Plátanos o dátiles, en busca del ‘snack’ más saludable: cuál es el alimento más rico en fibra y potasio

Ambos pueden servir como tentempiés dentro de un dieta variada y equilibrada

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Un hombre se come un
Un hombre se come un plátano en un descanso en el gimnasio (AdobeStock)

Encontrar un snack que sea tan saludable como dulce no siempre es fácil. Para no caer en el consumo de comidas entre horas ricas en azúcar y grasas saturadas y trans, existen algunas alternativas que protegen nuestra salud y también proporcionan un placer a nuestro paladar. Dos de ellos son los dátiles y los plátanos.

Ambos alimentos ofrecen nutrientes esenciales, fibra y potasio, pero presentan diferencias que los hacen más o menos adecuados según las necesidades y circunstancias de cada persona, según recoge la dietista Morgan Pearson en Verywell Health.

Uno de los aspectos más relevantes es su impacto en el azúcar en sangre. Un plátano mediano contiene alrededor de 18 gramos de azúcar, mientras que una porción típica de dátiles —unas cuatro o cinco piezas— aporta entre 20 y 25 gramos. Aunque los dátiles superan a los plátanos en contenido de azúcar, no todo se resume en la cantidad. Su índice glucémico es más bajo, lo que significa que liberan la glucosa de forma más lenta en el torrente sanguíneo. Esto los convierte en una alternativa dulce más estable que productos ultraprocesados como los caramelos o los refrescos.

Por su parte, los plátanos también ofrecen un impacto suave en los niveles de azúcar, especialmente cuando están ligeramente verdes. En este estado, contienen almidón resistente, una fibra prebiótica que alimenta a las bacterias intestinales beneficiosas y ralentiza la absorción de azúcar. De esta manera, aunque ambas frutas contienen azúcares naturales, su combinación con fibra y otros nutrientes ayuda a mantener un equilibrio saludable.

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La fibra en los dátiles y los plátanos

La fibra es otro punto donde existen diferencias: una ración de dátiles aporta unos 3 gramos, frente a los 2 gramos de un plátano mediano. Este extra convierte a los dátiles en un aliado para la digestión, la salud del corazón y la estabilidad del azúcar en sangre a largo plazo. No obstante, el contexto es clave: antes de entrenar, una ingesta alta en fibra podría provocar molestias estomacales, cuenta la dietista. En ese caso, los plátanos, con menos fibra y mayor facilidad de digestión, resultan más adecuados.

Ambos comparten un aporte importante de potasio, mineral esencial para la salud cardiovascular, el buen funcionamiento muscular y la regulación de la presión arterial. Un plátano mediano contiene unos 350 miligramos, mientras que la misma cantidad de dátiles aporta aproximadamente 260 miligramos.

Más allá de la fibra y el potasio, cada fruta ofrece un perfil nutricional rico y variado. Los plátanos son fuente de antioxidantes, vitamina C, vitaminas del grupo B y hierro. Se les asocia con una mejor salud intestinal (gracias al almidón resistente de los ejemplares verdes), la posible ayuda en el alivio de úlceras y un papel en la regulación del azúcar y la inflamación.

Por su parte, los dátiles son ricos en antioxidantes, fibra y minerales como el magnesio, además de contener vitaminas B. Diversas investigaciones sugieren que pueden favorecer la digestión, la salud del corazón e incluso reforzar el sistema inmunitario. También se estudian sus posibles beneficios protectores para el hígado.

Los dátiles destacan por su
Los dátiles destacan por su alto valor nutricional y su versatilidad en la alimentación saludable. (Ibán/Flickr)

Contraindicaciones de los dátiles y los plátanos

En cuanto a posibles desventajas, ambas frutas son generalmente seguras y bien toleradas. Los plátanos presentan un riesgo muy bajo, salvo en casos raros de alergia, y son suaves para el estómago. Los dátiles, aunque saludables, concentran un alto contenido de azúcar y calorías, lo que hace fácil excederse en la cantidad consumida sin darse cuenta.

La elección entre plátanos y dátiles no tiene por qué ser excluyente. Si se incorporan con moderación, ambos pueden formar parte de una dieta equilibrada, aportando energía, sabor y nutrientes. La clave está en adaptarlos a las necesidades personales.