La resiliencia de la Iglesia El Calvario: historia, tragedia y la preservación de un legado sagrado en El Salvador

En el corazón de San Salvador, un templo centenario ha sobrevivido a terremotos e incendios, manteniendo en custodia un fragmento considerado sagrado, a pesar de los daños sufridos durante el siniestro de 2013

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Iglesia El Calvario. (Foto: Centro Histórico de El Salvador)
Iglesia El Calvario. (Foto: Centro Histórico de El Salvador)

La Iglesia El Calvario de San Salvador es protagonista de una historia marcada por la fe, la tragedia y la preservación de reliquias sagradas. El párroco Elder Romero relató cómo este templo, símbolo del Centro Histórico, ha resistido terremotos, incendios y el paso de los siglos.

El incendio de 2013 puso en peligro no solo las imágenes más veneradas, sino también una reliquia única: una astilla de la cruz donde, según la tradición, fue crucificado Jesucristo.

En el año 2013, la Iglesia El Calvario enfrentó uno de los momentos más críticos de su historia reciente. Durante el Domingo de la Misericordia, un incendio dañó gravemente la estructura y destruyó imágenes de profundo arraigo entre los feligreses.

La Iglesia El Calvario de San Salvador salvó en 2013 su reliquia más valiosa: una astilla de la cruz de Cristo. (Foto: Iglesia El Calvario)
La Iglesia El Calvario de San Salvador salvó en 2013 su reliquia más valiosa: una astilla de la cruz de Cristo. (Foto: Iglesia El Calvario)

La imagen del Señor del Calvario resultó afectada en un 80%, aunque pudo ser restaurada con éxito. La imagen de la Virgen de los Dolores se perdió por completo. A pesar de la magnitud de las llamas, uno de los tesoros más antiguos y venerados de la iglesia no sufrió daños: una pequeña astilla de la cruz de Cristo.

Daño de la imagen de Cristo crucificado tras incendio de la Iglesia El Calvario. (Foto: Diario de Hoy)
Daño de la imagen de Cristo crucificado tras incendio de la Iglesia El Calvario. (Foto: Diario de Hoy)

Romero subrayó: “Las llamas no alcanzaron a tocar, ni quemar, uno de los tesoros que alberga El Calvario, que es una pequeña astilla, un pequeño fragmento de la cruz donde fue crucificado nuestro Señor Jesucristo”. La reliquia fue reintegrada al altar tras la restauración, transformando el retablo en relicario y preservando así un símbolo de devoción para la comunidad católica.

La historia de este templo se remonta al año 1660, cuando el cabildo de la villa de San Salvador solicitó a fray Payo de Rivera, en Guatemala, la autorización para construir una ermita dedicada a la pasión de Jesucristo. El objetivo era contar con un lugar específico para conmemorar la pasión y muerte de Cristo.

Las primeras edificaciones fueron de madera y posteriormente de lámina troquelada, materiales habituales en la época. (Foto: Centro Histórico de El Salvador)
Las primeras edificaciones fueron de madera y posteriormente de lámina troquelada, materiales habituales en la época. (Foto: Centro Histórico de El Salvador)

Fray Payo de Rivera concedió la petición y permitió además elegir la calle más extensa de la época, conocida primero como calle de Los Pasos y más adelante como calle de la Amargura. La ubicación de El Calvario marcaba el límite de la ciudad. A lo largo de esta vía se erigieron pequeños altares que representaban las 14 estaciones del vía crucis, los cuales desembocaban en el templo, que colindaba entonces, como ahora, con el cementerio conocido hoy como cementerio de los Ilustres.

Iglesia El Calvario cumple un papel como epicentro de las procesiones de Semana Santa. (Foto: Centro Histórico de El Salvador)
Iglesia El Calvario cumple un papel como epicentro de las procesiones de Semana Santa. (Foto: Centro Histórico de El Salvador)

Las primeras edificaciones fueron de madera y posteriormente de lámina troquelada, materiales habituales en la época. Sin embargo, tanto un terremoto como un incendio destruyeron aquellas construcciones, sin dejar vestigios visibles de los templos originales.

El ciclo de destrucción y reconstrucción es un rasgo distintivo en la historia de El Calvario. En 1921, arribó a San Salvador la orden de los padres somascos con la misión expresa de levantar un nuevo templo y asumir la labor educativa y correccional con jóvenes y menores, tarea que después se asociaría al CONAPINA.

La historia de la Iglesia El Calvario se remonta a 1660, cuando se autorizó construir una ermita dedicada a la pasión de Jesucristo. (Foto: Ministerio de Cultura)
La historia de la Iglesia El Calvario se remonta a 1660, cuando se autorizó construir una ermita dedicada a la pasión de Jesucristo. (Foto: Ministerio de Cultura)

El trabajo de los somascos fue clave no solo para la reconstrucción física de El Calvario, sino también para la custodia y promoción de lugares patrimoniales y de devoción popular. Entre ellos destacan el Santuario Nacional y Basílica Menor Nuestra Señora de Guadalupe, el histórico templo El Calvario y la parroquia Santos Niños Inocentes. Estos espacios se convirtieron en centros de tradición y religiosidad popular, pilares de la identidad católica local.

La astilla de la cruz resguardada en El Calvario llegó a El Salvador a finales del siglo XIX. Según narró Romero, en entrevista Frente a Frente, en la última década de los 1800, la Santa Sede concedió la petición de que el país pudiera contar con una reliquia de la cruz de Cristo, destinada a la veneración de los fieles.

El templo ha enfrentado terremotos, incendios y reconstrucciones, sin perder su papel como símbolo católico en el Centro Histórico salvadoreño. (Foto: Ministerio de Cultura)
El templo ha enfrentado terremotos, incendios y reconstrucciones, sin perder su papel como símbolo católico en el Centro Histórico salvadoreño. (Foto: Ministerio de Cultura)

La decisión fue depositar la reliquia en el templo más representativo de la Semana Santa y las prácticas cuaresmales en San Salvador. Desde entonces, el altar de El Calvario no solo funge como retablo sino también como relicario, reforzando el papel espiritual y simbólico del templo.