El Salvador: “El Fenómeno del Niño será superfuerte entre octubre y febrero”, advierte especialista

El presidente del CESTA advirtió que, según proyecciones de organismos internacionales como la NOAA, el país afrontará entre octubre y febrero una fase superfuerte, con mayor impacto en la zona oriental y riesgos para el abasto alimentario

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Ricardo Navarro advirtió que El Niño 2026 será superfuerte, con un período crítico entre octubre y febrero según proyecciones del NOAA. (Foto cortesía @MedioAmbienteSV).
Ricardo Navarro advirtió que El Niño 2026 será superfuerte, con un período crítico entre octubre y febrero según proyecciones del NOAA. (Foto cortesía @MedioAmbienteSV).

El presidente del Centro Salvadoreño de Tecnología Apropiada (CESTA), Ricardo Navarro, advirtió que el fenómeno de El Niño para 2026 será especialmente fuerte, de acuerdo a las proyecciones de organismos internacionales como el NOAA.

Según explicó, se prevé que desde octubre hasta febrero el país enfrente una fase de Niño superfuerte, con meses particularmente críticos entre noviembre y enero.

Navarro explicó que este fenómeno tendrá repercusiones severas en la agricultura de El Salvador, ya que en la región centroamericana El Niño suele traducirse en sequías y disminución de lluvias.

Durante la entrevista en Encuentro TV, señaló que la zona oriental será la más afectada y aclaró que, mientras el Niño implica sequía, la Niña produce aumento de lluvias.

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El ambientalista destacó que, aunque El Salvador recibe en promedio más lluvias que el promedio mundial, muchas áreas sufren escasez de agua debido a la degradación ambiental.

Advirtió que el incremento del calor y la prolongación de la sequía impactarán directamente en la producción agrícola, en especial porque los cultivos están adaptados a condiciones climáticas específicas.

La alteración de estos patrones climáticos amenaza la seguridad alimentaria, en un contexto donde el país ya importa hasta una cuarta parte de sus granos básicos y cerca del noventa por ciento de verduras y frutas.

Crisis climática y causas estructurales

Navarro atribuyó el calentamiento global, en gran medida, a la acumulación de gases de efecto invernadero por la quema de combustibles fósiles. Subrayó que la generación eléctrica en El Salvador depende históricamente de fuentes fósiles como el petróleo y señaló que, aunque el país tiene una responsabilidad marginal en las emisiones globales, resulta especialmente vulnerable ante la crisis climática.

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El Niño provocará sequías y menos lluvias en Centroamérica, y la zona oriental de El Salvador será la más afectada. (Imagen Ilustrativa Infobae)
El Niño provocará sequías y menos lluvias en Centroamérica, y la zona oriental de El Salvador será la más afectada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El científico explicó que, a escala planetaria, potencias como Estados Unidos lideran la producción de gases de efecto invernadero, aunque la tala indiscriminada de árboles y los cambios en el uso del suelo también contribuyen al problema.

En el plano local, lamentó que la deforestación continúe sin controles efectivos y alertó que la pérdida de cobertura forestal debilita la capacidad natural del territorio para regular el clima.

Navarro recordó que el calentamiento global es un proceso advertido por la ciencia desde hace décadas y que, en la actualidad, la temperatura promedio del planeta sigue en aumento, con consecuencias cada vez más evidentes en fenómenos extremos y desequilibrios ambientales.

Debate sobre desarrollo, construcción y ordenamiento territorial

El presidente del CESTA cuestionó el paradigma de crecimiento económico que predomina a nivel global, señalando que este modelo se basa en el consumo ilimitado de recursos fósiles en un planeta finito. Planteó que la falta de planificación y el avance de grandes proyectos constructivos, como la urbanización en El Espino, enfrentan a la sociedad al dilema entre desarrollo y sostenibilidad.

Navarro insistió en que la evidencia científica sobre el descontrol en el aumento de la temperatura global obliga a repensar las prioridades y a reconocer los límites del modelo actual. Recordó que el efecto invernadero y sus consecuencias ya habían sido advertidos por expertos desde hace más de sesenta años.

Gestión de residuos y contaminación plástica

El presidente del CESTA alertó sobre la contaminación plástica, rechazó la incineración y propuso reducir plásticos de un solo uso, impulsar el compostaje y avanzar hacia la meta de cero basura. (EFE/ Carlos Lemos)
El presidente del CESTA alertó sobre la contaminación plástica, rechazó la incineración y propuso reducir plásticos de un solo uso, impulsar el compostaje y avanzar hacia la meta de cero basura. (EFE/ Carlos Lemos)

Ricardo Navarro también alertó sobre el impacto de la contaminación plástica, señalando que estudios recientes han detectado nanopartículas de plástico tanto en tejidos humanos como en la placenta de recién nacidos.

Lamentó que, pese a los esfuerzos internacionales por regular la producción y el desecho de plásticos, los acuerdos vinculantes siguen sin concretarse por la presión de grandes corporaciones.

En el ámbito local, propuso que la gestión de residuos priorice la reducción de plásticos de un solo uso y el compostaje de desechos orgánicos, que representan el cuarenta por ciento de la basura generada. Rechazó la incineración como solución, advirtiendo que convierte la basura en gases contaminantes que afectan la salud pública.

Navarro defendió la meta de “cero basura” como un objetivo alcanzable si se avanza en el reciclaje y la reducción de residuos desde el origen.

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