Respuesta anticipada ante la sequía: activan fondos de emergencia frente a la sequía para proteger a 22.000 personas en Centroamérica

El Salvador y Guatemala recibirán fondos, agua potable, transferencias e insumos agrícolas frente al avance de El Niño y la reducción prevista de las precipitaciones

Frente a la amenaza de sequía, activan asistencia económica y entrega de agua para comunidades vulnerables (Foto archivo, cortesía FAO)
Frente a la amenaza de sequía, activan asistencia económica y entrega de agua para comunidades vulnerables (Foto archivo, cortesía FAO)
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Las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de El Salvador, Guatemala y Colombia activaron protocolos de acción temprana ante señales de sequía que podrían afectar a más de 22.000 personas en la región. Las medidas buscan proteger cultivos, asegurar el acceso al agua y sostener los ingresos de hogares expuestos a la reducción de las lluvias.

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) destinó 1,2 millones de francos suizos, cerca de USD 1,5 millones, a través de su Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres, conocido como IFRC-DREF. Los recursos se desembolsarán por etapas, según los umbrales de riesgo definidos con comunidades y autoridades.

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En El Salvador, el plan prevé asistencia para 10.000 personas de los departamentos de Morazán y La Unión. En Guatemala, otras 10.000 recibirán apoyo en municipios del Corredor Seco, entre ellos Chiquimula, Jalapa y Quetzaltenango.

Las familias identificadas con mayores niveles de vulnerabilidad podrán recibir transferencias monetarias para adquirir alimentos, combustible y productos esenciales. La respuesta incluye agua potable, insumos para la producción agrícola y el ganado, además de capacitaciones sobre cultivos adaptados a la falta de agua, higiene y prevención de enfermedades asociadas con las altas temperaturas.

El Corredor Seco concentra el riesgo por la falta de lluvias

El mecanismo de acción temprana ya opera en El Salvador, Guatemala y Colombia, con medidas para más de 22.000 personas, incluidas transferencias monetarias, agua potable e insumos agrícolas para cultivos y ganado (Foto archivo, cortesía FAO)
El mecanismo de acción temprana ya opera en El Salvador, Guatemala y Colombia, con medidas para más de 22.000 personas, incluidas transferencias monetarias, agua potable e insumos agrícolas para cultivos y ganado (Foto archivo, cortesía FAO)

La preparación adquiere especial relevancia en Centroamérica y el Caribe, donde El Niño suele reducir las precipitaciones. El fenómeno no supone la ausencia total de lluvias, pero puede provocar acumulados insuficientes y una distribución irregular durante los ciclos agrícolas.

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El mayor riesgo se concentra en el Corredor Seco Centroamericano. Allí, una sequía prolongada puede reducir la producción de alimentos, limitar el acceso al agua segura y afectar los ingresos de las familias dedicadas a la agricultura y la ganadería.

La escasez de agua también puede agravar problemas de salud vinculados con la higiene, el consumo de fuentes no aptas y la exposición al calor. Por ese motivo, los protocolos contemplan medidas para la actividad productiva y para el abastecimiento doméstico.

La FICR prevé apoyo técnico y acceso a fondos de emergencia para los países que todavía no cuentan con protocolos formales. El objetivo es liberar asistencia antes de que la sequía, las lluvias extremas o las tormentas dañen los medios de vida y afecten la salud de la población.

Frenar el impacto de la sequía: activan plan de respuesta para proteger el agua y los ingresos de miles de familias (Foto archivo, cortesía FAO)
Frenar el impacto de la sequía: activan plan de respuesta para proteger el agua y los ingresos de miles de familias (Foto archivo, cortesía FAO)

La atmósfera comenzó a responder al calentamiento del Pacífico

La FICR advirtió que el fenómeno ya entró en una fase activa. Los vientos sobre el Pacífico ecuatorial comenzaron a cambiar de dirección, un comportamiento que muestra la respuesta de la atmósfera al aumento de la temperatura del océano.

El Niño modifica los patrones de lluvias y temperaturas en distintas partes del planeta. En América Latina, sus efectos pueden incluir sequías prolongadas, precipitaciones intensas, incendios forestales y cambios en la actividad de los ciclones tropicales.

Los pronósticos para 2026 asignan un 63% de probabilidades a un episodio fuerte de El Niño, según informó la FICR. Esta categoría se aplica cuando la temperatura de la superficie del mar supera en más de 2 °C los valores de referencia en determinadas áreas del Pacífico.

El Centro del Clima de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja indicó que el paso de La Niña hacia condiciones de calentamiento ocurrió con una velocidad mayor a la habitual. Esa evolución llevó a las organizaciones humanitarias a revisar sus planes de contingencia antes de que los efectos climáticos se intensifiquen.

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