Los adultos que buscan terminar la secundaria lograron muy buenos resultados en matemática
Los adultos que buscan terminar la secundaria lograron muy buenos resultados en matemática

Durante noviembre del año pasado se evaluó por primera vez a los adultos que buscan terminar la secundaria en la provincia de Buenos Aires. Infobae accedió a los resultados de las pruebas que se llamaron Avanzar. Resultados que en matemática son más que llamativos: los estudiantes mayores de edad saben más del doble que los alumnos de sexto año, a punto de egresar de la escuela convencional, cuando se supone que deberían manejar un nivel similar de conocimientos.

En concreto, el 67,3% de los estudiantes que cursan en alguna de las modalidades de CENS o FinES estuvieron en los niveles más altos -satisfactorio y avanzado- en matemática. En cambio, en las pruebas Aprender de 2017, con alumnos de sexto año, la proporción fue exactamente al revés: el 68,7% no logró resolver problemas sencillos. En total, hay 36 puntos porcentuales de diferencia entre unos y otros. Ni siquiera duplicando la cantidad de chicos con buenos resultados se alcanzaría la marca de Avanzar.

Más allá de que los niveles de desempeño no responden a los mismos criterios en las dos pruebas, la provincia tomó como referencia los resultados de Aprender para tener un punto de comparación. La brecha es sugerente, sobre todo porque se trata de una de los grandes cuentas pendientes del sistema educativo: mejorar los aprendizajes en matemática.

¿Por qué tanta diferencia entre estudiantes de la misma provincia que deberían aprender, con alguna leve diferencia, lo mismo? Las especulaciones giran en torno a dos hipótesis. Por un lado, la experiencia en un trabajo pudo haber ayudado a que detecten la importancia de la matemática; la misma que los adolescentes suelen ver como una materia sin sentido. Por otro, una cuestión de foco: la actitud hacia el aprendizaje es otra cuando se cursa por decisión por propia y no por "obligación".

Especulaciones a un lado, pese a que los márgenes resultaron más acotados, en lengua la historia fue diferente. En Avanzar, el 58,3% de los adultos logró niveles altos; menos que el 64,8% obtenido en Aprender.

Avanzar se tomó a una muestra representativa de 6.069 alumnos. En las mujeres la edad promedio es de 31 años, mientras que en los varones es de 27. En general, se trata de población vulnerable. Apenas el 20 por ciento accede en forma simultánea a gas natural, agua de red, cloacas, asfalto, computadora e Internet. La mitad tiene al menos un hijo y, pese a las dificultades, la gran mayoría cree que continuará otros estudios una vez que termine la secundaria.

La prueba se tomó a una muestra representativa de 6.069 alumnos
La prueba se tomó a una muestra representativa de 6.069 alumnos

Según cifras oficiales, desde 2015 hasta 2018 aumentó la matrícula un 70% hasta consolidar 490.453 estudiantes. Los egresados también incrementaron un 31% y fueron 118.708 el año pasado. Todos ellos se distribuyeron entre las ocho modalidades: primaria dirigida a mayores de 14 años, CENS para quienes quieren retomar o iniciar sus estudios secundarios, FinEs Trayecto Secundario, FinES Deudores de Materias, bachillerato con orientación en salud, secundarios vinculados a oficios, educación a distancia o semipresencial y bachillerato para adultos.

Durante 2018, los bachilleratos para adultos fueron foco de polémica. Los sindicatos bonaerenes denunciaron que se cerrarían 400 sedes, aunque el gobierno aclaró que se trataba de un "reacomodamiento" de la oferta de terminalidad y que nadie perdería su trabajo. Los programas, en general, duran un año y medio. Por eso, es habitual que se rebaje el valor de sus títulos y se los denomine "exprés".

Resultados según sexo, edad y empleo

Al igual que otras pruebas estandarizadas, Avanzar también incluyó un cuestionario complementario para conocer la realidad del estudiante. Eso les permitió combinar los resultados de aprendizajes con distintas variables. En el apartado según sexo, a los varones les fue mejor tanto en lengua como en matemática, aunque cabe una aclaración: son las mujeres quienes manifiestan dedicar más tiempo a tareas del hogar, por lo cual es posible que tengan menos espacio para el estudio.

Cuando se desagrega por edad, los estudiantes mayores de 24 años presentan mejores resultados en matemática, pero peores en lengua.  El cruce de variables refuerza la hipótesis que dice que a más edad más conocimientos en matemática.

Por otra parte, el 64,5% de los estudiantes declaró tener trabajo. Ellos alcanzaron aprendizajes más elevados que sus pares desempleados. La relación de mejores resultados también se observó en alumnos cuyos padres terminaron la secundaria, en alumnos que no repitieron durante la primaria y en quienes no dedican tiempo al cuidado de familiares o hijos.

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