
Hoy se cumplen 109 días desde la declaración del aislamiento obligatorio. La suspensión de las clases presenciales, por su parte, lleva algunos días más. Todos niveles, desde el jardín de infantes hasta la universidad, cerraron sus puertas el lunes 16 de marzo. Para algunos establecimientos, en especial para los jardines maternales, el cierre será definitivo.
Según datos de la Junta Nacional de Educación Privado (JUNEP), 146 jardines maternales no volverán a la actividad una vez que se reanude el ciclo lectivo presencial. Con chicos desde 45 días hasta 3 años, es el nivel más comprometido. Los padres que pueden pagar las cuotas, en su mayoría, no ven sentido a las clases a distancia con niños tan pequeños pese al esfuerzo de las maestras.
PUBLICIDAD
Según el relevamiento, Salta es la provincia donde más cierres se registraron con 45. Le siguen Córdoba (32), Santa Fe (16), provincia de Buenos Aires (12), Entre Ríos (8), Mendoza (7), Río Negro (5), Chaco (5), San Luis (5), ciudad de Buenos Aires (4), La Pampa (4) y Misiones (3). Es posible que las instituciones cerradas incluso sean más ya que, pese a tratarse de la asociación más grande, hay nueve provincias que no forman parte.
En los maternales la pérdida de matrícula fue terminal. Si bien en primaria y secundaria también se registra un desgranamiento considerable, allí la caída fue de hasta el 90 por ciento en algunos casos. Hasta 90 por ciento de cuotas que no se pagaron, que se sumaron a una ayuda estatal que llegó tarde o fue insuficiente.
PUBLICIDAD
En un principio los establecimientos educativos no estaban incluidos dentro del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP). Ante el reclamo del sistema, el Gobierno los sumó a la ayuda estatal. Sin embargo, muchas instituciones -en especial jardines- reportaron problemas para acceder al subsidio, demasiadas trabas burocráticas y retrasos.

Los presagios para el nivel son los más dramáticos. En primer lugar, la continuidad pedagógica con chicos de 3 años o menos se convierte en una tarea titánica. En segundo lugar, porque en este contexto ya no cumple la función de guardería, los padres ya no pueden confiarles a sus hijos a una institución mientras ellos trabajan. Y en tercer lugar, de sala de 3 para abajo no es obligatorio. Por ende, sacar a los chicos no implica que pierdan escolaridad.
PUBLICIDAD
“La mayoría todavía no cerró porque apostamos a poder sostenerlo, pero la realidad es que muchísimos no van a tener alternativa. Solo en la ciudad de Buenos Aires, son más de 5 mil empleados afectados y familias que necesitan de esa función social. El videíto que nosotros le podamos a mandar a los chicos puede ser muy lindo, pero no alcanza”, planteó Georgina Malm Green, dueña de la Escuela Infantil Green Garden de Chacarita.
En el mejor de los casos, aquellos que acceden a la ATP, pueden pagar parte de los salarios de los maestros, pero se les hace cuesta arriba solventar los otros gastos que, pese a no haber actividad presencial, deben seguir pagando como el alquiler, los servicios y los seguros.
PUBLICIDAD
El problema se agrava si se considera que, en los primeros años, la oferta educativa estatal es muy baja. Según datos de CIPPEC, mientras el 70% de las escuelas privadas ofrecen sala de 3, solo el 47% de las de gestión estatal lo hacen. En el jardín maternal, las diferencias son mayores: el 35% de las privadas ofrece alguna sala para los niños de 45 días a 2 años, mientras que solo sucede en el 10% de las públicas.
Llegado el caso, si el cierre de establecimientos siguiera avanzando, la pregunta que cabrá hacerse es si el sistema público está en condiciones de resistir la migración de chicos que vendrá de la gestión privada. En el nivel inicial, ni hablar del maternal, es indudable que no.
PUBLICIDAD
Seguí leyendo:
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
No importa si usas lapicera o teclado: la clave está en qué haces con tu mente mientras escribes
Durante décadas, el debate educativo sobre la tecnología en el aula giró alrededor del instrumento equivocado. Una nueva investigación destaca que no se trata de ver analizar con qué se escribe sino cómo se procesa lo que se está escribiendo

Gloria Medellín Sánchez de Fundación Manuelita: “Nosotros le damos la voz a los niños, a las familias y a los docentes”
En diálogo con Ticmas, la gerente de la Fundación Manuelita, explica cómo la organización trabaja en el desarrollo de un modelo integral de aprendizaje y acompañamiento a través del programa “Educar Uno a Uno”

Escuelas chicas vs. escuelas grandes: ¿la escala influye en la calidad educativa?
Las secundarias con menos de 100 estudiantes muestran mejores indicadores de clima escolar, mayor capacidad de adaptación a las reformas y vínculos más estrechos con las familias. Pero los especialistas advierten que el tamaño, por sí solo, no garantiza mejores aprendizajes

Leer por placer desde la infancia crea un verdadero diferencial cerebral más allá de la educación formal
Dos investigaciones científicas recientes invitan a repensar la lectura no solo como habilidad técnica; el gusto por leer puede hacer una gran diferencia en el aprendizaje a lo largo de la vida

Cuando ChatGPT, Claude y Gemini se distraen: el test de psicología experimental de 1935 que las IA no pueden resolver
Se trata de un test de control ejecutivo que el cerebro humano adulto puede resolver y que sistemas como GPT-5, Claude Opus y Gemini fallan. El experimento invita a pensar en cómo usamos la IA en el aula y en los entornos de trabajo complejos



