
La comitiva argentina que participará de la cumbre de ministros y banqueros centrales del G20 en Sudáfrica esta semana tendrá reuniones con los presidentes del Banco Mundial y del BID, en plena negociación de un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. También buscará el equipo económico apoyo de otros países que integran el directorio.
La agenda de la misión argentina, que estará integrada por el secretario de Finanzas Pablo Quirno y el presidente del Banco Central Santiago Bausili, contempla encuentros bilaterales con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn; y con el titular del Banco Mundial, Ajay Banga. El Banco Mundial, una institución “hermana” del FMI, suele apoyar con financiamiento a los países que tienen acuerdos vigentes. El BM y el BID se comprometieron a aportar unos USD 8.800 millones en los próximos años.
Por otro lado, Quirno se reunirá con los ministros de Finanzas de Alemania, Jörg Kukies; de los Países Bajos, Eelco Heinen; de Polonia, Andrzej Domanski; y con la secretaria general del Tesoro español Paula Conthe. “Durante su participación en la Reunión de líderes, Quirno formará parte de la apertura del evento a cargo del Presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa. Asimismo, debatirá junto a los Ministros y Gobernadores del G20 sobre distintos temas vinculados a las finanzas globales”, indicaron desde el Palacio de Hacienda.
Quirno también formará parte de distintos paneles de discusión con el resto de los enviados de los países del G20 en sesiones sobre “Movilización de recursos internos: cómo reducir la brecha fiscal”; “Fortalecimiento de la cooperación macroeconómica ante las oportunidades y riesgos emergentes para el crecimiento”; y “Arquitectura financiera internacional”. Por último, participará de los grupos de discusión sobre la “Cooperación fiscal eficaz “; “Cuestiones del sector financiero e inclusión financiera”; y sobre “Finanzas Sostenibles”.
El Gobierno decidió el fin de semana que la comitiva no fuera encabezada por el ministro de Economía Luis Caputo, que tuvo el domingo una reunión introductoria con el secretario del Tesoro de los Estados Unidos Scott Bessent, con quien “conversaron sobre las impresionantes medidas de reforma de la Administración Milei para reducir la inflación, reactivar el crecimiento impulsado por el sector privado, reducir la pobreza y aumentar los salarios reales”, mencionó el comunicado de la Secretaría del Tesoro.

“El Secretario elogió al Ministro de Finanzas Caputo por las medidas de reforma macroeconómica y estructural que reducen la carga de la regulación sobre el sector privado y que reducen el tamaño y la influencia del gobierno”, concluyó el comunicado oficial.
En los últimos días, Caputo confirmó que el resultado del entendimiento técnico será enviado al Congreso para su aprobación. Inicialmente, se barajó la posibilidad de que el acuerdo no fuera remitido al Parlamento, ya que no implica un aumento en la deuda neta, sino un cambio de acreedor. Los dólares del FMI se destinarían a que el Tesoro cancele Letras Intransferibles en manos del BCRA, lo que convertiría deuda intra sector público en un pasivo con el organismo de crédito.
El ministro no especificó el monto del nuevo programa, que aún está en discusión, al igual que la secuencia de desembolsos. Estos dos elementos son clave para determinar si la asistencia permitirá acelerar la salida del cepo. Milei mencionó una cifra de USD 11.000 millones, aunque los funcionarios negociadores no la confirmaron. Caputo afirmó que el FMI no exigió una devaluación y aseguró que el esquema cambiario posterior al acuerdo ya está definido.
Ese esquema determinará la evolución del crawling peg, que redujo su ritmo este mes, el dólar blend exportador, que destina 20% de las liquidaciones al contado con liquidación, y las restricciones cambiarias vigentes, como el límite entre operaciones en el mercado oficial y los paralelos o la remisión de utilidades a casas matrices. Estos puntos son centrales en la negociación con los técnicos del FMI.
La última vez que el equipo técnico del Fondo Monetario se pronunció en público sobre el plan económico del Gobierno, además de los elogios a la estabilización, también mencionó algunos señalamientos sobre lo que viene. Principalmente, en que el Poder Ejecutivo debería procurar una recuperación de las reservas más rápida y que el perfil del ajuste fiscal podría ser distinto al de 2024 para asegurar su sostenibilidad.
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