La confianza y las intenciones de inversión del campo alcanzaron niveles récord en enero

El Ag Barometer Austral muestra un alto optimismo en el sector agropecuario de cara a este año, con mejoras en la mayoría de los indicadores

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Hubo un fuerte avance en
Hubo un fuerte avance en las decisiones de inversión en activos fijos (Gobierno de Misiones)

La confianza del campo se sostiene en niveles excepcionalmente altos y las intenciones de inversión marcan un récord desde que comenzó a elaborarse el Ag Barometer Austral, impulsado por un fuerte crecimiento en inversiones en activos fijos y un clima de optimismo entre los productores.

Así lo refleja el último informe del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral. En enero de 2026, el índice general se ubicó en 158 puntos, apenas un escalón por debajo de los 159 alcanzados en noviembre de 2025. La diferencia es marginal —una variación de apenas 0,06%— y consolida al indicador en valores históricamente elevados.

Pero el dato que sobresale en esta edición es el fuerte avance en las decisiones de inversión en activos fijos. Ese subíndice creció 14% en el último bimestre y llegó a 127 puntos, el registro más alto desde la creación del relevamiento.

Para Carlos Steiger, director del estudio, el salto en este componente es una señal clara del clima que atraviesa el sector. “El productor inicia 2026 con una visión optimista y mayor confianza en el negocio agropecuario”, señaló.

AgBarometer: análisis de Condiciones Actuales
AgBarometer: análisis de Condiciones Actuales y Expectativas Futuras Agrícolas (Universidad Austral)

El informe también revela que el 63% de los productores considera que el contexto actual es propicio para invertir en tierra, maquinaria o vientres. Detrás de esa percepción aparece, principalmente, una mayor previsibilidad en el escenario político y económico.

En ese sentido, Steiger sostuvo que el resultado de las elecciones legislativas de octubre de 2025 funcionó como una señal de continuidad en el rumbo económico, un factor que —según explicó— impacta directamente en las expectativas de inversión del sector.

El desagregado del informe muestra además una mejora en la evaluación del presente. El Índice de Condiciones Presentes avanzó de 124 puntos en noviembre de 2025 a 132 en enero de 2026, lo que implica un incremento del 6,45% en apenas dos meses.

Distinta fue la dinámica del Índice de Expectativas Futuras, que registró una leve contracción: retrocedió de 182 a 175 puntos. Aun así, el nivel continúa siendo muy alto en términos históricos y refleja que el horizonte del sector sigue marcado por perspectivas favorables.

La comparación interanual refuerza esa tendencia. El índice general escaló de 117 puntos en enero de 2025 a 158 en el mismo mes de 2026, lo que equivale a un salto del 35%.

El desagregado del informe muestra
El desagregado del informe muestra además una mejora en la evaluación del presente

“El productor argentino mantiene una visión positiva sobre el futuro, pero ahora esa confianza comienza a reflejarse también en cómo percibe la situación actual”, afirmó Steiger.

Por otro lado, señalan que, en la campaña agrícola 2025/26, la mayoría de los productores recurrió principalmente a sus propios recursos para financiar la actividad.

En detalle, el 61% utilizó fondos propios, mientras que el 49% accedió a financiamiento de proveedores a través de canjes a cosecha. Por su parte, el crédito bancario tradicional mantiene una participación reducida, con apenas 17% de uso, limitado sobre todo por las elevadas tasas de interés reales.

“El productor tiene intención de invertir, pero el sistema financiero aún no ofrece condiciones acordes con la dinámica económica del sector agropecuario”, dijo Steiger.

El informe también destaca que los productores proyectan destinar alrededor del 51% de los ingresos esperados por soja y el 52% de los provenientes del maíz para cubrir los costos totales de la campaña.

“El productor tiene intención de
“El productor tiene intención de invertir, pero el sistema financiero aún no ofrece condiciones acordes con la dinámica económica del sector agropecuario”, dijo Steiger (CREA)

Esto sugiere que, en promedio, los productores podrían cerrar el ciclo con un superávit financiero, un factor que contribuye al aumento en las expectativas de inversión.

No obstante, la estrategia de comercialización sigue siendo cautelosa. Casi la mitad de los productores (48%) prefiere retener parte de la producción, a la espera de mejores precios internacionales o de posibles modificaciones en los derechos de exportación. Otros destinan los excedentes a la adquisición de insumos para la próxima campaña, mientras que un grupo menor los invierte en maquinaria o en la compra de hacienda.

Vale mencionar que las exportaciones de la agroindustria iniciaron 2026 con un crecimiento interanual del 17,6%, según el último informe del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), elaborado junto a la Bolsa de Cereales. En enero, el sector generó USD 4.088 millones, es decir, USD 613 millones más que en el mismo mes del año pasado.

Este desempeño se explicó principalmente por los complejos de trigo, girasol y cebada, que lideraron el incremento mensual. Además, destacaron por su dinamismo sectores como el tabacalero, la alfalfa y el girasol, con aumentos relativos de 271%, 233% y 173%, respectivamente.