Qué dice un informe del Congreso de EEUU sobre el apoyo financiero a la Argentina y qué alternativas menciona para restringirlo o expandirlo

El Servicio de Investigación del poder legislativo norteamericano analizó el swap por USD 20.000 millones y enumeró los principales interrogantes del respaldo económico del gobierno de Donald Trump al de Javier Milei

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Un informe del Congreso de EE.UU. recogió las principales dudas en torno al apoyo financiero a la Argentina. REUTERS/Jonathan Ernst/File Photo

El respaldo financiero del Tesoro de Estados Unidos al gobierno de Argentina, oficializado en octubre de 2025 mediante el anuncio de una línea de swap de divisas por hasta USD 20.000 millones, marcó un punto de inflexión en la relación bilateral y en el rumbo de la economía argentina. Un informe del Congreso de EE.UU. planteó dudas respecto al apoyo financiero brindado y enumeró las opciones que evalúan los parlamentarios estadounidenses.

La asistencia, canalizada a través del Fondo de Estabilización de Cambios (ESF, por sus siglas en inglés), surgió como respuesta a la inestabilidad cambiaria en la previa electoral, en un contexto de reservas internacionales limitadas y presiones sobre el tipo de cambio. Según el Servicio de Investigación del Congreso (CRS, por sus siglas en inglés), la magnitud y la naturaleza de este soporte representan una intervención inusual en la política financiera estadounidense.

Asistencia financiera del Tesoro de EE.UU. a Argentina

El 9 de octubre de 2025, el secretario del Tesoro Scott Bessent comunicó que el Departamento del Tesoro suscribió un acuerdo con el Banco Central de la República Argentina (BCRA) para establecer una línea de swap de divisas de hasta USD 20.000 millones. Este instrumento habilita a la autoridad monetaria argentina a intercambiar pesos por dólares, con el propósito de defender el valor del peso y facilitar el acceso inmediato a moneda extranjera, en un contexto de tensión cambiaria.

De acuerdo con el CRS, el mecanismo emplea recursos del ESF, que cuenta con activos líquidos por unos USD 35.000 millones —según datos de septiembre de 2025— y que está autorizado a intervenir en mercados de divisas y asistir a países en crisis, aunque su uso en apoyo a gobiernos extranjeros es poco habitual. Hacia finales de octubre de 2025, el Banco Central argentino había utilizado más de USD 2.500 millones de la línea, sin que se hayan divulgado la duración ni todos los términos del acuerdo.

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El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, lideró las negociaciones para sellar el swap por USD 20.000 millones con la Argentina. (Kena Betancur / AFP)

“Además del swap, el 15 de octubre de 2025, Bessent dijo a periodistas que EE.UU. buscaba asociarse con el sector privado para proveer otros USD 20.000 millones en financiamiento para Argentina. Hacia fines de noviembre, tres bancos estadounidenses analizaban un acuerdo por unos USD 5.000 millones. También en octubre, el Tesoro otorgó USD 872 millones en apoyo de liquidez a Argentina mediante transacciones con activos de reserva internacional del FMI, aparte del swap. La administración Trump también anunció un futuro marco de comercio e inversión para ‘impulsar el crecimiento a largo plazo’ en Argentina, reduciendo aranceles y barreras comerciales, y mejorando la protección de la propiedad intelectual”, recapituló el reporte.

Debates políticos y cuestionamientos en el Congreso de EE.UU.

Las medidas adoptadas por el Tesoro generaron un amplio debate en el Congreso de Estados Unidos, donde diversas fracciones manifestaron preocupaciones y posturas divididas. Algunos legisladores objetaron el uso de recursos públicos para asistir a Argentina, invocando el historial recurrente de impagos del país y el riesgo para los contribuyentes estadounidenses. Según señala el Servicio de Investigación del Congreso, también se argumentó que la asistencia podría beneficiar de manera desproporcionada a inversores privados con activos argentinos, y que la falta de información sobre los términos del acuerdo dificulta la labor de supervisión parlamentaria.

Asimismo, determinados sectores del Capitolio detectaron riesgos para los productores y exportadores estadounidenses, especialmente en sectores como la soja y la carne, ante la posibilidad de que Argentina incremente sus exportaciones y compita directamente en mercados globales. Además, se expresaron críticas en torno a que “las medidas implican una injerencia en una elección democrática extranjera”, en relación con la presunta condicionalidad del respaldo financiero a los resultados de las elecciones legislativas de octubre de 2025.

