
Con un dólar mayorista que ganó en las últimas once ruedas operativas un 8,5%, a $1.170, y un “blue” que perdió 13,8%, a $1.185, la brecha cambiaria quedó prácticamente extinta, en un mínimo 1,3 por ciento.
Se trata de un rápido proceso de convergencia de las cotizaciones que obedece a varios aspectos que se están dando con el nuevo esquema definido por la flexibilización del mercado de cambios.
1) Alto volumen operado. El mercado de cambios negoció desde el 14 de abril sin intervención oficial con una demarcación de precios por oferta y demanda privadas, con elevados montos negociados en torno a los USD 800 millones diarios. Los precios genuinos, que ahora no son determinados arbitrariamente por el crawling peg, habilitan el flujo de negocios: se activan ventas en la temporada alta de liquidaciones por la cosecha, y también la demanda de importadores e individuos, que en este último caso ya no tienen el límite de USD 200 mensuales.
En tal caso, el resultado de esta puja fue el de un dólar estabilizado por debajo de 1.200 pesos, el punto medio de la banda dispuesta para compras o ventas del BCRA, que empujó a todos los precios a ese nivel, con alza del dólar oficial y caída de los paralelos, lo que comprimió la brecha.
2) Arbitraje de precios. Los distintos segmentos del dólar operan con vasos comunicantes y los agentes arbitran entre los diferentes precios. Un dólar al público ahora sin el sobrecosto de impuestos forzó a la baja del blue, porque al ser este último un precio más alto, reapareció la oferta y se atrofió la demanda, que ahora tiene la alternativa del mercado formal.
En el promedio de bancos, el dólar minorista quedó el miércoles a $1.193,88 para la venta, hoy por encima del blue, a $1.185, por lo tanto, con brecha negativa entre ambos.
3) Adiós al dólar “blend”. A la vez que el Gobierno liberó del cupo mensual máximo de USD 200 mensual para individuos, junto con la exención de impuestos para la demanda de divisas para ahorro, eliminó el esquema “blend” que obligaba a liquidar el 20% de los dólares por exportación en el mercado bursátil. De esta forma. la mayor oferta de dólares en el mercado de cambios a manos de ahorristas -que se reflejó en incremento de más de USD 1.000 millones en el stock de depósitos durante la segunda mitad de abril- se compensó con ese 20% de divisas de exportaciones que antes acudían a la operatoria bursátil y ahora regresaron a la plaza mayorista.
Como consecuencia, se desplomó el precio del dólar MEP -que utilizaban los ahorristas para dolarizarse-, ahora más barato que aquel que se comercializa al público en bancos, la otra brecha que desapareció.
Desde que se flexibilizó el cepo, el dólar MEP bajó $165,34 o un 12,3%, desde los 1.340,06 a los 1.174,72 pesos, mientras que el “contado con liquidación” retrocedió $147,10 o u 11%, desde los 1.336,88 a 1.189,76 pesos.
El BCRA dio cuenta de que el 28 de abril, los depósitos privados en moneda extranjera alcanzaban los 30.183 millones de dólares. Desde la salida del “cepo”, estas colocaciones se incrementaron en USD 1.135 millones o un 3,9 por ciento.
Hay que recordar que esta brecha cambiaria llegó a alcanzar el 200% en los días previos a las elecciones presidenciales de 2023, con un dólar mayorista en $350 y un “blue” a $1.050 el 10 de octubre, una diferencia sin precedentes desde desde el 31 de marzo de 1989, cuando el país atravesaba una hiperinflación en el tramo final del gobierno de Raúl Alfonsín. Según datos del Banco Central, aquel día -entonces sin “cepo”- la brecha alcanzó 214,8% entre el dólar comercial -para operaciones de comercio exterior- a 15,82 australes y un dólar libre, a 49,8 australes.
“Entusiasman los avances en la consolidación fiscal y monetaria, lo cual se combina con la liberación cambiaria, incluida una bienvenida etapa de mayor flotación cambiaria que está siendo muy bien recibida y no está alterando el proceso de desinflación. Todo ello continúa acelerando los tiempos hacia una normalización económica, lo cual derivaría próximamente en una fuerte compresión del riesgo país y en el acceso a los mercados internacionales para impulsar un roll-over de la deuda, que combinado con eventuales upgrades crediticios a futuro redundarían en mejores condiciones de financiamiento, entre ellas menores tasas, mayores plazos y una mayor demanda de real money”, observó el economista Gustavo Ber.
“La semana próxima arranca mayo con un escenario cambiario que podría extender la mayor estabilidad de las últimas ruedas a partir de una anticipada mayor oferta -desde el campo, inversiones reales y carry-, así como habitualmente a comienzos de mes ventas privadas para atender compromisos corrientes. Esto sucede además cuando los agentes económicos vienen evaluando un dólar en niveles de alrededor de $1.200 como conveniente, en el actual contexto económico-financiero, y así es que va apareciendo mayor oferta cerca de la mitad de la banda", puntualizó el titular del Estudio Ber.
Últimas Noticias
Tras el pico de inflación de enero, el Tesoro retiró pesos del mercado para limitar la suba de precios
Renovó mucho más de lo que vencía en la licitación de ayer y retirará $1,7 billones del mercado. El objetivo es que la oferta de pesos por la compra de divisas no genere mayor impacto sobre los precios

Motosierra fiscal: cuáles fueron los gastos que más se ajustaron en enero y qué meta fijó el Gobierno para 2026
Un informe privado expuso qué partidas recortó el Gobierno durante enero de 2026. Cuál es el objetivo fiscal para este año y el cambio que viene en materia de subsidios

Todas las marcas, todos los modelos: cuáles son los autos que más aumentaron en el último año en comparación con la inflación
Aunque para muchas personas los vehículos nuevos están caros, la comparación con el índice de precios al consumidor no los deja tan mal parados

¿Dólares o pesos?: en qué activos se refugian los inversores argentinos y cuál es el principal motivo
En un contexto de estabilidad cambiaria, los agentes financieros se inclinan por una alternativa en particular. El impacto de los datos estadounidenses de empleo y de precios en los mercados

Desde el inicio del gobierno de Milei se perdieron 300.000 empleos asalariados registrados
La mayoría de las bajas corresponden al sector privado. Qué pasó con los trabajadores del Estado, los independientes y los monotributistas



