The Show Must Go On en el centro de la polémica: por qué Brian May apuntó contra una popular adaptación

El icónico guitarrista británico de Queen expresó su descontento tras escuchar la esta versión y cuestionó la decisión de modificar la estructura

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The Show Must Go On (Queen) - Moulin Rouge (Crédito: Camilla YouTube)

La reacción de Brian May, guitarrista de Queen, frente a la adaptación de The Show Must Go On para la película Moulin Rouge! fue contundente y reveló un profundo descontento con el tratamiento de una de las composiciones emblemáticas del grupo británico.

En declaraciones difundidas por Indie Hoy, May no ocultó su frustración: “Probablemente moleste a la gente que diga esto, pero la verdad es que lo odié. Ojalá me hubieran preguntado, porque pensé que lo arruinaron”.

Cambios en la canción original

La versión de The Show Must Go On utilizada en la producción dirigida por Baz Luhrmann, que contó con la participación protagónica de Nicole Kidman y Ewan McGregor, fue objeto de rechazo por parte de May debido a los cambios introducidos respecto a la obra original.

La adaptación cinematográfica dirigida por
La adaptación cinematográfica dirigida por Baz Luhrmann modificó la estructura original de The Show Must Go On, eliminando fragmentos esenciales para la narrativa de la canción (REUTERS/Mario Anzuoni)

El guitarrista sostuvo que la producción cinematográfica modificó radicalmente la estructura de la canción, al punto de eliminar fragmentos que, desde su perspectiva, resultan esenciales para la narrativa y el espíritu de la pieza.

“Lo reorganizaron por completo y eliminaron una de las partes más importantes, que es la de ‘las alas de las mariposas’”, explicó May, detallando cómo la intervención alteró la esencia misma de la composición.

El malestar del músico no se limitó a los aspectos musicales. Según relató, tanto él como los demás integrantes de Queen no fueron consultados en ningún momento durante la realización de la adaptación. “¿Sabes qué? Nadie me preguntó, ni a mí ni al resto de la banda”, expresó el guitarrista, enfatizando la ausencia de diálogo entre los creadores originales de la canción y el equipo de producción de la película.

Falta de consulta a los miembros de Queen

May lamentó que los creadores
May lamentó que los creadores originales de Queen no fueran consultados sobre la adaptación, considerando fundamental su participación para preservar el espíritu de la obra (EFE/Antonio Lacerda)

May lamentó que la producción de Moulin Rouge! prescindiera de la participación y la visión de los miembros de Queen. Según sus palabras, la posibilidad de aportar su perspectiva habría enriquecido el resultado final y permitido una mayor fidelidad a la intención original del grupo.

“Ojalá nos hubieran preguntado y nos hubieran permitido participar”, manifestó el músico, quien insistió en que la falta de comunicación privó a la adaptación de un componente fundamental: la validación y el aporte de quienes concibieron la obra.

The Show Must Go On ocupa un lugar central en la discografía de la banda británica, convirtiéndose en uno de los himnos más reconocibles y frecuentemente versionados del repertorio de Queen. La canción, lanzada en 1991 como parte del álbum Innuendo, fue compuesta por May en un contexto de incertidumbre por el estado de salud de Freddie Mercury, y rápidamente adquirió un valor simbólico tanto para los fanáticos como para la crítica especializada.

Impacto y legado de la canción

La versión de la canción
La versión de la canción utilizada en Moulin Rouge! recibió críticas de Brian May por alejarse de la esencia y el mensaje propuestos al momento de su composición REUTERS/Mario Anzuoni

A lo largo de los años, la canción ha sido objeto de múltiples tributos e interpretaciones, consolidándose como un testimonio de la resiliencia y el espíritu artístico del grupo.

Sin embargo, para May, la versión presentada en Moulin Rouge! marcó una ruptura con la esencia y el mensaje originales, al punto de considerar que el resultado poco tiene que ver con la intención con la que fue concebida. Así lo expresó ante Indie Hoy, calificando la adaptación cinematográfica como una pieza ajena a la visión creadora de la banda.

El estreno de la película en 2001, que fusionó clásicos musicales con una estética visual innovadora, despertó elogios y controversias por su reinterpretación de temas icónicos. La ausencia de consulta a los autores originales, según May, profundizó su desencanto frente a una experiencia que, en lugar de rendir homenaje, terminó por distanciarse del significado auténtico de la obra.

Reacciones y consecuencias tras la adaptación

La falta de consulta a
La falta de consulta a Queen en la adaptación de The Show Must Go On profundizó el desencanto del grupo, evidenciando los riesgos de alterar obras icónicas sin la participación de sus creadores EFE / Juanjo Martín.

El descontento de May tras ver la película fue inmediato, ya que percibió que la adaptación cinematográfica privó a la obra de sus elementos esenciales y generó una sensación de pérdida respecto de una de las creaciones más significativas del grupo.

Su testimonio se suma a un debate más amplio sobre los límites de la adaptación artística y la importancia de respetar la voz de los creadores originales, especialmente cuando se trata de piezas emblemáticas de la cultura popular.

Las declaraciones de Brian May reabren la discusión sobre el papel de los autores en las reinterpretaciones de sus obras y la necesidad de garantizar su participación en procesos que puedan alterar el sentido o el legado de composiciones icónicas.