
La emoción conduce la llamada telefónica entre Àfrica Alonso e Infobae España. Graduada como intérprete en el Instituto del Teatro de Barcelona, la dramaturga amplía su músculo artístico con la publicación de su primera novela. “El descubrimiento del universo literario me ha dejado flipando”, admite a este medio. La suya es una historia con bagaje, pues Una luz tímida (que ahora publica con Seix Barral) es el título homónimo de la obra de teatro que lleva representando desde hace casi cinco años en los escenarios de todo el país. Tras el fulgor escénico, la novela. La historia es la misma, pero ampliada y sin la nota musical que decora la función.
La historia la protagonizan Isabel y Carmen, dos profesoras que se enamoran durante el franquismo y que tendrán que lidiar con las vicisitudes de una época que no concebía la libertad sexual. “La gente está en la habitación con nosotras y quiere que las cosas nos salgan bien”, dice sobre las lágrimas que visten las butacas. “Ahora que se está acabando”, dice sobre las últimas funciones que está a punto de interpretar cuando se produce la entrevista, “la sensación que tengo de agradecimiento es tangible hacia la gente que ha sostenido esta historia”. El relato emociona y presenta una realidad que no se ha palpado en la cultura hasta hace relativamente poco tiempo.
PUBLICIDAD
Te puede interesar: Daniel Gómez, autor de la primera tesis doctoral sobre Rosalía: “Escribí una carta a la RAE y propuse que aceptaran la palabra ‘motomami’”
Pese al éxito de Una luz tímida, Alonso afirma que le “faltan” oportunidades para representar a otros personajes sobre el escenario. “La gente tiene mucho prejuicio cuando haces tantas cosas”, dice sobre sus dotes interpretativas y artísticas, que incluyen un sobresaliente en canto. También, considera, hay mucha mala baba hacia los musicales dentro del sector. “Parece que quien hace musicales no es buen intérprete, cosa que es mentira”, pero que lleva a que propuestas como la suya no reciban tantas visitas de hombres con traje y propuestas de ensueño.
PUBLICIDAD
Pregunta.- ¿Por qué decide convertir Una luz tímida en novela?
Respuesta.- Creía que la historia tenía muchas más posibilidades, ¿sabes? Tenía posibilidad de ampliarse, de construir todo un universo. Al final, con la obra, tienes unas limitaciones, pero la literatura es inmensa.
PUBLICIDAD
P.- La historia está basada en hechos reales. ¿Cómo la descubre y por qué la traslada al escenario?
R.- Llegó a mis manos una noticia que hablaba del final trágico de dos maestras que vivieron más de 20 años juntas durante la dictadura. En ella se daba a entender que habían sido pareja, pero sin decirlo muy claramente. Entonces empecé a pensar qué podía haber llevado a las dos profesoras a acabar como acabaron. Empecé a escribirla y de eso ya hace ocho años.
PUBLICIDAD
P.- ¿Cuándo empezó a ver que la obra no sólo gustaba, también emocionaba al público?
R.- Te tengo que decir que fue desde la primera función. Hubo mucha sorpresa, la gente dijo ‘ostras, esto es algo muy distinto’, ¿no? Es un musical muy diferente a los que solemos ver. Emociona, es necesario, es inesperado. Al final, pone de relieve las vidas de unas víctimas del franquismo que no se han tenido muy en cuenta hasta ahora, sobre las que no se suele poner el foco. Nadie se imagina que las mujeres que ahora tienen 80 y pico de años puedan estar sufriendo, a día de hoy, las consecuencias de una dictadura que pasó hace tanto tiempo.
PUBLICIDAD
Te puede interesar: Claire Douglas, autora superventas y reina del ‘thriller’ en Reino Unido: “Que un libro se venda mucho no significa que sea bueno”

