
Las redes sociales se poblaron de duras respuestas del jefe de asesores de la Presidencia, Antonio Aracre, quien sugirió la creación de un nuevo impuesto para equilibrar las cuentas públicas. La afirmación causó mayor sorpresa por tratarse de alguien que proviene del sector privado, desde donde siempre se reclama por la elevada presión fiscal de la Argentina. Hasta su reciente incorporación al Gobierno de Alberto Fernández, Aracre desarrolló una extensa carrera en la multinacional Syngenta, en la que llegó a ser CEO.
Consultado acerca de como alcanzar el equilibrio macroeconómicos, Aracre señaló que “por supuesto que se puede ir eficientizando el gasto, pero hasta tanto crezcamos y la base imponible sea lo suficientemente alta para que la recaudación sustente ese gasto, ¿no tendremos que buscar algún nuevo tributo?”
“Podemos ser más progresivos para poder generar esa recaudación o simplemente tenemos que mirar con el hacha a quién vamos a castigar y a recortar para alcanzar ese equilibrio. Esos son los modelos que se juegan”, dijo.
Para el funcionario, en temas como la jubilación o la salud, la discusión no es si eso va a pagarse o no, sino el modo en que “ese derecho” va a ser financiado: “A veces no queda otra que hacerlo a través de un impuesto. Eso no quiere decir que no se pueda eficientizar el gasto y cortar aquellas cosas que no sean productivas o necesarias, pero convengamos que también hay un límite en eso, porque hay una proporción muy grande del gasto público que está relacionado con los sueldos de los jubilados, los docentes, la policía, las Fuerzas Armadas, los médicos”, dijo Aracre en declaraciones a La Nación.

El planteo inverso, afirmó, consiste en “cortar de cuajo tres puntos del PBI para alcanzar un cierto superávit fiscal que me permita pagar los intereses de la deuda y no afectar las variables macroeconómicas”. Y agregó que “el gasto de la política es muy marketinero, pero es muy poco significativo, con lo cual tenés que terminar erosionando los ingresos de los jubilados, de los médicos, de los maestros”.
La réplica más dura llegó por parte de Gabriel Martino, otro ex CEO, en este caso del banco HSBC. “Es patético que un ex CEO pida subir impuestos sin llamar a ningún tipo de conciencia de baja de gastos: ej. no hay para bajar gasto en empresas públicas? Está ayudando a que sigamos exportando talento y capitales. Por suerte la sociedad va a votar basta de populismo en octubre”, disparó Martino.
“Para los que plantean subir impuestos hay que explicarles que no hay mas espacio. El gasto subió 20 puntos del producto con los 16 años K en el gobierno. Hay que tener un plan, que incluya bajar el gasto que ya NO se puede financiar sino queremos seguir exportando capitales y talento”, agregó en su cuenta de Twitter .
Otra respuesta contraria a la posibilidad de un nuevo tributo llegó por parte de un ex funcionario económico del actual Gobierno, experto en materia impositiva. “Antonio, de acuerdo con el planteo general. Pero no creo que haya margen en términos de nuevos impuestos o subir los existentes. Para que el actual nivel de gasto público sea sostenible es necesario reducir la informalidad. No hay otro camino”, señaló en Twitter Roberto Arias, ex secretario de Política Tributaria durante la gestión de Martín Guzmán en el ministerio de Economía.
Por otro lado, el diputado Alejandro “Topo” Rodríguez, cercano al ex ministro de Economía Roberto Lavagna, también se hizo eco de las palabras de Aracre y posteó: “No, @tonyaracre. El Congreso no aprobará ningún nuevo impuesto. Sigue vigente nuestro proyecto de Cero Impuesto a las Ganancias, por 3 años, a las #MiPyMEs que reinviertan sus utilidades en bienes de capital”.
El economista Roberto Cachanosky también fue crítico al planteo del funcionario: “Genial, @tonyaracre quiere crecer = atraer inversiones, cobrando más impuestos. Somos el segundo país en el mundo que más impuestos le cobra a las empresas y quiere seguir”.
Por último, cabe recordar una opinión de el jefe de Asesores de Alberto Fernández cuando todavía estaba al frente de Syngenta. A fines de 2020, Aracre fue consultado en una entrevista con Infobae acerca de las retenciones a las exportaciones del campo: ”El problema crítico de Argentina es la falta de dólares y esos dólares provienen de la exportación. Hay que incentivarlas para crecer. Poner impuestos que distorsionan y que en lugar de promover las exportaciones las castigan fiscalmente, no parece la mejor idea a largo plazo. Pero está la coyuntura”.
“Siempre es más fácil pensar en recaudar más que en recaudar mejor, pero la Argentina tiene un 50% de su economía informal. Tenemos la posibilidad de agrandar la torta en lugar de pelearnos todos por el mismo pedacito”, afirmó entonces el hoy funcionario.
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