
En respuesta a un pedido realizado a través de redes sociales, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) flexibilizó una de las restricciones del cepo cambiario para los trabajadores freelance que exportan servicios al exterior. La medida, oficializada a través de la Comunicación A 8116, extiende a 20 días hábiles el plazo para que ingresen las divisas obtenidas por su trabajo, un avance significativo respecto a los cinco días hábiles que regían hasta el momento.
Este cambio apunta a disminuir los costos transaccionales asociados a las pequeñas transferencias y a reducir la carga burocrática sobre quienes ofrecen servicios a empresas o individuos del exterior. Según explicó Santiago Bausili, presidente del BCRA, a través de su cuenta en X (anteriormente Twitter), la nueva normativa “permite agrupar los pagos en una única transferencia mensual”, una modificación que responde a una creciente demanda de flexibilización por parte de estos profesionales.
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La flexibilización fue promovida por un usuario identificado como M. Taurus, quien el 26 de septiembre publicó un mensaje en redes sociales dirigido al ministro de Economía, Luis Caputo. El usuario planteó la dificultad que enfrentan muchos freelancers al tener que ingresar las divisas al país dentro de los cinco días hábiles posteriores a cada cobro, independientemente del monto recibido. Este sistema, argumentaba, implicaba costos elevados debido a las repetidas transacciones por pagos pequeños y solicitaba un plazo mayor, con un umbral de acumulación de divisas antes de ser obligados a ingresarlas.

“Toto, ¿podrán rever el régimen de ingreso de divisas por exportación de servicios? [...] muchos freelancers que hacen trabajos pequeños o esporádicos se ven obligados a ingresar la plata a los 5 días hábiles de cada cobro, con el consiguiente gasto transaccional”, se leía en el tuit.
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Caputo respondió el 28 de septiembre, indicando que el tema estaba en manos de la Secretaría de Comercio y, particularmente, de Pablo Lavigne. Apenas dos semanas después, el 10 de octubre, Santiago Bausili anunció la esperada resolución del BCRA que da más margen a los freelancers para gestionar sus ingresos.
El cepo cambiario ha sido una constante preocupación para los profesionales que exportan servicios, un sector en crecimiento dentro de la economía del conocimiento en Argentina. Según datos recientes, las exportaciones de servicios profesionales mostraron un incremento del 9,2% en 2023, con rubros como contabilidad, servicios jurídicos y tecnología a la cabeza.
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Hasta julio de este año, el monto máximo anual que los freelancers podían ingresar sin necesidad de liquidar en el mercado cambiario oficial era de 12.000 dólares. Sin embargo, el Gobierno duplicó esa cifra a 24.000 dólares, permitiendo que una mayor parte de los ingresos de estos profesionales se maneje sin perder valor frente a la brecha cambiaria.

No obstante, el corto plazo para el ingreso de divisas dentro de los cinco días hábiles representaba una complicación operativa y financiera. Muchas plataformas de pago internacional imponen tarifas fijas por cada transferencia, lo que afecta especialmente a quienes cobran en pequeñas cantidades y en varias oportunidades durante el mes. Con la nueva disposición de 20 días hábiles, los freelancers podrán agrupar múltiples pagos en una única operación mensual, lo que les permitirá optimizar los costos asociados a las transferencias internacionales.
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La decisión del Banco Central también ha sido vista como un paso importante para mitigar la informalidad en la exportación de servicios. Debido a las trabas cambiarias y la pérdida de valor asociada al tipo de cambio oficial, muchos freelancers optan por operar de manera informal para preservar el poder adquisitivo de sus ingresos. La ampliación del plazo para ingresar los dólares y la posibilidad de manejar montos sin necesidad de liquidarlos a valor oficial puede reducir el incentivo para operar por fuera del sistema formal.
Si bien la medida no elimina por completo las dificultades asociadas al cepo cambiario, alivia parte de la presión operativa sobre estos pequeños exportadores, quienes podrán planificar mejor el ingreso de sus dólares y reducir el impacto de los fees transaccionales.
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Entre los sectores beneficiados por esta normativa se encuentran aquellos vinculados a la informática, telecomunicaciones, servicios contables y jurídicos, entre otros que, según la normativa vigente, pueden ingresar dólares sin necesidad de pasarlos a pesos. La lista incluye actividades relacionadas con propiedad intelectual, investigación, publicidad y otros servicios técnicos, todos ellos esenciales para el crecimiento de la economía del conocimiento en el país.
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