
Fitch Ratings anunció una mejora en la calificación de riesgo soberano de Argentina al elevar su nota de largo plazo en moneda extranjera y local de “CCC” a “CCC+”. La decisión responde a los avances del programa económico del presidente Javier Milei, el nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y la liberalización del mercado cambiario.
“La mejora refleja el lanzamiento de un nuevo programa con el FMI y una liberalización importante del mercado de cambios, lo que ha fortalecido la liquidez externa y la durabilidad del programa de estabilización económica del presidente Javier Milei”, explicó la calificadora. Fitch sostuvo que la recuperación económica y el proceso de desinflación “ya superaron nuestras expectativas previas”.
La nueva estructura cambiaria implementada en abril estableció una flotación del peso dentro de una banda de entre 1.000 y 1.400 por dólar, con intervención obligatoria en los límites y discrecional dentro del rango. “Las autoridades desmantelaron los controles cambiarios, preservando solo algunos para descomprimir la demanda pendiente de divisas”, señaló el informe, en referencia a giros de dividendos corporativos y el esquema de “dólar blend”.
Fitch consideró que el nuevo régimen comenzó de manera ordenada, con el peso depreciándose hacia el centro de la banda —en torno a los 1.200 por dólar— y luego fluctuando con cierta apreciación. Sin embargo, advirtió que la acumulación de reservas no está garantizada. “Las autoridades han señalado que no tienen intención de comprar divisas dentro de la banda, reflejando su preferencia por una moneda fuerte como ancla de desinflación”, remarcó.
El respaldo multilateral también fue clave para la revisión al alza de la nota. El nuevo acuerdo con el FMI contempla un financiamiento por USD 20.000 millones en cuatro años, con un primer desembolso de USD 12.000 millones en abril. Fitch destacó que los fondos elevaron las reservas brutas desde USD 24.000 millones hasta aproximadamente USD 38.000 millones. “Las reservas netas pasaron de -USD 7.000 millones a +USD 5.000 millones”, precisó el comunicado. Además, subrayó que los compromisos de otros organismos multilaterales podrían reforzar aún más la posición externa.
No obstante, Fitch advirtió sobre la incertidumbre que persiste en el mediano plazo. “El acceso al mercado externo sigue siendo prohibitivamente costoso”, afirmó. Las tasas de los bonos soberanos rondan el 10%-12%, lo que limita las alternativas de financiamiento. El organismo estimó que el superávit de cuenta corriente de 2024 se revertirá en un déficit, lo cual también podría obstaculizar la acumulación de reservas.
El servicio de deuda sigue siendo elevado. Fitch estimó que los pagos del Gobierno en bonos en moneda extranjera ascienden a USD 8.600 millones en 2025, de los cuales la mitad ya fue cubierta en enero y el resto vence en julio. La calificadora reconoció que las autoridades lograron reunir las divisas necesarias hasta ahora, pero alertó: “Alguna combinación de acumulación de reservas y acceso a los mercados será eventualmente necesaria para sostener la capacidad de repago”.
En materia fiscal, el reporte resaltó la estrategia de Milei como un “ancla” de su programa. “El déficit primario de 2,3% del PBI en 2023 se convirtió en un superávit de 1,8% en 2024”, afirmó Fitch. A pesar de que parte del ajuste respondió a la licuación provocada por la inflación, la agencia proyectó que el Gobierno alcanzará su meta de superávit primario de 1,6% en 2025.
Respecto de la inflación, la calificadora destacó que el nuevo esquema cambiario no generó un repunte significativo de precios. “Esperamos que la inflación caiga por debajo de 2% mensual hacia el cuarto trimestre y a 28% interanual en diciembre”, sostuvo. No obstante, advirtió que puede haber presiones por una eventual recuperación de la demanda interna y por la volatilidad cambiaria que podría surgir cerca de las elecciones legislativas.
Fitch también observó una rápida reactivación económica, apoyada en el aumento del ingreso real, la reactivación del crédito y las inversiones en energía y minería. “El PBI real cayó solo 1,7% en 2024, mucho menos de lo que esperábamos, y proyectamos una recuperación de 5,6% en 2025”, indicó.
Finalmente, la agencia enfatizó el impacto que podrían tener las elecciones legislativas del 26 de octubre sobre el programa económico. “Podrían representar una prueba crucial de apoyo para el programa de Milei, así como una fuente de volatilidad durante la campaña”, concluyó.
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