Los mercados se reconfiguran en medio del conflicto en Medio Oriente: qué pasa con los activos argentinos

La escalada bélica en Irán marca el pulso de las principales bolsas del mundo, pero algunos inversores aprovecharon para recomprar activos. Cómo se posiciona la Argentina en este nuevo contexto

Guardar
Los mercados buscan un nuevo
Los mercados buscan un nuevo equilibrio tras la escalada del conflicto en Medio Oriente. EFE/EPA/Justin Lane

Los cazadores de oportunidades aprovecharon a recomprar lo que vendieron en las Bolsas de Nueva York a pesar de que se redujeron las posibilidades de que la Reserva Federal baje las tasas de interés.

Al mismo tiempo, los bonos del Tesoro de Estados Unidos continuaron a la baja y su rendimiento subió a 4,09%, pero esta vez no afectó a los mercados emergentes, incluida la Argentina porque los fondos del exterior encontraron una oportunidad en el reacomodamiento de precios de las últimas ruedas, en particular la del martes donde las bajas fueron amplias.

El movimiento de las Bolsas norteamericanas se replicó en la región donde la Bolsa de Brasil recuperó 1,24%; la de México 2,91% y la de Chile 2,42% después de padecer bajas de más de 3% en la rueda anterior.

El S&P Merval de las acciones líderes estuvo ajeno a este movimiento y tuvo una leve baja de 0,2% en pesos y de 0,7%. No se puede hablar de un retorno a la normalidad por estas reacciones, ya que el petróleo sigue en USD 82,50 y con tendencia a la suba, lo que supone una amenaza para la inflación del mundo.

Si bien la recuperación de bonos de la deuda fue notable y el índice de Emergentes reaccionó con un alza de 1,1% y el de Brasil con 1,8%, siguen por debajo de sus máximos. En la Argentina los bonos soberanos tuvieron un rebote de hasta 2,5% que hizo caer el riesgo país en 39 unidades (-6,8%) a 534 puntos básicos, pero está lejos de los 504 puntos del 2 de febrero pasado.

De todas maneras, con el conflicto acrecentándose, el riesgo país pierde consistencia porque hay aversión al riesgo. La Argentina mostró que a corto plazo consigue dólares a tasas accesibles y le alcanza para los vencimientos de julio, plazo suficiente para que el mundo se asiente. El mercado no está actuando como si este conflicto durara demasiado tiempo.

De hecho, el ajuste que está haciendo el banco Morgan Stanley al despedir a 2.500 empleados en Estados Unidos y en el exterior, recuerda que la crisis desatada por la Inteligencia Artificial está presente y será un problema para resolver tras el conflicto en Irán.

Nunca como ahora, el día a día marcó el ritmo de los mercados. La recuperación del Bitcoin, que anoche superaba los USD 72.000, fue una señal de que la criptomoneda no es un activo de refugio, sino que tiene mejor comportamiento cuando las crisis parecen tener salida.

El Bitcoin es el ejemplo más claro de los cazadores de oportunidades. El oro, que parecía que iba a lucir en este escenario, tuvo una performance opaca porque se lo considera tan sobrevaluado, como subvaluado estuvo la criptomoneda.

Este escenario fue anticipado por Jorge Harker, analista de mercados internacionales de Adcap Grupo Financiero, quien señaló que “las caídas en activos como uranio, cobre, oro y plata podrían convertirse en oportunidades de compra en el mediano plazo, incluso en acciones globales. También conviene mirar compañías vinculadas a fertilizantes, ya que la pérdida del 20% del gas global que representa Qatar puede impactar en esa industria. A más largo plazo, el mundo entendió que la energía barata ilimitada ya no existe. El uranio, vía reactores nucleares, aparece como una fuente consistente y relativamente barata. Cobre y tierras raras, aunque hoy estén golpeados, siguen siendo una temática clave hacia 2026”.

Las tasas de interés siguieron en baja. Las LECAP entre fin de abril y fin de noviembre rinden entre 2,29% y 2,31% efectivo mensual. Los BONCER y todo lo que tenga que ver con ajuste por inflación, son los elegidos por los inversores. Los BONCER que vencen en noviembre subieron 0,68 por ciento.

Los dólares financieros tuvieron una mayor oferta ante el mejor clima de los mercados del mundo. El MEP y el contado con liquidación (CCL) bajaron 1,6% a $1.428 y 1,471 pesos. El “blue” cedió $5 a 1.415 pesos.

En el Mercado Libre de Cambios (MLC) se operaron 331,5 millones de dólares. La oferta fue abrumadora y el dólar mayorista bajó $14,50 (-1%) a 1.400,50 pesos. El Banco Central compró USD 40 millones y las reservas subieron USD 73 millones a USD 46.208 millones por la baja del dólar frente al yuan, el oro y el euro.

La consultora F2 que dirige Andrés Reschini señaló que “el principal driver fue Medio Oriente y el dólar se debilitó luego de dos jornadas de marcado fortalecimiento. Tanto la divisa local como el real brasilero se apreciaron contra el dólar en línea con su debilitamiento global. Desde finales de febrero con la reducción de tasas y el estallido del conflicto entre Estados Unidos e Irán la volatilidad se incrementó.

“Esta vez, ante mayores chances de desescalada, tanto el mayorista como los futuros terminaron con bajas y fueron acompañados de subas en los instrumentos de deuda en pesos y compresión de rendimientos cortos. A su vez, el corrimiento a la baja en las tasas implícitas en futuros del tramo más corto fue más marcado. El escenario geopolítico sigue copando la escena y marcando el pulso del mercado eclipsando las cuestiones locales”, sumó el reporte.

En las negociaciones en el overnight las Bolsas de Nueva York operaban con leves verdes, mientras el oro subía 1% y el petróleo avanzaba 1,5% adicional. El dólar abría 0,23% abajo frente a las principales monedas del mundo. Estas cotizaciones varían antes de la apertura de los mercados, pero indican que el ambiente de dudas está instalado y no hay que esperar reacciones firmes.