
En 2023, Luvo Manyonga permaneció postrado en el suelo tras recibir una paliza con un bate de béisbol propinada por miembros de una patrulla comunitaria en Paarl, Sudáfrica. Había robado un teléfono para costear su adicción al tik, la variante de metanfetamina cristalizada que se extiende por los barrios empobrecidos del país africano. Convertido en una sombra de quien había sido campeón mundial de salto de longitud, ese episodio radicalizó su decisión: debía cambiar o morir.
Aquella golpiza marcó un límite. “Solo me quedaba la muerte, porque esa es la vida de un adicto a las drogas”, declaró Manyonga en entrevista con el medio The Guardian.
PUBLICIDAD
Manyonga fue campeón mundial en Londres en 2017 y subcampeón olímpico en Río 2016, logrando saltos memorables. Su marca de 8,65 metros, conseguida meses antes del título mundial, fue la mejor del mundo en una década. Durante años, expresó su objetivo de ser el primer ser humano en saltar nueve metros.

El ciclo autodestructivo de Manyonga se prolongó durante más de una década. A los 21 años, fue suspendido 18 meses en 2012 tras consumir tik. Pero ni siquiera aquella sanción detuvo su consumo, que continuó en los periodos fuera de competición. Llenaba los espacios vacíos que dejaba el deporte con drogas recreativas; regresaba a Sudáfrica y buscaba sensaciones equivalentes a la exaltación que le proporcionaban las competencias. “El deporte te da un subidón natural, así que cuando no estaba en el deporte, buscaba algo que me diera eso”, explicó.
PUBLICIDAD
Entre 2021 y 2023, tras perder a su madre -pilar y sostén emocional-, su dependencia se agravó. Sumido en el duelo, Manyonga se mantuvo alejado de la pista y de cualquier estructura de apoyo. La adicción lo arrastró a nuevos niveles de desesperación. “Quedé robando personas, arrebatando teléfonos, entrando en casas”, confesó al medio británico. Tras una segunda suspensión, esta vez de cuatro años en diciembre de 2020, por no informar su paradero a los controles antidopaje en pleno descontrol, fue abandonado por su entorno profesional.
Tras la golpiza en 2023, decidió dejar Mbekweni, su barrio natal. Se refugió en Eastern Cape, lejos de los entornos que perpetuaban su consumo, para iniciar una vida libre de drogas y delitos. Su castigo antidopaje finalizaba en diciembre de 2024; la planificación de un retorno a las pistas se hizo tangible. En los meses posteriores, comenzó a entrenar en solitario y, luego de casi seis años sin competir, reapareció en una pequeña reunión atlética en Stellenbosch.
PUBLICIDAD
Su desempeño inicial distaba de sus mejores marcas: registró 7,31 metros, lejos de los 8,65 alcanzados en 2017. Sin embargo, lo vivió como “un inicio”, según subrayó. Gracias al apoyo de la organización World Wide Scholarships y la tutela de su nuevo entrenador, Herman Venske, se mudó a Johannesburgo y adoptó una rutina disciplinada: gimnasio al amanecer, descanso al mediodía y entrenamiento en pista por la tarde.
En octubre del año pasado superó nuevamente los ocho metros, y el mes previo a la publicación saltó 8,11 metros. Esa distancia lo clasificó para el Campeonato Mundial de Atletismo Indoor en Torun, Polonia, donde regresará como el atleta más veterano de la prueba de salto de longitud.
PUBLICIDAD
“Mi experiencia debe servir como advertencia para quienes son arrancados de la pobreza y arrojados de pronto a la fama y el dinero”, manifestó. Nunca terminó la escuela y nadie en su entorno poseía herramientas para orientarlo en la gestión del éxito y del dinero repentino; la vulnerabilidad fue el caldo de cultivo para una adicción temprana, incluso antes de conquistar el título mundial juvenil en 2010.
El entorno atlético ha reaccionado, en cierto modo, con una apertura atípica para un deportista reincidente. Manyonga vuelve al circuito sintiéndose responsable, pero también rehabilitado. Expresa entusiasmo por volver a desafiar a jóvenes talentos: “Sé que aún tengo grandes saltos y medallas por ganar. Siento que mejoro con cada competencia. La memoria muscular no se olvida”.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
River Plate y Rosario Central disputan la primera semifinal del Torneo Apertura 2026
El Millonario, que perdió a Driussi por lesión a los 7 minutos y falló un penal tras una ejecución de Montiel, empata 0-0 con el Canalla en el Monumental. El ganador jugará la final el 24 de mayo en Córdoba ante Argentinos Juniors o Belgrano
La dura entrada de Franco Ibarra que lesionó a Sebastián Driussi a los 7 minutos de River Plate-Rosario Central
El delantero fue retirado en camilla luego del cruce con el mediocampista visitante en el comienzo del partido. El jugador del Canalla no fue siquiera amonestado
El penal para River Plate por un codazo de Ávila a Martínez Quarta: la atajada de Ledesma a Montiel
A los 30 minutos, el defensor ejecutó un disparo desde los 12 pasos pero el arquero adivinó sus intenciones
La reprobación de los hinchas de River Plate a Ángel Di María en la previa del partido contra Rosario Central
Los fanáticos del Millonario que colmaron el Estadio Monumental para la semifinal del Torneo Apertura silbaron al campeón del mundo

Franco Armani habló sobre el presente de Santiago Beltrán y la disputa por la titularidad en el arco de River Plate
El arquero de 39 años se recuperó de una lesión y estará en el banco de suplentes en el duelo decisivo ante Rosario Central


