El primer salvadoreño canonizado: su pueblo lo hizo santo

La ceremonia de canonización reunió a líderes y fieles internacionales, consolidando la relevancia del obispo salvadoreño como defensor de los derechos humanos y fortaleciendo su legado entre quienes luchan por la justicia social

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La proclamación de Romero como
La proclamación de Romero como santo se realizó en 2018 tras la aprobación de su milagro y se celebró junto a otros personajes emblemáticos en Roma, a la derecha el papa Pablo VI. (Cortesía: Associated Press)

En un evento sin precedentes para la historia religiosa de El Salvador, Monseñor Óscar Arnulfo Romero y Galdámez fue proclamado beato el 23 de mayo de 2015, en una ceremonia multitudinaria que congregó a más de 300,000 fieles en la Plaza del Salvador del Mundo.

La beatificación, presidida por el cardenal Angelo Amato como enviado especial del papa Francisco, marcó el reconocimiento oficial del “martirio por odio a la Fe” que sufrió Romero al ser asesinado en 1980, un hecho que consolidó su figura como símbolo de la defensa de los pobres y la justicia social.

El factor histórico de la beatificación de Romero radica en que se trata del primer salvadoreño elevado a esta distinción por la Iglesia Católica. El proceso culminó luego de que la Congregación para las Causas de los Santos, el 9 de enero de 2015, reconociera unánimemente que su asesinato ocurrió “por odio a la Fe” durante una misa, según informó La Prensa Gráfica en aquel momento.

Posteriormente, el 3 de febrero de 2015, Francisco firmó el decreto que declaró formalmente el martirio del obispo salvadoreño, estableciéndose así los cimientos para la beatificación. El anuncio de la fecha oficial lo realizó monseñor Vincenzo Paglia, postulador de la causa, durante su visita al país el 11 de marzo de ese año.

La beatificación de Óscar Romero
La beatificación de Óscar Romero reunió a más de 300.000 fieles en la Plaza Salvador del Mundo, consolidando un hecho histórico para la Iglesia Católica en El Salvador. Foto: Flickr de Presidencia El Salvador

El reconocimiento internacional a Romero reunió a líderes y fieles de todo el mundo

La ceremonia en San Salvador contó con la presencia del presidente salvadoreño Salvador Sánchez Cerén y de su gabinete, junto a diputados de todos los partidos y al presidente de Ecuador, Rafael Correa. Muchos participantes pernoctaron en los alrededores de la plaza tras una vigilia iniciada el día anterior.

Durante la misa, la carta enviada por el papa Francisco fue leída por Jesús Delgado, quien fue secretario personal del beato. En ese mensaje, el pontífice definió a Romero como “siervo de Dios” y “padre de los pobres”.

El entonces arzobispo, Vicente Paglia, al leer la biografía ante la multitud, expresó: “Romero fue un ejemplo de pastor que defendió a los pobres” y subrayó la vigencia de su legado: “Romero sigue hablando y pidiendo nuestra conversión. Hoy continúa la misa que interrumpieron el día de su muerte”.

La respuesta de la población evidenció la importancia nacional e internacional de la figura de Romero, ovacionada tras la lectura del mensaje papal y celebrada por la diversidad de asistentes que incluyó fieles de toda la región y de otros continentes.

El proceso de canonización y el milagro atribuido a la intercesión de Romero

A finales de febrero de 2017, se enviaron a Roma los testimonios sobre un posible milagro atribuido a la intercesión de Romero, elemento indispensable para completar el camino hacia la canonización, como informó Vida Nueva Digital.

El caso estudiado fue el de Cecilia Flores, una salvadoreña que en 2015 sobrevivió al síndrome de HELLP, una afección severa vinculada al embarazo.

Según la documentación presentada a la Congregación para las Causas de los Santos del Vaticano, Flores experimentó “sanación total, irreversible y sin secuelas” tras las oraciones de su esposo, quien pidió un milagro por medio de una estampa de Romero hallada en una Biblia de su hogar.

Oración a San Romero. (Cortesía:
Oración a San Romero. (Cortesía: Conferencia Episcopal de El Salvador)

El papa Francisco reconoció oficialmente el milagro el 7 de marzo de 2018. Así, Romero cumplió con los requisitos exigidos por la Iglesia católica para la canonización: el martirio y un milagro acreditado.

El 19 de mayo de ese año, Francisco anunció la canonización, realizada el 14 de octubre de 2018 en la Plaza de San Pedro junto a otras personalidades, entre ellas Pablo VI y Nazaria Ignacia de Santa Teresa de Jesús.

Durante la ceremonia el pontífice destacó de Romero que “dejó la seguridad del mundo, incluso su propia incolumidad, para entregar su vida según el evangelio”, acercándose a los pobres.

El cardenal Gregorio Rosa Chávez solicitó al papa la apertura del proceso para declarar a Romero doctor de la Iglesia y abogó también por la beatificación de Rutilio Grande. Esta última petición se concretó en enero de 2022, ampliando el reconocimiento eclesiástico a otras figuras vinculadas a la historia y la lucha social en El Salvador.

La figura de óscar Arnulfo Romero se consolidó así no solo como referente espiritual, sino también como símbolo internacional de la defensa de los derechos humanos y la opción preferencial por los más desfavorecidos.