
Un conflicto sindical entre los trabajadores de la industria cervecera de Uruguay y la productora de las cervezas Pilsen y Norteña terminó con la marcha atrás de la decisión de producir en la Argentina a las dos populares marcas. La Federación de Obreros y Empleados de la Bebida y Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) llegaron a un acuerdo ayer luego de que el gremio se negara a distribuir cervezas importadas desde la Argentina en protesta por lo que consideraban un retroceso de la industria nacional.
A fines de octubre, FNC había comunicado al sindicato su decisión de dejar de producir las marcas Pilsen con alcohol y Norteña, para pasar a importarla desde plantas argentinas. La diferencia de costos de producir en Uruguay y la región “ha ido en constante aumento”, al punto que “hoy cuesta dos veces y media más elaborar un litro de cerveza en Uruguay que en Argentina o Brasil”, había dicho la empresas a El Observador de Montevideo.
Esta situación “ha resultado en un fuerte aumento de la presencia de cervezas importadas de bajo precio en el mercado uruguayo”, que se venden a un 30% menos que las cervezas retornables fabricadas en Uruguay.
Tras la protesta sindical, las partes llegaron a un acuerdo. Se va a volver a envasar Norteña en la planta de Minas, departamento de Vallejas. También se comprometieron a no sustituir con producción argentina las marcas Patricia, Zillertal y Pilsen sin alcohol.
“No se importará ninguna marca más de las nacionales. La lata Norteña seguirá siendo de industria nacional. Se continuarán exigiendo políticas públicas en protección a la industria nacional a los actores políticos”, difundió el Sindicato de Pilsen a través de un comunicado en su cuenta de Twitter.
El acuerdo, sin embargo, estipula que se volverá a distribuir las cervezas Pilsen producidas en la Argentina que ya están en Uruguay. Y que seguirán llegando en los próximos meses. Según explicaron voceros del sindicato al medio uruguayo, la importación de esa marca es algo normal en esta parte del año. La temporada alta de consumo de cerveza supera con creces la capacidad instalada de la planta de Minas.
En 2021 en Uurugya se importaron 35,5 millones de litros de cerveza que representaron un 34,6% de lo consumido en cervezas. En la primera mitad de 2022 la participación de cervezas extranjeras llegó a ser del 36% y continúa aumentando en popularidad .
“Se viene a sumar un efecto negativo, generado por el precio ficto sobre el que se paga Imesi (Impuesto Específico Interno), que está muy por encima del precio de venta real de las cervezas nacionales, por lo que, si bien la tasa es del 22%, las cervezas nacionales cuyo precio está por debajo del ficto están pagando un 33% de tasa efectiva”, agregaron.
FNC es una empresa fuertemente involucrada en la industria de la bebida y pertenece a la multinacional belga AB InBev, presente en varios países del mundo, como por ejemplo Argentina. FNC produce la gran mayoría de las grandes cervezas del mercado uruguayo como Pilsen, Norteña, Patricia, Zillertal y Stella Artois. Además, distribuye marcas como Corona, Budweiser y Patagonia.
Seguir leyendo:
Últimas Noticias
Mostró cómo se abre una legendaria puerta de 102 años en la City porteña y se volvió viral: “Me da a Harry Potter”
Una usuaria grabó el funcionamiento de apertura del histórico edificio del ex Banco de Boston en Florida y Diagonal Norte. El mecanismo, instalado en 1924, conserva su sistema original de poleas y volvió a poner en foco el valor arquitectónico de la construcción

El dólar registró una leve baja y cortó una racha de tres alzas consecutivas
La divisa mayorista cedió a $1.524,50, con una oferta sostenida cerca de los USD 700 millones. Al público en el Banco Nación cerró a $1.545, tras haber operado en un máximo de $1.550
La actividad económica de CABA cayó 0,2% en el segundo trimestre: cuáles fueron los sectores más golpeados
La economía porteña mostró una marcada desaceleración frente a los trimestres anteriores, con heterogeneidad en el desempeño entre sectores

De cuánto será la PUAM de ANSES en octubre 2026
La prestacion recibirá un ajuste mensual atado a la inflación, mientras continúa pendiente la definición oficial sobre el bono extraordinario



