“El contingente salvadoreño ha rescatado siete víctimas con vida”: Misión humanitaria se mantiene activa en Venezuela

El equipo salvadoreño desplegado en Venezuela participa en la búsqueda de víctimas tras los recientes sismos, combinando acciones de rescate, atención médica y distribución de ayuda entre los afectado

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Integrantes del contingente salvadoreño trasladan a una persona rescatada con vida tras los terremotos en Venezuela, durante las operaciones de auxilio en la zona de desastre (Cortesía Secretaría de Prensa).
Integrantes del contingente salvadoreño trasladan a una persona rescatada con vida tras los terremotos en Venezuela, durante las operaciones de auxilio en la zona de desastre (Cortesía Secretaría de Prensa).

El estado de La Guaira, en Venezuela, se ha convertido en el epicentro de una de las peores tragedias naturales de su historia reciente, luego de ser golpeado por dos potentes terremotos de magnitud 7.2 y 7.5.

En medio del colapso de infraestructuras y la desesperación de la población civil, el contingente de la misión humanitaria de El Salvador ha destacado en la primera línea de respuesta.

El periodista Moisés Urbina, enviado especial de Noticieros TCS, se desplazó hasta la población de Caraballeda (referida también en la zona como Carabayllo) para constatar los esfuerzos de búsqueda y rescate que los equipos salvadoreños realizan in situ, en jornadas extremas que desafían los límites físicos.

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Acompañando a las delegaciones en el propio terreno del desastre, Urbina conversó con los líderes de este esfuerzo que ya contabiliza la localización de sobrevivientes bajo toneladas de escombros. La presencia salvadoreña, activada por mandato presidencial, fue la primera ayuda internacional en arribar a la zona de impacto, marcando una diferencia crucial en las horas denominadas “críticas”.

El contingente salvadoreño está compuesto por 300 elementos de diversas instituciones del Sistema Nacional de Protección Civil, el Cuerpo de Bomberos, la Fuerza Armada, la Policía Nacional Civil y cuerpos de socorro como Cruz Roja y Comandos de Salvamento. A este número se suma una pieza clave de cuatro patas: el canino Rambo. Roberto Giovanni Cortés Campos, jefe de la misión humanitaria salvadoreña en Venezuela, detalló el enfoque prioritario de la delegación y los logros obtenidos hasta la fecha.

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El periodista Moisés Urbina entrevista a un integrante del equipo de búsqueda y rescate salvadoreño frente a una estructura colapsada en Venezuela, durante la cobertura de las operaciones tras los terremotos (Cortesía Secretaría de Prensa).
El periodista Moisés Urbina entrevista a un integrante del equipo de búsqueda y rescate salvadoreño frente a una estructura colapsada en Venezuela, durante la cobertura de las operaciones tras los terremotos (Cortesía Secretaría de Prensa).

“Todos nuestros esfuerzos han sido directamente en búsqueda y rescate de personas con vida. Desde que hemos arribado acá al país, pues tuvimos, hemos tenido toda la buena disposición... el contingente salvadoreño ha podido rescatar siete víctimas con vida hasta la fecha”, afirmó Cortés Campos.

Uno de los rescates más significativos fue el de una anciana que superó el umbral crítico de supervivencia. Sobre esto, el jefe de la misión relató: “Una señora que ha soportado aproximadamente 72 horas entre la infraestructura que había estado sobre ella, pero gracias a Dios que pudimos rescatarla con vida”.

Cortés Campos explicó que, aunque técnicamente el porcentaje de éxito decae drásticamente tras las primeras 72 horas, la experiencia internacional les dicta no perder la fe. Para mantener la continuidad de las operaciones sin descanso, los rescatistas trabajan en estrictos turnos de relevo:

“Nosotros nos manejamos en diferentes componentes o funciones y en el componente de rescate lo que hacemos nosotros es que delimitamos turnos de 12 horas. ¿Qué quiere decir eso? Que cada 12 horas un número entre 60 y 80 rescatistas se encuentran en el sector que nos han asignado, trabajando, y simultáneamente el personal que ha salido de ese turno pues lo ponemos a descansar para que las labores pues no paren”.

