boquilla ancha y estriada con la masa.
  6. Calienta abundante aceite en una sartén alta a unos 180 °C.
  7. Forma las porras directamente en el aceite caliente. Corta la masa con unas tijeras a la longitud deseada para evitar que se peguen o se deformen.
  8. Fríe las porras por ambos lados hasta que estén doradas y crujientes (aproximadamente 2-3 minutos por cada lado).
  9. Retira las porras y déjalas escurrir sobre papel absorbente antes de servir.

¿Cuántas porciones rinde esta receta?

Esta receta rinde de seis a ocho porciones, según el tamaño de las porras y la cantidad formada en cada tanda.

¿Cuál es el valor nutricional de cada porción de esta receta?

  • Calorías aproximadas: 250 kcal
  • Grasas: 10 g (puede variar según la absorción del aceite)
  • Hidratos de carbono: 38 g
  • Proteínas: 5 g
  • Fibra: 1 g

Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción.

¿Cuánto tiempo se puede conservar esta preparación?

Las porras resultan mejores el mismo día, consumidas recién hechas. Puedes conservarlas en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 24 horas. Para recalentarlas, lo ideal es darles un golpe de horno (5 minutos a 180 °C) o en la freidora de aire para devolverles algo de su textura crujiente.