Olivia Rodrigo reveló cómo sufrió ataques en redes sociales y por qué el éxito no resolvió sus inseguridades

La artista estadounidense reveló en una entrevista con Vogue sus luchas internas y el impacto de su entorno londinense en su proceso creativo, mientras redefine su carrera y explora una nueva etapa personal marcada por la autenticidad y los vínculos profundos

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Durante el Guts tour, Olivia Rodrigo reunió a más de 1.600.000 personas y recaudó más de USD 200 millones en conciertos

Sentada en un café del norte de Londres, Olivia Rodrigo reflexionó sobre la magnitud de un éxito que aún le resultaba difícil asimilar. A los 23 años, el impacto de su carrera se vio reflejado en logros como haber reunido a más de 1.600.000 personas durante su Guts tour, generando más de USD 200 millones, y en el reconocimiento internacional que la posicionó como una referencia generacional.

Sin embargo, la artista dejó en claro: “No pienso en mí como una estrella, en absoluto”, según relató en entrevista exclusiva con la revista británica de moda Vogue. La cantante abordó el lado oscuro de la fama y explicó que, pese a cifras récord y la admiración de una audiencia mundial, el éxito no resolvió las inseguridades.

En su conversación con Vogue, Rodrigo describió cómo la exposición pública la obligó a madurar antes de tiempo, enfrentando soledad y ataques en redes sociales. Construyó su bienestar a partir de la privacidad, la autenticidad y el apoyo de su círculo más íntimo.

Entre la fama global y la búsqueda de normalidad

Olivia Rodrigo reveló en Vogue
Olivia Rodrigo reveló en Vogue cómo el éxito global y la fama influyeron en su vida personal y artística

Lejos del esplendor de la farándula, Rodrigo destacó que llevaba “una vida muy privada”. “Eso me protege para poder mostrarme vulnerable en mis canciones”, detalló a Vogue. Aunque atravesó una etapa de experimentar con fiestas y ambientes exclusivos, pronto comprendió que esa no era su realidad. “Aprendí muy rápido que el mundo de las fiestas y excesos no es lo mío”, afirmó entre risas, recordando su paso por clubes en Los Ángeles.

Dividida entre Londres y California, valoró la capital británica como “una dosis diferente de realidad”. Rodrigo remarcó: “No me siento acosada por los paparazzi ni por la presión de la gente intensa, como sucede en las dos costas de Estados Unidos”. Admitió que le gustaría mudarse una temporada a la ciudad, a la que atribuyó una influencia directa en su vida y su obra.

En ese entorno, el círculo cercano de Rodrigo adquirió un papel esencial. Mencionó a su mejor amiga, Madison Hu, y al actor Louis Partridge como pilares personales. “Encontré mucha inspiración estando en Londres”, reconoció la cantante. “Este álbum tiene canciones con vibra londinense, sobre experiencias que tuve aquí”.

El precio emocional del éxito

La artista destacó el valor
La artista destacó el valor de la privacidad, la autenticidad y el apoyo de su círculo cercano para enfrentar la presión mediática (REUTERS/Danny Moloshok)

La carrera de Olivia Rodrigo estuvo marcada por la presión y la exposición desde temprana edad. “Trabajé 9 horas y media al día desde los 12 años. Eso me obligó a madurar más rápido de lo normal”, confesó a Vogue. Reflexionó sobre la dificultad de crecer en la industria del espectáculo, donde las expectativas y la exigencia superan el desarrollo habitual de una persona joven.

Recordó que la soledad resultó constante durante la adolescencia, especialmente en los periodos de confinamiento y trabajo a distancia para Disney Channel, el canal infantil estadounidense. El lanzamiento de Drivers License representó un punto de inflexión: “Sentía que todo cambiaba pero, en mi vida diaria, todo seguía igual. El único lugar donde notaba algo era en los autocines de comida rápida, que me reconocían por la canción”.

La sobreexposición mediática y los rumores en redes sociales la afectaron especialmente a los 17 años. “A veces veo a jóvenes de esa edad y pienso que son unos bebés. No puedo creer lo duros que fueron conmigo”, reconoció. Rodrigo también reveló las dificultades de mantener relaciones en ese contexto, incluyendo amistades y romances en un ambiente donde resulta difícil establecer lazos profundos.

Rodrigo confesó que la exposición
Rodrigo confesó que la exposición pública y los rumores en redes sociales afectaron su bienestar desde los 17 años (REUTERS/Aude Guerrucci)

La amistad con Madison Hu fue esencial para su equilibrio personal. “Si no la tuviera, creo que habría perdido la cabeza. Nos tratamos como si fuéramos hermanas”, expresó Rodrigo. Hu recordó haberla conocido durante los primeros castings en Disney Channel, ayudándola a superar su ansiedad. Desde entonces, mantuvieron una relación diaria e inquebrantable, reveló a Vogue.

Una nueva etapa creativa y vital

En la actualidad, Rodrigo se mostró enfocada en su próximo álbum, cuyo proceso creativo estuvo influido por el tiempo pasado en Londres. “Fue un reto creativo escribir desde un lugar alegre”, comentó. “Cuando te sientes bien y conectado, no estás pensando en poemas melancólicos”, explicó sobre el origen de las nuevas canciones.

La artista adelantó que el proyecto, conocido temporalmente como OR3, abordará historias de amor desde una perspectiva compleja. “Me di cuenta de que todas las canciones de amor que me gustan son hermosas porque tienen un toque de miedo o anhelo”. Rodrigo describió el sonido de este nuevo trabajo como experimental y cinematográfico, con letras que abordan la obsesión, la ansiedad y los límites del amor en relación con las inseguridades.

La cantante definió su estilo
La cantante definió su estilo visual actual como una fusión de moda británica, vestidos vintage y una búsqueda de autenticidad en su imagen (REUTERS/Mario Anzuoni)

Su admirado Robert Smith participó junto a ella en el festival de Glastonbury y, según narró, valoró la franqueza con la que Rodrigo trató sus vivencias en cada álbum. La búsqueda de una identidad musical propia se reflejó también en su estilo visual, inspirado en piezas vintage y en la moda británica: “Quiero que todo sea divertido y relajado. Mi inspiración viene de los vestidos babydoll y los escotes de los 70”.

En el plano personal, Rodrigo expresó su deseo de relaciones profundas y comprometidas. “Definitivamente soy una chica enamorada, me gusta estar en relaciones comprometidas y profundas, pero hoy en día es difícil”, confesó a Vogue. La artista sintió que, tras años dedicados casi por completo al trabajo y sin haber vivido experiencias tradicionales como la escuela, ahora compensa ese tiempo priorizando los vínculos afectivos más estables.

En diálogo con Vogue, la estadounidense señaló que deseaba mostrar “otro aspecto” de su personalidad en esta nueva etapa. Con la intención de pasar más tiempo en Londres, Rodrigo se preparó para una fase de mayor madurez y autenticidad, tanto en su música como en su vida cotidiana.