“Esto ha sido una estafa bien planeada”: El desgarrador testimonio de un salvadoreño atrapado en el frente ruso

Con la promesa de un empleo digno como electricista y la ilusión de enviar dinero a su familia, Mateo, nombre protegido por seguridad, abordó un avión en San Salvador con destino a Kazán, Rusia

Dibujo de un soldado con casco, pasamontañas y la bandera salvadoreña, sosteniendo unas tenazas ante alambradas de espino.
Un soldado con la bandera de El Salvador en su chaleco táctico sostiene unas tenazas frente a un terreno con alambradas de espino. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Lo que comenzó como una prometedora oferta laboral para realizar instalaciones eléctricas en ciudades rusas sumidas en la oscuridad por el conflicto bélico, se convirtió en una verdadera pesadilla sin salida a miles de kilómetros de casa.

Mateo, (nombre cambiado por razones estrictamente de seguridad para proteger la vida de sus familiares), es un salvadoreño de 32 años, originario del departamento de Sonsonate y residente en San Salvador, que forma parte de la lista de latinoamericanos atraídos mediante engaños a las filas de las fuerzas armadas rusas.

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A diferencia de otros casos documentados por este medio, Mateo no viajó con la intención de tomar un arma ni de enrolarse en un batallón militar. Con formación técnica como electricista y especialista en la instalación de sistemas de aire acondicionado y cielos falsos, vio en una publicación de redes sociales la oportunidad perfecta para solventar sus necesidades económicas.

Sin embargo, al aterrizar en la ciudad de Kazán, tras hacer escalas en Panamá y Estambul, la realidad lo golpeó de manera drástica: fue recluido en el sótano de un hotel y forzado a firmar documentación redactada íntegramente en ruso.

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Además, el engaño se consumó una vez que los documentos estuvieron rubricados. Las promesas de jugosos sueldos y bonos iniciales se esfumaron. En su lugar, a Mateo le retiraron sus documentos de identidad, incluyendo el Documento Único de Identidad (DUI) y su pasaporte, para impedir cualquier intento de fuga hacia un aeropuerto.

El hombre salvadoreño relata su difícil situación en medio del conflicto entre Rusia y Ucrania, haciendo un llamado urgente a poder salir de la zona de guerra.

“A mí me dijeron que por motivos de la guerra, algunas ciudades de Rusia estaban careciendo de electricidad, que necesitaban personal para trabajar. Me pareció interesante y le di seguimiento... El problema es cuando llegué aquí, me hicieron firmar un contrato supuestamente de trabajo, pero estaba todo en ruso; no entendía nada. Cuando ya estaba firmado, me dijeron que era para servir al ejército ruso”.

Dentro de la base militar donde permanece retenido, las condiciones de vida son precarias y hostiles. Mateo confirma que la alimentación es escasa y que sobreviven comiendo apenas una o dos veces al día en horarios irregulares.

El silencio por proteger a la familia y la alianza con los dominicanos

A pesar de la gravedad del escenario, Mateo ha mantenido informado a su entorno familiar, pero guardando un doloroso silencio sobre su condición real en la línea de frente. Sus dos padres sufren de padecimientos graves de salud, por lo que ocultarles que fue reclutado por el ejército ruso es, para él, un acto de supervivencia filial.

En medio del aislamiento, Mateo ha encontrado refugio e interlocución dentro de un contingente numeroso de latinoamericanos en la misma situación, principalmente ciudadanos de República Dominicana.

Junto a ellos, espera que las gestiones del Comité Dominicano de los Derechos Humanos, coordinado por Carlos Sánchez, permitan articular un rescate o una salida humanitaria que le brinde la oportunidad de solicitar asilo en República Dominicana o ser trasladado a un país seguro donde pueda reencontrarse a futuro con su hija de 13 años.

“Yo he evitado mencionarles esto a ellos porque mis padres padecen enfermedades un poco graves, y darles una noticia como esta siento que empeoraría su salud... Aquí la vida uno no la está viviendo, uno la vida la tiene prestada”.

Campamento improvisado y refugios cubiertos con redes de camuflaje en la zona donde permanecen reclutados ciudadanos latinoamericanos en territorio ruso (Cortesía por "Mateo").
Campamento improvisado y refugios cubiertos con redes de camuflaje en la zona donde permanecen reclutados ciudadanos latinoamericanos en territorio ruso (Cortesía por "Mateo").

Alerta internacional y el antecedente de los salvadoreños desaparecidos

El caso de Mateo no es aislado. Infobae documentó en abril del presente año, al menos 10 casos de salvadoreños que fueron engañados bajo esquemas similares para combatir en el frente ruso.

Hasta el momento, la mayoría de estas personas se encuentran en calidad de desaparecidas, mientras que en otros casos las familias han recibido notificaciones extraoficiales sobre el fallecimiento de sus seres queridos, sin contar hasta la fecha con un documento oficial que lo certifique o permita la repatriación de los restos.

“Si pudieran hacer una ayuda humanitaria para por lo menos sacarme de la frontera de estos países, sería excelente, porque ya en otro país siento que podría ser diferente”.

Mientras las Naciones Unidas prevén emitir pronunciamientos oficiales sobre el reclutamiento de ciudadanos latinoamericanos en la guerra de Europa del Este, Mateo permanece a la espera de una acción humanitaria urgente que le permita salir con vida del conflicto y volver a ver a sus seres queridos.

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