El incómodo momento entre Michael B. Jordan y Delroy Lindo en los premios BAFTA tras recibir insulto racista

La controversia surgió tras la transmisión de una ofensa involuntaria por parte de John Davidson, activista y persona con Tourette

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Un grito con insulto racista de un invitado con Tourette se escuchó en la transmisión, generando tensión entre Michael B. Jordan, Delroy Lindo y la audiencia

El escándalo en los premios BAFTA 2026 suscitó una atención global cuando un insulto racista, gritado por una persona con Tourette, impactó la gala y expuso conflictos sobre inclusión, racismo y responsabilidad institucional.

El incidente involucró al activista John Davidson, a los actores Michael B. Jordan y Delroy Lindo, y a la propia organización de los premios, que permitió que el insulto se escuchara en televisión.

El momento más difícil ocurrió cuando Jordan y Lindo entregaban el premio a mejores efectos visuales.

La audiencia, de fondo, escuchó el término con la palabra “N”, un insulto históricamente asociado a la violencia racial, gritado de manera involuntaria por Davidson, diagnosticado con síndrome de Tourette.

Después de la ceremonia, Delroy Lindo lamentó la falta de respuesta institucional: “Hubiera deseado que alguien de BAFTA hablara con nosotros después”, declaró a Vanity Fair.

Michael B. Jordan y Delroy
Michael B. Jordan y Delroy Lindo entregaron el premio a efectos visuales durante el incidente que generó incomodidad internacional por la transmisión del insulto (REUTERS/Arafat Barbakh)

“Hicimos lo que teníamos que hacer”, detalló el actor al continuar con la entrega del premio pese a la incomodidad.

Para ambos artistas de Hollywood, la situación resultó especialmente dolorosa por el contexto y la carga histórica del insulto.

El episodio, transmitido por la BBC y E!, permaneció en la versión original del programa, sin edición, lo que llevó la controversia a nuevas audiencias.

John Davidson asistió como invitado de honor al haber inspirado la película nominada I Swear.

Los organizadores habían advertido previamente al público sobre sus tics, que incluyen explosiones verbales, aunque ni presentadores ni nominados recibieron avisos sobre los posibles insultos.

El término, asociado a la
El término, asociado a la violencia racial, fue pronunciado involuntariamente por John Davidson, activista con síndrome de Tourette, y se escuchó en televisión (Instagram/@studiocanaluk)

El anfitrión Alan Cumming contextualizó el episodio ante la sala. “Puede que hayan notado lenguaje fuerte en el fondo”, sostuvo.

Y explicó: “Esto puede formar parte de cómo se manifiesta el síndrome de Tourette en algunas personas, como muestra la película“.

En ese sentido, agradeció al público su comprensión y solicitó: “Gracias por su comprensión y por ayudar a crear un espacio respetuoso para todos”. Más adelante, explicó la naturaleza involuntaria de los tics.

“El síndrome de Tourette es una discapacidad y los tics que han escuchado esta noche son involuntarios, lo que significa que la persona no tiene control sobre el lenguaje”, destacó Cumming.

“Pedimos disculpas si alguien se ha sentido ofendido”, concluyó.

El presentador Alan Cumming pidió
El presentador Alan Cumming pidió disculpas a los afectados por el "lenguaje fuerte" durante la gala (REUTERS/Mario Anzuoni)

La controversia aumentó cuando la audiencia advirtió que la emisión —en diferido— no censuró el insulto racista.

Mientras otras expresiones, como “Free Palestine” o términos menores como “piss”, sí fueron eliminadas, el insulto permaneció en la señal original y en fragmentos difundidos en redes sociales.

La BBC, tras recibir críticas, emitió un comunicado en el que pidieron disculpas y, a su vez, exhortaron la comprensión de los televidentes:

“Algunos espectadores pudieron oír lenguaje fuerte y ofensivo durante los BAFTA. Esto surgió de tics verbales involuntarios asociados al síndrome de Tourette y, como se explicó durante la ceremonia, no fue intencional. Pedimos disculpas por no haberlo editado antes de la emisión y ahora será eliminado de la versión en iPlayer”.

Pese a ello, la reacción institucional fue considerada insuficiente. Diversos comentaristas y referentes de la comunidad afrodescendiente señalaron que el insulto no puede tratarse solo como “lenguaje fuerte”, sino que constituye “una ofensa brutal atada a la esclavitud, la violencia y la deshumanización”, cuya difusión masiva resulta especialmente dolorosa para los artistas negros y sus comunidades.

La BBC y la organización
La BBC y la organización BAFTA permitieron que el insulto se transmitiera sin edición, generando críticas de la comunidad afrodescendiente y del público (Scott A Garfitt/Invision/AP)

Por otro lado, Emma McNally, directora de la organización británica Tourettes Action, reconoció el efecto del film y del episodio.

“Nos ha contactado una enorme cantidad de personas afectadas por el síndrome y también quienes no tenían relación previa; todos se han visto profundamente impactados”, indicó.

Expresó la relevancia de una representación honesta y la necesidad de avanzar hacia una sociedad más comprensiva.

La película I Swear fue concebida para educar y derribar prejuicios sobre el síndrome.

Robert Aramayo, actor que interpreta a Davidson y ganador del premio EE Rising Star, elogió al activista: “John Davidson es el hombre más extraordinario que he conocido. Cree sinceramente que aún necesitamos aprender mucho más sobre el síndrome de Tourette”.

Robert Aramayo se alzó con
Robert Aramayo se alzó con el premio al actor principal por la película "I Swear", inspirada en la historia de Davidson (Foto AP/Alastair Grant)

Sin embargo, la transmisión del insulto revirtió parte de ese objetivo educativo, exponiendo a Davidson y a la comunidad a una ola de ataques en redes sociales.

Columnas de opinión y cibernautas reclamaron: “No se trata de buscar villanos, sino de exigir que nuestras instituciones actúen mejor: editar responsablemente, prepararse con inteligencia, proteger y educar”.

La coprolalia, responsable de los estallidos verbales, es un síntoma que afecta a una minoría de quienes viven con Tourette, pero la incomprensión social sigue provocando estigmas.

Expertos médicos remarcan que estos episodios no son intencionales ni reflejan ideología alguna: “Es un fenómeno neurológico, no una elección consciente”, puntualizaron.

La ausencia de protocolos adecuados, según analistas, expuso tanto a los actores como a Davidson a un daño innecesario.