Por el contrario, el gobierno estadounidense defendió la operación. Según recoge el CRS, se sostiene que Argentina constituye un “aliado de importancia sistémica” para Estados Unidos en el continente y que la consolidación de las reformas impulsadas por la administración Milei favorecería la estabilidad y prosperidad del hemisferio occidental.

Impacto económico y desafíos para la política argentina

El análisis del CRS destaca que el principal obstáculo para la política económica argentina es la limitada disponibilidad de divisas. El swap proporcionado por el Tesoro estadounidense se transformó en la mayor fuente de moneda extranjera, ya que el resto de los activos internacionales del Banco Central está comprometido para respaldar obligaciones previas, y el superávit comercial resulta insuficiente para cubrir las necesidades de financiamiento externo. “Con el peso cerca del techo de la banda y pagos de deuda en aumento para los próximos tres años, el gobierno podría enfrentar nuevos obstáculos para profundizar las reformas”, alertó.

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E l ministro de Economía, Luis Caputo, junto al secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent.

Y sumó: “Si el Gobierno queda sin fondos suficientes para los pagos de deuda y para sostener la política cambiaria, podría enfrentar decisiones difíciles, como un décimo default o permitir una mayor flexibilidad en el valor del peso. En ese escenario, el gobierno podría buscar apoyo adicional de EE.UU., el FMI u otros organismos. Las perspectivas de obtener ese apoyo no son claras, dadas las dudas sobre la disposición del FMI para ampliar la asistencia, considerando su alta exposición a Argentina en comparación con otros países miembros. Además, en agosto de 2025, Argentina solicitó y obtuvo una dispensa del FMI por no cumplir la meta de reservas internacionales fijada en el programa”.

Siguiendo esa línea argumental, el documento sostuvo que desde el punto de vista económico, “también existen dudas sobre la importancia de Argentina como socio comercial para EE.UU., ya que sus crisis previas no han tenido efectos de contagio significativos para la economía estadounidense ni global”.

Perspectivas y dilemas en la política estadounidense

El CRS puntualiza que el manejo de los recursos del Fondo de Estabilización de Cambios reside en gran medida en el secretario del Tesoro, aunque el Congreso conserva atribuciones para modificar criterios de uso, imponer límites de duración y monto, exigir reportes de seguimiento e intervenir sobre la razonabilidad de los apoyos a países con antecedentes de crisis recurrentes. Actualmente, existen propuestas legislativas tanto para restringir como para expandir estas facultades, y también para reforzar la transparencia en los términos de los acuerdos. En tal sentido, remarca tres caminos posibles:

  • Si apoya el respaldo a Argentina, podría alentar al Tesoro a aumentar el monto o la duración del swap, coordinar con otras agencias para identificar alternativas o incrementar el tamaño del ESF, además de dar más directrices sobre su uso.
  • Si se opone, podría prohibir el uso del ESF para cualquier gobierno extranjero o para Argentina en particular, o restringirlo para gobiernos competidores o que no adhieran a programas del FMI. En el Congreso se presentaron proyectos para prohibir el uso del ESF en Argentina y para redirigir esos fondos a otras prioridades nacionales.
  • Si busca preservar la discrecionalidad del Secretario del Tesoro de EE.UU. pero con mayor control, el Congreso podría acortar los plazos para informar sobre préstamos o líneas de crédito a gobiernos extranjeros, exigir informes a los comités clave, divulgar los términos de los acuerdos de financiamiento, o requerir aprobación legislativa para montos o plazos superiores a cierto umbral. También podría solicitar informes de riesgo sobre programas con gobiernos extranjeros.

“Las reformas económicas de la administración Milei arrojaron resultados mixtos. La economía creció, la inflación bajó y el gobierno registró superávit fiscal, pero el desempleo osciló y hubo protestas por los recortes. Persisten dudas sobre la estabilidad de la política cambiaria y la capacidad del Gobierno para afrontar los próximos pagos de deuda. También hay interrogantes sobre la continuidad del cumplimiento del programa con el FMI. La administración Trump utilizó las facultades otorgadas por el Congreso para reforzar las reservas argentinas, una acción que sigue siendo objeto de debate legislativo. Resta ver hasta qué punto el Congreso respaldará o se opondrá al apoyo económico estadounidense a Argentina”, concluye el informe.