Aarón Levi Cantillo, de 21 años, fue rescatado por equipos de emergencias de Venezuela, México y El Salvador. El venezolano se encontraba atrapado bajo los escombros de un edificio en la localidad de Caraballeda, en el estado de La Guaira.

Operaciones en la estructura Miramar y la esperanza por el niño Lucas

La planificación técnica y la distribución del personal especializado en el denominado “punto cero” recae sobre Mauricio Aguilar, jefe de Planes y Operaciones del Grupo USAR (Urban Search and Rescue) y de Protección Civil.

Aguilar describió la meticulosa metodología que emplean para verificar los rumores y llamadas de auxilio de una población desesperada, filtrando la información mediante equipos de avanzada antes de arriesgar el despliegue del aparataje pesado.

El jefe de operaciones reconoció el impacto emocional que este escenario genera en el plano personal, destacando el caso de un menor atrapado en el colapsado edificio Miramar, una estructura de diez plantas reducida prácticamente a tres pisos.

Rescatistas salvadoreños inspeccionan una estructura colapsada junto a un hombre que busca a su hijo tras los terremotos en La Guaira, Venezuela (Cortesía Secretaría de Prensa).
Rescatistas salvadoreños inspeccionan una estructura colapsada junto a un hombre que busca a su hijo tras los terremotos en La Guaira, Venezuela (Cortesía Secretaría de Prensa).

“Como ser humano pues uno se pone en los zapatos de las personas que están sufriendo, y eso es lo que nos ayuda a nosotros pues cada día a no parar... Hay un rescate todavía muy conocido, pues, del niño Lucas, que el día de ayer pues realmente me sacó las lágrimas. Le metimos un detector de calor y logramos tener una imagen de calor con una temperatura de 37.5 [grados]. Y rodaron las lágrimas, rodaron las lágrimas y le metimos pues este trabajo, solicitamos apoyo. De hecho, todavía se está trabajando”, relató Aguilar de forma conmovida.

A diferencia de otras misiones internacionales que abandonaron el complejo Miramar por su alto riesgo de colapso total, el equipo USAR de El Salvador se ha mantenido firme utilizando maquinaria pesada de forma controlada y cortes con autógena.

Asistencia médica integral y el avance de las fases humanitarias

La intervención de El Salvador va más allá de la remoción de escombros. Según explicaron los delegados médicos de la misión, el plan general está estructurado en cinco fases dinámicas. Actualmente, la operación se encuentra ejecutando la tercera fase de forma paralela a los rescates en curso.

La primera fase consistió en la búsqueda inicial; la segunda, en el establecimiento de clínicas satelitales para estabilizar a los pacientes rescatados antes de su traslado a hospitales en Caracas.

Personal de la misión salvadoreña entrega insumos médicos y ayuda humanitaria en un centro de acopio instalado en Venezuela (Cortesía Secretaría de Prensa).
Personal de la misión salvadoreña entrega insumos médicos y ayuda humanitaria en un centro de acopio instalado en Venezuela (Cortesía Secretaría de Prensa).

La tercera fase aborda la distribución de toneladas de medicamentos e insumos médicos para mitigar el desabastecimiento de la red de salud venezolana, sumado a la entrega de alimentos. Las fases posteriores se enfocarán en temas críticos de agua y saneamiento ambiental.

La labor de la delegación salvadoreña en tierras venezolanas continúa desarrollándose activamente. Mientras los habitantes locales expresan su profunda gratitud con gestos de afecto, alimentos y aplausos al ver la bandera cuscatleca, los rescatistas e ingenieros del Grupo USAR mantienen los micrófonos encendidos y a los canes entrenados listos en los escombros, bajo la firme convicción de que, mientras exista el más mínimo rastro de calor o sonido, la búsqueda de sobrevivientes no se detendrá.

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