P.- ¿Ha habido público reticente a ver la obra por la temática que ésta trata?
PUBLICIDAD
R.- Las reacciones y los mensajes que recibimos cuando acabamos la función son bestiales y sorprendentes, algo que me está pasando de nuevo con la publicación de la novela. El teatro es más automático porque puedes ver la reacción nada más acabar. Es un público que va desde chicas y personas, digamos diversas, muy jóvenes, hasta los mayores que ven retratada una época en la que participaron. Es muy amplio el el espectro que abarca esta historia. Hay chicas que repiten y vienen a ver la obra ocho o nueve veces. Hay gente que viaja con nosotras mientras hacemos la gira. Hay gente que ha llevado a toda su familia al teatro. Muchas personas del colectivo LGTBI traen a su madre, a su abuela, a su padre tras ver la función por primera vez y esto me emociona mucho.
P.- ¿Falta diversidad en el las historias que se llevan al teatro?
PUBLICIDAD
R.- Por supuesto que falta diversidad. Cuando la gente dice que no hay historias lésbicas no es porque no se escriban o no se hagan, sino porque, quien da acceso a esos escenarios apuesta por otras historias que considera que son más comerciales que las nuestras. No es que no haya, es que no se les da el espacio para que brillen. Creo que gran parte del colectivo, que además tiene una sensibilidad artística muy importante, esperaba y anhelaba ver sobre el escenario una historia de amor que hable de cómo dos mujeres se quieren y la forma en la que se enamoran. Ver a dos mujeres besándose sobre un escenario sigue siendo disruptivo. Sigue sorprendiendo. Y por suerte, gustando, porque si no, no hubiéramos estado cuatro años sin parar de hacer la obra. Primero apeló al colectivo, pero ahora es una historia que la gente viene a ver sin importar su orientación sexual.
Te puede interesar: John Galliano, el genio de la moda al que todavía cuesta perdonar: “Le quitaron su carrera y pagó su multa, no creo que deba estar para siempre en una prisión social”
PUBLICIDAD

P.- Dice que sigue siendo disruptivo que dos mujeres se besen sobre el escenario. ¿Qué situación vive el colectivo, sobre todo en términos artísticos, en España?
R.- La derecha y la extrema derecha están muy desacomplejadas. Hay menos vergüenza que antes a la hora de soltar violencia hacia los colectivos minoritarios, o se encuentran otras formas de hacerlo que son muy inteligentes. Muchas veces no son directas y no son obvias, pero ahí están. Yo intento rebatir con lo que puedo, que es a través del arte. Historias como las de Una luz tímida nos recuerdan que los derechos no hay que darlos por sentados y que en cualquier momento te los pueden quitar. No hay que confiarse, no hay que bajar la guardia.
P.- El sector teatral ha sido noticia en estas últimas semanas tras las denuncias contra Ramón Paso. Su obra Jardiel enamorado se canceló. El Ministerio de Cultura ha reaccionado a los casos de abusos con la creación de una unidad de prevención para víctimas de agresiones en el sector audiovisual y cultural. ¿Es suficiente?
R.- Es doloroso, pero no es sorprendente, ¿sabes? Muchos sabemos cuál es la situación. Cuando tienes una producción tienes que trabajar con mucha gente y apretar muchos timbres. Me parece absolutamente necesario que se cancelen las obras dirigidas por una persona que ha hecho un abuso de poder, pero pienso en los intérpretes que se han quedado sin trabajo en la escenografía y en la magnitud que tiene el maltrato. Si ponemos el poder en manos de las personas equivocadas, eso acaba teniendo consecuencias.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Hantavirus, última hora del brote en el crucero MV Hondius, en directo | Sanidad fija el 10 de mayo como “día cero” de la cuarentena y aprueba un nuevo protocolo para el brote de hantavirus
Tras el desembarco de todos los pasajeros y parte de la tripulación, el barco continúa su trayecto hacia Países Bajos
El cantante Arcángel defiende a España de la conquista de América: “Nosotros éramos indios. Llegó esta gente y nos pusieron a hablar y a valer”
El reguetonero ha defendido el legado español durante su concierto en el Movistar Arena de Madrid este lunes: “No hay que pedirle disculpas a nadie”

Cuatro hábitos muy habituales que destrozan tu pelo, según un doctor
Algunas personas creen tener un buen cuidado capilar, pero hay prácticas cotidianas que lo debilitan

Una madre y su hijo son desahuciados en San Isidro en la víspera de las fiestas: “Luchemos para que Ana siga en su casa”
El domicilio se encuentra a escasos metros de la pradera, donde se celebra la festividad

Quién es Fernando Clavijo, el discreto presidente de Canarias que pasó a protagonista de la crisis del hantavirus por las “ratas nadadoras”
El líder de Coalición Canaria ha construido toda su trayectoria política entre La Laguna y el Gobierno autonómico, consolidándose como uno de los rostros más influyentes del nacionalismo canario de las últimas dos décadas



