Michael B. Jordan confesó que estuvo a punto de cambiar su nombre por las comparaciones con el legendario basquetbolista

El protagonista de Pecadores reveló que las constantes burlas en su infancia lo hicieron considerar usar “Bakari”, pero finalmente decidió abrazar su nombre y construir su propio legado en Hollywood

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La película 'Pecadores', disponible en HBO Max y Prime Video, amplió la audiencia de Michael B. Jordan y reforzó su imagen internacional

Michael B. Jordan relató que estuvo muy cerca de cambiar su nombre debido a las continuas burlas que sufrió durante su niñez por compartir identidad con Michael Jordan, la reconocida figura de la NBA.

Según una entrevista citada por Entertainment Weekly, esta coincidencia lo marcó profundamente mientras crecía en California durante los años 90. En esa época, la presencia de la estrella del básquet era abrumadora en la cultura popular estadounidense, y las comparaciones se volvieron parte de su vida cotidiana.

Me molestaron tanto que casi cambié mi nombre”, recordó Jordan en diálogo con CBS Sunday Morning, en declaraciones recogidas por Entertainment Weekly. El actor describió cómo este entorno lo llevó a buscar su propio camino y a desarrollar una personalidad capaz de sobresalir por méritos propios, lejos de la sombra del deportista.

Las burlas por compartir nombre
Las burlas por compartir nombre con el legendario Michael Jordan marcaron la infancia del actor Michael B. Jordan y casi lo llevaron a cambiar de identidad (REUTERS/Mario Anzuoni/Grosby)

La presión constante influyó en su desarrollo personal y profesional. Jordan explicó que, aunque la situación resultaba difícil, terminó convirtiéndose en un incentivo para destacarse y competir en su propio ámbito. “Quería ser grande en algo”, afirmó, dejando claro que su objetivo era forjar una identidad que no dependiera de comparaciones externas.

Una identidad construida desde la adversidad

La posibilidad de cambiar de nombre surgió cuando consideró utilizar Bakari, su segundo nombre, como un homenaje a su padre. Sin embargo, finalmente optó por mantener la “B.” en su nombre artístico, reconociendo la importancia de sus raíces y la herencia familiar.

A pesar de la intensidad de las comparaciones, la superación de esa etapa fue clave para el desarrollo de su carrera. Jordan admitió que la competencia con la imagen de Michael Jordan alimentó su determinación para brillar con luz propia y consolidar un espacio único en el mundo del espectáculo.

Durante los años 90, el
Durante los años 90, el joven actor convivió con comparaciones constantes y consideró usar su segundo nombre, Bakari, para distinguirse (REUTERS/Angelina Katsanis)

Con el tiempo, el actor logró reconciliarse con su nombre y aceptó la conexión inevitable con el legado del basquetbolista. “Siento que camino dentro de ese legado y seguiré haciéndolo”, afirmó Jordan en declaraciones recogidas por Entertainment Weekly. Esta aceptación le permitió fortalecer su confianza y proyectarse sin cargas hacia sus propios objetivos.

Reconocimiento internacional y nuevos desafíos

A pesar del éxito alcanzado,
A pesar del éxito alcanzado, Michael B. Jordan declaró que enfrenta nuevos desafíos y aspira a consolidar una carrera versátil tanto frente como detrás de las cámaras (Eli Adé/Warner Bros. Pictures via AP)

Actualmente, Jordan se destaca como protagonista de Pecadores, una producción que le valió una nominación a los Golden Globes como mejor actor en película dramática, aunque el galardón fue para Wagner Moura por The Secret Agent. Pecadores obtuvo siete nominaciones y se alzó con dos premios en la última edición.

La película está disponible para streaming en HBO Max y Prime Video, ampliando el alcance internacional del actor y permitiendo que una audiencia más amplia acceda a su trabajo.

A pesar de los reconocimientos y logros obtenidos, Jordan expresó a Entertainment Weekly que aún enfrenta muchos desafíos y tiene objetivos por cumplir. Ve este momento como el inicio de un recorrido que promete extenderse y consolidarse en la industria del cine. El actor subrayó que su historia está lejos de haber terminado, reafirmando su compromiso con el crecimiento personal y profesional.

El peso del nombre y la proyección futura

Michael B. Jordan admitió que
Michael B. Jordan admitió que la presión cultural por tener el mismo nombre que el ícono de la NBA influyó en su desarrollo personal y profesional (REUTERS/Mike Blake)

A lo largo de su carrera, Jordan demostró una capacidad única para sobreponerse a las comparaciones y transformar esa aparente desventaja en una fuente de motivación. Su decisión de mantener el nombre y resignificarlo como parte de su identidad artística revela un vínculo profundo con sus raíces y una visión clara sobre su lugar en la industria.

Tanto críticos como colegas destacaron el crecimiento sostenido del actor, que supo construir una trayectoria sólida y versátil. El impacto cultural de compartir un nombre con una leyenda lo empujó a buscar la excelencia, y ahora ese esfuerzo se traduce en papeles protagónicos y reconocimiento global.

El futuro de Jordan, marcado por nuevos proyectos y desafíos, parece estar guiado por la misma determinación que lo impulsó desde su infancia. El actor manifestó su interés en explorar distintos géneros y expandir su influencia tanto delante como detrás de cámaras.