Qué significa que una persona tenga hambre casi todo el tiempo, según la psicología

Los expertos explican el factor emocional de sentirse con el estómago vacío y ofrecen soluciones para controlarlo

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La explicación científica de por
La explicación científica de por qué se tiene hambre todo el tiempo. (Freepik)

Comer es una de las actividades que más gusta y que más problemas causa a la hora de mantener una dieta estable y saludable. La tendencia actual se vincula a los alimentos ultraprocesados y a los de las cadenas de alimentación rápida, que aumentan los riesgos de padecer enfermedades crónicas. Por esa razón, es fundamental cuidar la ingesta para evitar uno de los problemas que más se repiten en la sociedad: comer a deshoras y tener hambre casi siempre.

Por esa razón, las investigaciones han querido dar explicación a ese fenómeno del sistema digestivo que hace que no se vea uno saciado por completo. Según Steve Gran Health, clínica de nutrición y medicina funcional, esto se debe a un proceso de segregación excesiva de ciertas hormonas, que hace que el cuerpo se acostumbre y que exista un problema con el control del apetito. Además, los expertos en psicología de Psychology Today han dado una serie de razones por lo que esto ocurre.

Hambre física o emocional y 5 claves de nutrición

Según los expertos, la aparición del hambre puede deberse de dos conceptos totalmente distintos. El primero de ellos es el hambre física, que va ligado a propias señales del organismo que se transforman en dolores o malestares estomacales. En ese sentido, el cuerpo lanza advertencias para comer por necesidad o por estar acostumbrado en ciertas parcelas horarias por los hábitos.

Por otro lado, se encuentran las emociones, donde ya todo es más complejo y preocupante. Aquí, se lleva a cabo la acción de comer por puro gusto, sin necesidad de hacerlo por petición del cuerpo. Por tanto, es una alimentación que va más allá, de lo nutritivo hacia el placer. Normalmente, en estos casos se ingieren alimentos ricos en azúcares, grasas, aunque también podría hacerse de forma más sana.

Comer en exceso y fuera
Comer en exceso y fuera de horas, un serio problema. (Freepik)

Para poder saber el porqué de todo ello, es importante conocer como funcionan el organismo ligado a la alimentación. De esa forma, hay cinco claves que los expertos en psicología y nutricionistas recomiendan tener en cuenta:

  • Absorción de los nutrientes de la dieta: a la hora de comer, es fundamental saber que una vez se come estos van a pasar al torrente sanguíneo y serán usados en forma de energía, por lo que al rato se volverán a vaciar las reservas y se tendrá de nuevo hambre. Por eso, es importante ingerir comidas que sacien y que sean de lento proceso digestivo, ya que tendrán más tiempo alejado de la comida.
  • El cerebro y el sistema central detecta déficit de aminoácidos: tras un tiempo, la serotonina y el triptófano producido por la glucosa de los carbohidratos se reducen. Así, el cerebro emite una señal de hambre que hace que se active el apetito de nuevo.
  • Problemas de salud: las afecciones mentales y las enfermedades crónicas como la diabetes hacen que se pueda aumentar el apetito durante los días. No obstante, una vez se controlen los síntomas y la patología ya se volverá a un patrón normal.
  • El entorno que te rodea: decir no es una de las cosas que más cuesta cuando tus amigos o familiares comen tus alimentos favoritos y te ofrecen. Por ello, será fundamental concienciar a los que te rodean para que sena de ayuda y no te perjudiquen sin querer y sin darse cuenta.
Un estudio apunta a que una dieta baja en carbohidratos sería beneficiosa para adultos con diabetes tipo 1.

Soluciones para calmar el apetito

Uno de los errores más frecuentes es el de querer calmar el apetito drásticamente para poder bajar de peso. Sin embargo, ese empeño puede resultar en un efecto rebote que sea todavía peo de lo que ya se tenía. Por tanto, lo más recomendado es ir de forma progresiva en reducción de la ingesta, lo que supondrá una disminución de grasa y de peso.

Por otro lado, se ha de evitar hacer una restricción de las calorías de forma contundente. Si el cuerpo está acostumbrado a tener una ingesta demasiado alta, no se ha de bajar de golpe a pocas. Esto es un proceso que se recomienda hacer como con las pastillas: ir poco a poco a menos ingesta.